EL CAMINO
Siempre que nos alejamos de algun lugar, el camino que se queda detrās es el mās difėcil de mirar, la esperanza de ver todo aquello que esta por delante de nuestra nariz nos llena de ese sentimiento de exploradores y volvemos a ser los intrepidos protagonistas de nuestra propia pelėcula (o como otros lo llaman, nuestra vida).
Esta vez la ventana era diferente mās no por ello dejo de ser reconfortante. La carretera, los desconocidos a cada lado de ella. Me fui alejando de la ciudad para dar paso a los pastisales, las vacas, los tractores, la autopista llena de viajeros menos colericos por el trāfico, algunos con la faz cansada y otros mās alegres y distraidos.
Unas cuantas horas de viaje bastan para darle al alma una segunda oportunidad de soņar.
Esta vez la ventana era diferente mās no por ello dejo de ser reconfortante. La carretera, los desconocidos a cada lado de ella. Me fui alejando de la ciudad para dar paso a los pastisales, las vacas, los tractores, la autopista llena de viajeros menos colericos por el trāfico, algunos con la faz cansada y otros mās alegres y distraidos.
Unas cuantas horas de viaje bastan para darle al alma una segunda oportunidad de soņar.
Comentario:
Por ese motivo debajo de la almohada siempre escondo un mapa, que antes de irme a dormir ojeo con el fin soņar todas las noches.
Tus post son como caramelitos de menta que duran poco en la boca pero te dejan sabor toda la tarde.
Tus post son como caramelitos de menta que duran poco en la boca pero te dejan sabor toda la tarde.





