EL SABOR DEL SÀBADO
Una mañana nada especial, el olor a pan horneado, la vecina con sus gritos nos entera a propios y extraños las nuevas, los chiquillos del parque, uno que otro que ha pasado la noche en cama ajena, la madre de Felipe cargada de fruta para su hijo quien no sabemos cuanto tiempo resistira con la leucemia, el pisillo este reclamando su aseo semanal y el cafè aùn caliente.





