¡NO LA ENTIENDO!
Un ruido en la puerta fue la primera señal del torrente llamado Mina.
En la tercera decada de su vida, algo más de una decada de independencia femenina y en el segundo año de matrimonio sin vastagos.
Mina llora copiosamente con la voz quebrada y sollozos interminables.
- Otra vez, lo hizo, otra vez. - solloza - terminamos de amarnos, con los cuerpos muy juntos y el pensamiento a Kilometros - se seca las lágrimas - no me ha mirado después del orgasmo, se ha limitado a coger el periódico que estaba en la mesa de noche, las noticias le llenan de caricias.
Mina empieza a llorar de nuevo, no hay consuelo para esa mujer amada a medias.
En la tercera decada de su vida, algo más de una decada de independencia femenina y en el segundo año de matrimonio sin vastagos.
Mina llora copiosamente con la voz quebrada y sollozos interminables.
- Otra vez, lo hizo, otra vez. - solloza - terminamos de amarnos, con los cuerpos muy juntos y el pensamiento a Kilometros - se seca las lágrimas - no me ha mirado después del orgasmo, se ha limitado a coger el periódico que estaba en la mesa de noche, las noticias le llenan de caricias.
Mina empieza a llorar de nuevo, no hay consuelo para esa mujer amada a medias.





