Madres e hija
Un día cualquiera del año 2000. En una casa de un barrio obrero de una gran ciudad.
Federica se levanta como todas las mañanas y abre la puerta de su casa. Observa que hay una cesta con mantas y al acercarse descubre que hay una niña. ¿Qué hacer?
Tiene que salir a trabajar, pero no quiere dejar a esa niña con nadie… así que se la lleva mientras hace los recados más urgentes y avisa en el trabajo que no puede quedarse porque tiene algo muy importante que hacer.
Lleva a la niña a los servicios sociales y comienza a tramitar su adopción. Ella sabe que por algún motivo que desconoce (más tarde lo descubrirá) la madre biológica de esa niña la ha dejado delante de su puerta después de escogerla a ella como futura madre para su hija. Es una responsabilidad que desea asumir, a la vez que un honor.
Federica pasa días, semanas, de profunda angustia ante el temor de que los servicios sociales no le concedan la adopción de la niña. Finalmente lo consigue y se lleva a su hija a casa.
Pasan cuatro años y Diana es una niña muy cariñosa. Ella está profundamente unida a su madre y la gente comenta que son tan parecidas físicamente que una hija biológica de Federica no se podría parecer tanto a ella.
Un día cualquiera Diana descubre que es adoptada. Es muy pequeña y acaba de descubrir que fue abandonada por su madre biológica al parirla. No sabe nada más.
Pero Diana es feliz. Tiene como madre a una maravillosa persona que le ha dicho que siempre deseó tener una hija como ella, que escogió ser su madre, la mejor decisión de su vida… el mejor regalo que le han hecho nunca.
Hay personas que dicen que Diana tuvo la desgracia de ser abandonada por una mala madre.
Yo siempre he pensado, no sé si equivocadamente, que la madre biológica de Diana al buscarle personalmente otra mujer que la pudiese cuidar, escogiendo madre para su hija, se preocupó por ella demostrando a su manera amor, aquel que le podía dar.
Federica adora a su hija, dándole todo su amor. Y estoy convencidísima de que Diana es una niña muy afortunada.
Y yo me pregunto: ¿madre sólo hay una?
Federica se levanta como todas las mañanas y abre la puerta de su casa. Observa que hay una cesta con mantas y al acercarse descubre que hay una niña. ¿Qué hacer?
Tiene que salir a trabajar, pero no quiere dejar a esa niña con nadie… así que se la lleva mientras hace los recados más urgentes y avisa en el trabajo que no puede quedarse porque tiene algo muy importante que hacer.
Lleva a la niña a los servicios sociales y comienza a tramitar su adopción. Ella sabe que por algún motivo que desconoce (más tarde lo descubrirá) la madre biológica de esa niña la ha dejado delante de su puerta después de escogerla a ella como futura madre para su hija. Es una responsabilidad que desea asumir, a la vez que un honor.
Federica pasa días, semanas, de profunda angustia ante el temor de que los servicios sociales no le concedan la adopción de la niña. Finalmente lo consigue y se lleva a su hija a casa.
Pasan cuatro años y Diana es una niña muy cariñosa. Ella está profundamente unida a su madre y la gente comenta que son tan parecidas físicamente que una hija biológica de Federica no se podría parecer tanto a ella.
Un día cualquiera Diana descubre que es adoptada. Es muy pequeña y acaba de descubrir que fue abandonada por su madre biológica al parirla. No sabe nada más.
Pero Diana es feliz. Tiene como madre a una maravillosa persona que le ha dicho que siempre deseó tener una hija como ella, que escogió ser su madre, la mejor decisión de su vida… el mejor regalo que le han hecho nunca.
Hay personas que dicen que Diana tuvo la desgracia de ser abandonada por una mala madre.
Yo siempre he pensado, no sé si equivocadamente, que la madre biológica de Diana al buscarle personalmente otra mujer que la pudiese cuidar, escogiendo madre para su hija, se preocupó por ella demostrando a su manera amor, aquel que le podía dar.
Federica adora a su hija, dándole todo su amor. Y estoy convencidísima de que Diana es una niña muy afortunada.
Y yo me pregunto: ¿madre sólo hay una?
La 'evolución' de la ignorancia
No existe mayor sordo
que el que no quiere oir.

No existe mayor ciego
que el que no quiere ver.
El mayor ignorante es aquel
que no quiere aprender.
Vivimos en un país donde está desapareciendo el analfabetismo, es decir, casi todo el mundo sabe leer y escribir.
La sociedad 'moderna' ha creado un nuevo tipo de analfabeto: aquel que sabe leer pero no es capaz de entender, pensar y reflexionar lo que lee.
¿No es triste?
Página web recomendada: http://www.haiquebotalos.com/haiquebotalos/
que el que no quiere oir.

No existe mayor ciego
que el que no quiere ver.
El mayor ignorante es aquel
que no quiere aprender.
Vivimos en un país donde está desapareciendo el analfabetismo, es decir, casi todo el mundo sabe leer y escribir.
La sociedad 'moderna' ha creado un nuevo tipo de analfabeto: aquel que sabe leer pero no es capaz de entender, pensar y reflexionar lo que lee.
¿No es triste?
Página web recomendada: http://www.haiquebotalos.com/haiquebotalos/
Enseñando a ser Feliz
La ópera prima de Isabel Coixet se titula “Demasiado viejo para morir joven” (1988).
Cuando tienes una cierta edad comienzas ya a tener pasado, lo que significa experiencias varias que te han ido colocando a lo largo de la vida. Quien eres, donde estás, de que errores has aprendido y de cuales no, momentos felices inolvidables y no tan felices… pero sobre todo la vida te enseña que estarás aprendiendo, equivocándote, sufriendo y siendo feliz hasta el final.
Yo nunca he sido una persona muy popular, pero desgraciadamente tampoco he sido alguien que pase desapercibida, entre otras razones porque nunca he permitido que “me tosan”, y menos según quien. Cuando iba al colegio se me criticaba porque me gustaba leer, en el instituto que estuviese gorda, la facultad fue mi mejor etapa… y en el trabajo he tenido que soportar de todo. Casi siempre ha sido de personas que no han podido conseguir ser lo que yo he sido. Ser, no tener.
Pero yo siempre he considerado que tengo muchas carencias e intento aprender cada día más. Y hay personas que me enseñan ser. Esas son las que me interesan, a las otras las dejo pasar sin pena ni gloria. Pienso que en el mundo, tristemente, hay personas que nacen para superar sus frustraciones intentando destruir o minar a aquellas personas que creen que son lo que a ellos les gustaría ser (jo! vaya frasecita!).
He descubierto un blog de una persona que está aprendiendo a ser feliz. No me importa como es físicamente, ni su tendencia sexual, ni si tiene mucho o poco dinero… todo aquello físico y material. Me interesa lo que piensa, lo que escribe, lo que sueña…
Es muy típico entre los/as docentes decir que a la vez que enseña, aprende. Los/as mejores profesores que he tenido han sido aquellas/os que han llevado a la práctica esa idea. Han sido clases y conversaciones interesantes que me han enseñado y aportado muchas cosas (aunque las notas no siempre fuesen las mejores jejejeje).
Ryan tiene un don. Mientras aprende, enseña. Esa capacidad para explicar una experiencia y hacer la pregunta adecuada para que los que estamos leyendo reflexionemos sobre ello a partir de nuestras propias vivencias… ¡pues es realmente admirable!
Con sus dos últimos escritos ha conseguido que una parte de la comunidad virtual recordemos etapas de nuestra vida y reflexionemos sobre ellas. Creo que puede ayudar a todas las personas que lo saben valorar, como Izan, que ha sacado algo interno para trabajar y superar (¡suerte!).
Yo me pregunto, ¿qué oscuros resortes estás tocando en aquellas personas que no pueden evitar leerte y leer nuestros comentarios en tu blog? ¿Por qué ese interés en dejar constancia de que ‘son mejores’?
Quiero decir que a mí me estás enseñando a intentar ser feliz, por lo menos a reflexionar sobre mí, mi vida, mis experiencias… lo que significa madurar más (¡y la verdad es que va siendo hora!) sin dejar de soñar y de superarte cada día.
Ah! ¡Yo adoro el verano!
Me gusta el calor aunque sea asfixiante: una casa perdida en el bosque, al lado de un lago, un río con cascada, en verano (bueno en realidad es clima tropical, calor todo el año, y faltaba la pareja, éramos cuatro amigas y los anfitriones)… comiendo pescado, bebiendo cerveza y bañándonos… (lo peor: la resaca). También me sirve una playa tropical, con sombra de los cocoteros y bebiendo agua de coco recién cogido, pasear por las dunas… además en este caso el agua del mar es caliente y no hay resaca… me encanta… Ninguno de los dos casos son zonas turísticas ni conocidas, no estábamos con nuestras parejas, pero fueron bellas experiencias compartidas con amigas y amigos.
Cuando tienes una cierta edad comienzas ya a tener pasado, lo que significa experiencias varias que te han ido colocando a lo largo de la vida. Quien eres, donde estás, de que errores has aprendido y de cuales no, momentos felices inolvidables y no tan felices… pero sobre todo la vida te enseña que estarás aprendiendo, equivocándote, sufriendo y siendo feliz hasta el final.
Yo nunca he sido una persona muy popular, pero desgraciadamente tampoco he sido alguien que pase desapercibida, entre otras razones porque nunca he permitido que “me tosan”, y menos según quien. Cuando iba al colegio se me criticaba porque me gustaba leer, en el instituto que estuviese gorda, la facultad fue mi mejor etapa… y en el trabajo he tenido que soportar de todo. Casi siempre ha sido de personas que no han podido conseguir ser lo que yo he sido. Ser, no tener.
Pero yo siempre he considerado que tengo muchas carencias e intento aprender cada día más. Y hay personas que me enseñan ser. Esas son las que me interesan, a las otras las dejo pasar sin pena ni gloria. Pienso que en el mundo, tristemente, hay personas que nacen para superar sus frustraciones intentando destruir o minar a aquellas personas que creen que son lo que a ellos les gustaría ser (jo! vaya frasecita!).
He descubierto un blog de una persona que está aprendiendo a ser feliz. No me importa como es físicamente, ni su tendencia sexual, ni si tiene mucho o poco dinero… todo aquello físico y material. Me interesa lo que piensa, lo que escribe, lo que sueña…
Es muy típico entre los/as docentes decir que a la vez que enseña, aprende. Los/as mejores profesores que he tenido han sido aquellas/os que han llevado a la práctica esa idea. Han sido clases y conversaciones interesantes que me han enseñado y aportado muchas cosas (aunque las notas no siempre fuesen las mejores jejejeje).
Ryan tiene un don. Mientras aprende, enseña. Esa capacidad para explicar una experiencia y hacer la pregunta adecuada para que los que estamos leyendo reflexionemos sobre ello a partir de nuestras propias vivencias… ¡pues es realmente admirable!
Con sus dos últimos escritos ha conseguido que una parte de la comunidad virtual recordemos etapas de nuestra vida y reflexionemos sobre ellas. Creo que puede ayudar a todas las personas que lo saben valorar, como Izan, que ha sacado algo interno para trabajar y superar (¡suerte!).
Yo me pregunto, ¿qué oscuros resortes estás tocando en aquellas personas que no pueden evitar leerte y leer nuestros comentarios en tu blog? ¿Por qué ese interés en dejar constancia de que ‘son mejores’?
Quiero decir que a mí me estás enseñando a intentar ser feliz, por lo menos a reflexionar sobre mí, mi vida, mis experiencias… lo que significa madurar más (¡y la verdad es que va siendo hora!) sin dejar de soñar y de superarte cada día.
Ah! ¡Yo adoro el verano!
Situaciones esperpénticas
No soy una persona miedosa, no porque no tenga miedo nunca, sino porque generalmente no soy consciente del peligro. Me pongo alerta pero tengo muy claro que es cuestión de actuar rápidamente, no sé como, pero no tengo espacio para el miedo. Generalmente en estos casos actúo por impulsos.
Soy de las que piensan que si algo me va a suceder da igual el lugar y la hora, ya reaccionaré en su momento. Aunque a veces me quedo parada con la boca abierta... Así que no suelo pensar en lo que me puede pasar.
Donde trabajo en más de una ocasión han sucedido lo que podríamos denominar 'situaciones de pánico colectivo', creo yo que debido fundamentalmente al exceso de información mal asimilada y al efecto dominó: una noticia preocupante, me puede pasar a mí, ¿como?, así, ah! entonces a mí también... pues aquí tenéis a varios hombres (son mayoría más que absoluta) pidiendo medidas urgentes de protección y un jefe llamando a los cuerpos especiales de salvación.
El caso más esperpéntico que viví fue con la historia del 'antrax'.
Después de los atentados a las Torres Gemelas en EE.UU. murió un trabajador de correos debido a la inhalación de 'antrax'. Las noticias decían algo así como que era una nueva forma de 'atentado químico'.

Una noche a alguien se le ocurrió que cualquier carta que viniese de EE.UU. o de algún país árabe podía contener 'antrax', y otro añadió también a los paises exóticos (es decir, africanos y asiáticos), más que nada por la duda que surgía sobre la religión mayoritaria de su población. Además, éramos un objetivo preferente porque oficialmente estábamos en el 'eje del bien Bush-Ansar'.
Pues bien, en mi trabajo se produjo una paranoia casi colectiva. Ese razonamiento se fue transmitiendo y cuando llegó el correo de fuera del país para ser clasificado (todas las noches llegaba a eso de las tres de la madrugada) un grupo comenzó a decir que ellos no tocaban ninguna carta de aquellas, que podía ser peligroso, que trabajábamos en condiciones tercer mundistas y que no teníamos ningún tipo de protección ante el 'antrax'.

Ante este conato semi revolucionario que estaba retrasando el correo preferente, los jefes se reunieron y decidieron repartir unas mascarillas de papel desechable y un par de guantes de latex, para sendas manos, a cada uno y una de nosotros.
Algunas nos quedamos patidifusas. Yo con la boca abierta, primero petrificada, cuando me preguntaban si deseaba recibir material protector. Después me entró un ataque de risa con una mascarilla en una mano y los guantes en otra, porque por supuesto dije que sí. Los guardo de recuerdo.
Pocas personas se colocaron el 'material protector', pero la paranoia continuaba.
A la noche siguiente mientras estábamos clasificando las posibles cartas sospechosas, alguien vio unos polvos blancos. Se desató la alarma, la gente se alejó de la posible contaminación, se avisó a los jefes como responsables directos de lo que podría suceder y todos los que estaban en esa zona se negaron a continuar trabajando con ese peligro. No muy rápidamente y después de varias discusiones, viendo que el correo se podía quedar allí esa noche, los jefes avisaron a la policía.
No recuerdo el tiempo que tardaron, pero llegó una división especial que acordonó la zona donde había aparecido la carta con el susodicho polvo blanco. Todos iban provistos de unos trajes blancos, con capucha y mascarilla anti-bacteriana. Parecían salidos de la Nasa. Limpiaron y desifectaron la zona, y se llevaron una pequeñísima muestra del producto generador del pánico. Curiosamente no nos desalojaron del centro, sólo nos mantuvieron alejados con un cordón de seguridad.
Esta situación se repitió en tres ocasiones más. Nunca se habló de que ninguna prueba saliese positiva (seguramente eran una muestra publicitaria de talco o de detergente en polvo). Al final la policía y el cuerpo especial de 'guerra bacteriológica' se cansó de tanta estupidez y pidieron que no continuasen llamándolos, pues no acudirían.
Dijeron que el peligro había pasado. La paranoia se fue disolviendo, así como los 'polvos blancos'. Eso sí, siempre nos quedará la mascarilla de papel y los guantes de latex, por lo menos a algunas que no los llegamos a utilizar (yo todavía los guardo en la taquilla).
Supongo que en todos los centros de trabajo suceden situaciones esperpénticas... aunque yo creo que en este nos llevábamos la palma!
Posiblemente sólo sea superado por el Congreso de los Diputados.
Soy de las que piensan que si algo me va a suceder da igual el lugar y la hora, ya reaccionaré en su momento. Aunque a veces me quedo parada con la boca abierta... Así que no suelo pensar en lo que me puede pasar.
Donde trabajo en más de una ocasión han sucedido lo que podríamos denominar 'situaciones de pánico colectivo', creo yo que debido fundamentalmente al exceso de información mal asimilada y al efecto dominó: una noticia preocupante, me puede pasar a mí, ¿como?, así, ah! entonces a mí también... pues aquí tenéis a varios hombres (son mayoría más que absoluta) pidiendo medidas urgentes de protección y un jefe llamando a los cuerpos especiales de salvación.
El caso más esperpéntico que viví fue con la historia del 'antrax'.
Después de los atentados a las Torres Gemelas en EE.UU. murió un trabajador de correos debido a la inhalación de 'antrax'. Las noticias decían algo así como que era una nueva forma de 'atentado químico'.

Una noche a alguien se le ocurrió que cualquier carta que viniese de EE.UU. o de algún país árabe podía contener 'antrax', y otro añadió también a los paises exóticos (es decir, africanos y asiáticos), más que nada por la duda que surgía sobre la religión mayoritaria de su población. Además, éramos un objetivo preferente porque oficialmente estábamos en el 'eje del bien Bush-Ansar'.
Pues bien, en mi trabajo se produjo una paranoia casi colectiva. Ese razonamiento se fue transmitiendo y cuando llegó el correo de fuera del país para ser clasificado (todas las noches llegaba a eso de las tres de la madrugada) un grupo comenzó a decir que ellos no tocaban ninguna carta de aquellas, que podía ser peligroso, que trabajábamos en condiciones tercer mundistas y que no teníamos ningún tipo de protección ante el 'antrax'.

Ante este conato semi revolucionario que estaba retrasando el correo preferente, los jefes se reunieron y decidieron repartir unas mascarillas de papel desechable y un par de guantes de latex, para sendas manos, a cada uno y una de nosotros.

Algunas nos quedamos patidifusas. Yo con la boca abierta, primero petrificada, cuando me preguntaban si deseaba recibir material protector. Después me entró un ataque de risa con una mascarilla en una mano y los guantes en otra, porque por supuesto dije que sí. Los guardo de recuerdo.
Pocas personas se colocaron el 'material protector', pero la paranoia continuaba.
A la noche siguiente mientras estábamos clasificando las posibles cartas sospechosas, alguien vio unos polvos blancos. Se desató la alarma, la gente se alejó de la posible contaminación, se avisó a los jefes como responsables directos de lo que podría suceder y todos los que estaban en esa zona se negaron a continuar trabajando con ese peligro. No muy rápidamente y después de varias discusiones, viendo que el correo se podía quedar allí esa noche, los jefes avisaron a la policía.
No recuerdo el tiempo que tardaron, pero llegó una división especial que acordonó la zona donde había aparecido la carta con el susodicho polvo blanco. Todos iban provistos de unos trajes blancos, con capucha y mascarilla anti-bacteriana. Parecían salidos de la Nasa. Limpiaron y desifectaron la zona, y se llevaron una pequeñísima muestra del producto generador del pánico. Curiosamente no nos desalojaron del centro, sólo nos mantuvieron alejados con un cordón de seguridad.
Esta situación se repitió en tres ocasiones más. Nunca se habló de que ninguna prueba saliese positiva (seguramente eran una muestra publicitaria de talco o de detergente en polvo). Al final la policía y el cuerpo especial de 'guerra bacteriológica' se cansó de tanta estupidez y pidieron que no continuasen llamándolos, pues no acudirían.
Dijeron que el peligro había pasado. La paranoia se fue disolviendo, así como los 'polvos blancos'. Eso sí, siempre nos quedará la mascarilla de papel y los guantes de latex, por lo menos a algunas que no los llegamos a utilizar (yo todavía los guardo en la taquilla).
Supongo que en todos los centros de trabajo suceden situaciones esperpénticas... aunque yo creo que en este nos llevábamos la palma!
Posiblemente sólo sea superado por el Congreso de los Diputados.
Algunas cosas sobre mí
Con las prisas de entrar en la campaña "blogmaratón solidario", presenté a una ONG amiga y puse lo que ellos mismos escribieron sobre su organización.
Yo soy de Barcelona y vivo en una ciudad del área metropolitana. Es en la ciudad condal donde realizo mis colaboraciones de apoyo.
Lo que me une a Gernikatik es el apoyo a un movimiento social de Brasil y amistad con algunos de ellos, pero no pertenezco a esta ONG.
Realmente yo también admiro mucho lo que hacen, ya que sé que todos trabajan y a la ONG dedican su tiempo libre. Fue por eso que decidí incluirlos en la iniciativa del blogmaratón.
Una de las cosas con las que intento guardar prudencia es con temas tan resbaladizos como la 'lucha armada' o el 'terrorismo'. Sobre todo cuando tienes que buscar cautelosamente cada palabra que vas a utilizar.
He conocido padres, hijos y esposas de hombres asesinados por pistoleros contratados por latifundistas en Brasil.
En el 2000 estuve en el juicio a un pistolero por el asesinato de uno de estos hombres. Enseñaron varias fotografías de él en el suelo degollado rodeado de sangre. Es duro asistir a todo ello al lado de sus hijas, sus hijos (el pequeño tenía 3 años cuando se quedó huérfano) y su esposa, mientras les pasaba pañuelos de papel para que limpiasen sus lágrimas silenciosas. El pistolero fue condenado a 8 años de prisión. Habían pasado trece años desde el asesinato y todos estos años la viuda luchó incansablemente para que se hiciera justicia. Este juicio se celebró cuando el latifundista que contrataba a los pistoleros, ya había muerto de viejo en su cama.
Esto es sólo un ejemplo rápido. Algún día creo que escribiré alguna experiencia más, Gatopardo.
Personalmente sé lo que es pensar que una bomba puede estallarme en las manos o muy cerca mío en cualquier momento. Amenazas en el centro donde trabajo, trabajadores como yo muertos o mutilados por ellas (no en mi comunidad autónoma, pero sí en otras, el último en Valencia), personas que han recibido alguna y que posiblemente ha pasado por donde yo estaba... La última experiencia sobre ello fue cuando detuvieron a dos miembros de ETA en Barcelona que iban en un coche cargado de explosivos. Pues bien, ese coche fue detenido al lado de donde yo estaba trabajando. La policía acordonó toda la calle donde está situado el edificio y sólo dejaron libre la puerta de salida. En ningún momento fuimos desalojados. Al día siguiente (trabajo de noche) nos enteramos de la verdadera magnitud de lo que vimos de refilón desde las ventanas. Desde ese día el edificio donde trabajo tiene barras automáticas y controladas de entrada a la zona de carga y descarga y de aparcamiento, porque dicen (yo no sé si es cierto) que iban a aparcar allí dentro el coche.
Hipercor... sentir el miedo en la ciudad durante meses.
En realidad es algo que está ahí. Simplemente eso...
No soporto las armas, de ningún tipo. Ni la violencia.
No logro entender porqué casi siempre mueren los mismos, ni porqué profesionales de una política mal entendida se dedican exclusivamente a generar odios entre los habitantes de un país. Sean quienes sean.
Tampoco consigo entender a aquellos que mantienen ejércitos, que hacen guerras en otros países, que permiten injusticias y violaciones en 'misiones de paz'. Y para colmo pretenden dar lecciones morales.
Pero lamentablemente no sé cual es la solución. Supongo que por ello intento poner mi ínfimo granito de arena.
Ah! también estoy intentando escribir una tesis (he escrito una tesina)... sobre mujeres líderes de un movimiento social de Brasil.
Uf! Qué difícil expresar estas cosas en un post! Creo que no lo he logrado, pero lo he intentado.
Phil, espero que podamos dejar un mundo mejor a tu hijo... por lo menos me gusta pensarlo.
Cyranobix, ¿algún día conseguiremos despejar esa niebla?
Sobre los jacobinos... pues eso...
Yo soy de Barcelona y vivo en una ciudad del área metropolitana. Es en la ciudad condal donde realizo mis colaboraciones de apoyo.
Lo que me une a Gernikatik es el apoyo a un movimiento social de Brasil y amistad con algunos de ellos, pero no pertenezco a esta ONG.
Realmente yo también admiro mucho lo que hacen, ya que sé que todos trabajan y a la ONG dedican su tiempo libre. Fue por eso que decidí incluirlos en la iniciativa del blogmaratón.
Una de las cosas con las que intento guardar prudencia es con temas tan resbaladizos como la 'lucha armada' o el 'terrorismo'. Sobre todo cuando tienes que buscar cautelosamente cada palabra que vas a utilizar.
He conocido padres, hijos y esposas de hombres asesinados por pistoleros contratados por latifundistas en Brasil.
En el 2000 estuve en el juicio a un pistolero por el asesinato de uno de estos hombres. Enseñaron varias fotografías de él en el suelo degollado rodeado de sangre. Es duro asistir a todo ello al lado de sus hijas, sus hijos (el pequeño tenía 3 años cuando se quedó huérfano) y su esposa, mientras les pasaba pañuelos de papel para que limpiasen sus lágrimas silenciosas. El pistolero fue condenado a 8 años de prisión. Habían pasado trece años desde el asesinato y todos estos años la viuda luchó incansablemente para que se hiciera justicia. Este juicio se celebró cuando el latifundista que contrataba a los pistoleros, ya había muerto de viejo en su cama.
Esto es sólo un ejemplo rápido. Algún día creo que escribiré alguna experiencia más, Gatopardo.
Personalmente sé lo que es pensar que una bomba puede estallarme en las manos o muy cerca mío en cualquier momento. Amenazas en el centro donde trabajo, trabajadores como yo muertos o mutilados por ellas (no en mi comunidad autónoma, pero sí en otras, el último en Valencia), personas que han recibido alguna y que posiblemente ha pasado por donde yo estaba... La última experiencia sobre ello fue cuando detuvieron a dos miembros de ETA en Barcelona que iban en un coche cargado de explosivos. Pues bien, ese coche fue detenido al lado de donde yo estaba trabajando. La policía acordonó toda la calle donde está situado el edificio y sólo dejaron libre la puerta de salida. En ningún momento fuimos desalojados. Al día siguiente (trabajo de noche) nos enteramos de la verdadera magnitud de lo que vimos de refilón desde las ventanas. Desde ese día el edificio donde trabajo tiene barras automáticas y controladas de entrada a la zona de carga y descarga y de aparcamiento, porque dicen (yo no sé si es cierto) que iban a aparcar allí dentro el coche.
Hipercor... sentir el miedo en la ciudad durante meses.
En realidad es algo que está ahí. Simplemente eso...
No soporto las armas, de ningún tipo. Ni la violencia.
No logro entender porqué casi siempre mueren los mismos, ni porqué profesionales de una política mal entendida se dedican exclusivamente a generar odios entre los habitantes de un país. Sean quienes sean.
Tampoco consigo entender a aquellos que mantienen ejércitos, que hacen guerras en otros países, que permiten injusticias y violaciones en 'misiones de paz'. Y para colmo pretenden dar lecciones morales.
Pero lamentablemente no sé cual es la solución. Supongo que por ello intento poner mi ínfimo granito de arena.
Ah! también estoy intentando escribir una tesis (he escrito una tesina)... sobre mujeres líderes de un movimiento social de Brasil.
Uf! Qué difícil expresar estas cosas en un post! Creo que no lo he logrado, pero lo he intentado.
Phil, espero que podamos dejar un mundo mejor a tu hijo... por lo menos me gusta pensarlo.
Cyranobix, ¿algún día conseguiremos despejar esa niebla?
Sobre los jacobinos... pues eso...
Gernikatik Mundura

Como soy nueva y despistada, esta iniciativa me ha tomado por sorpresa. No tenía nada preparado, así que presento una ONG amiga.
Es una ONG pequeña donde todos/as sus miembros son voluntarios. Hace unos cinco o seis años que los conozco y colaboramos juntos en temas de Brasil. Aunque no vivimos en la misma comunidad autónoma, mantenemos una comunicación fluida. Dentro de dos fines de semana, junto a otros grupos del país, nos reuniremos en Madrid.
Cedo mi blog a sus palabras, extraídas de una encuesta:
" Gernikatik Mundura nació en 1994-1995 como una respuesta de solidaridad local con Rwuanda, ya que varios miembros del grupo estaban implicados con este país. A partir de aquí decidimos conformar una plataforma cívica que trabaja temas de Cooperación al Desarrollo y Solidaridad Internacional que trabaja desde Gernika-Lumo (población pequeña -15.000 habitantes- pero con un peso muy simbólico a nivel local y del mundo – conocida por su árbol sagrado, símbolo de las libertades de Euskal Herria, y también por el cuadro de Picasso “Guernica” y el bombardeo que sufrió en 1937).
Gernikatik Mundura nace como un espacio desde donde impulsar iniciativas de emergencia, cooperación al desarrollo y solidaridad internacional a nivel de Gernika-Lumo y alrededores.
Nuestros principales objetivos como Gernikatik Mundura son:
- Apoyar las iniciativas de desarrollo que tienen lugar en diferentes países del mundo. Personas de Gernika-Lumo y conocidas que tienen interés en proyectos de cooperación se acercan a Gernikatik Mundura para apoyar esos procesos. Hemos colaborado con muchas comunidades de muchos países: Angola, Venezuela, Honduras, Argentina, Sahara…
- Apoyar situaciones de emergencia. Gernikatik Mundura, también colabora con instituciones que trabajan en zonas que han sufrido catástrofes naturales o guerras, aunque casi siempre apoyando financieramente el trabajo de las comunidades en la fase de rehabilitación (tras el genocidio de Rwuanda, el huracán Mitch, los terremotos de India, las inundaciones de Mozambique, terremoto de Marruecos, el tsunami de Asia del Este…)
- Informar, sensibilizar y concienciar a las personas de Gernika-Lumo sobre las injusticias que ocurren tanto en nuestro entorno como en el resto del mundo. Además de informar sobre nuestras iniciativas y concienciar sobre la situación de desigualdad que sufren las comunidades con las que trabajamos, también nos preocupamos por nuestro entorno. En los últimos años, estamos implicados en diferentes iniciativas con inmigrantes (temas de integración a nivel local e iniciativas de codesarrollo)
- Trabajar en red. Con el objetivo de unir los problemas y las luchas locales y globales estamos colaborando con otros grupos a nivel local (ideaSur, Cáritas, Gernika Gogoratuz), a nivel de Euskal Herria (EHNE, Komite Internazionalistak, Hemen eta Munduan…), a nivel estatal (encuetros de los grupos de apoyo al MST) y a nivel mundial (participando en los diferentes foros sociales y con diferentes redes) "
Local Maloste 2. 48300 Gernika-Lumo
Gernimundu@euskalnet.net
Teología y Liberación
Paraguay, golpe de estado en 1954, fin de la dictadura: 1989.
Brasil, golpe de estado en 1964, la dictadura finaliza en 1985. Uruguay, golpe de estado en 1973, fin de la dictadura: 1985. Chile, golpe de estado en 1973, la dictadura finaliza en 1990.
Argentina, golpe de estado en 1976, fin de la dictadura: 1983.
Las dictaduras más conocidas mundialmente son las de Chile y Argentina. Las otras fueron igual de sangrientas y también formaban parte del Plan Cóndor. Sólo hubo pequeñas diferencias que las hicieron pasar más desapercibidas.
A finales de los años 60 surge en Latinoamérica una nueva tendencia teológica dentro de la Iglesia Católica. Sus autores fueron sacerdotes, europeos y latinoamericanos, que desarrollaban su actividad misionera en diferentes países del continente. La Teología de la Liberación surgió a partir de la renovación del Concilio Vaticano II (1962-1965) y de la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Medellín (1968). Sus ideólogos más destacados son el peruano Gustavo Gutiérrez y el brasileño Leonardo Boff.
En la década de los '60 la Iglesia Católica creó las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs), auspiciadas en los principios de la Teología de la Liberació. Las CEBs estaban formadas por los habitantes de la periferia de las ciudades, los expulsados del campo, los que vivían trabajando en grandes latifundios a cambio de un sueldo mísero o pagando grandes rentas a los propietaros. Se reunían en locales de la Iglesia y hacían una nueva lectura de las Sagradas Escrituras desde la perspectiva de los oprimidos condenando el capitalismo por ser un sistema anti-humano y anti-cristiano.
En la época de las dictaduras también fueron espacios de resistencia.
En países donde una extensión de tierra equivalente a un país europeo puede ser propiedad de una sola persona, donde más de la mitad de su población pasa hambre y no tienen acceso ni a la tierra ni a un trabajo digno, la lucha por la supervivencia es inevitable.
En la lucha por la tierra, la base es el libro del Éxodo que da soporte a los estudios y reflexiones sobre la condición de vida de los trabajadores rurales y campesinos pobres, para que comprendiesen mejor su historia. Durante los estudios bíblicos en las comunidades, se hacía una analogía entre el éxodo del pueblo hebreo y el éxodo sufrido por los trabajadores rurales expulsados de la tierra. A partir de lecturas sobre sus condiciones sociopolíticas, económicas y culturales, los trabajadores rurales iniciaban el enfrentamiento contra el modelo económico de desarrollo de la agricultura en la zona donde vivían. Entraban a los latifundios para cultivar sus alimentos y se negaban a pagar ningún tipo de renta al propietario.
Se podía dar la paradoja, yo conozco un caso, que en una misma zona conviviese un sacerdote propietario de un gran latifundio y un cura de la Teología de la Liberación. En este caso, los campesinos y las trabajadoras rurales formaban parte de la CEB y acudían a misa donde el cura les explicaba que la tierra era de todas, de quien la trabaja. Entraban en el latifundio para producir alimentos para comer. El sacerdote propietario contrataba pistoleros que mataron a varios hombres.
En toda Latinoamérica murieron asesinados religiosos y religiosas de la Teología de la Liberación. Todavía mueren. La última asesinada ha sido la hermana Dorothy Stang, en febrero de 2005 en Pará (Brasil).
Brasil, golpe de estado en 1964, la dictadura finaliza en 1985. Uruguay, golpe de estado en 1973, fin de la dictadura: 1985. Chile, golpe de estado en 1973, la dictadura finaliza en 1990. Argentina, golpe de estado en 1976, fin de la dictadura: 1983.
Las dictaduras más conocidas mundialmente son las de Chile y Argentina. Las otras fueron igual de sangrientas y también formaban parte del Plan Cóndor. Sólo hubo pequeñas diferencias que las hicieron pasar más desapercibidas.
A finales de los años 60 surge en Latinoamérica una nueva tendencia teológica dentro de la Iglesia Católica. Sus autores fueron sacerdotes, europeos y latinoamericanos, que desarrollaban su actividad misionera en diferentes países del continente. La Teología de la Liberación surgió a partir de la renovación del Concilio Vaticano II (1962-1965) y de la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Medellín (1968). Sus ideólogos más destacados son el peruano Gustavo Gutiérrez y el brasileño Leonardo Boff.En la década de los '60 la Iglesia Católica creó las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs), auspiciadas en los principios de la Teología de la Liberació. Las CEBs estaban formadas por los habitantes de la periferia de las ciudades, los expulsados del campo, los que vivían trabajando en grandes latifundios a cambio de un sueldo mísero o pagando grandes rentas a los propietaros. Se reunían en locales de la Iglesia y hacían una nueva lectura de las Sagradas Escrituras desde la perspectiva de los oprimidos condenando el capitalismo por ser un sistema anti-humano y anti-cristiano.
En la época de las dictaduras también fueron espacios de resistencia.
En países donde una extensión de tierra equivalente a un país europeo puede ser propiedad de una sola persona, donde más de la mitad de su población pasa hambre y no tienen acceso ni a la tierra ni a un trabajo digno, la lucha por la supervivencia es inevitable.
En la lucha por la tierra, la base es el libro del Éxodo que da soporte a los estudios y reflexiones sobre la condición de vida de los trabajadores rurales y campesinos pobres, para que comprendiesen mejor su historia. Durante los estudios bíblicos en las comunidades, se hacía una analogía entre el éxodo del pueblo hebreo y el éxodo sufrido por los trabajadores rurales expulsados de la tierra. A partir de lecturas sobre sus condiciones sociopolíticas, económicas y culturales, los trabajadores rurales iniciaban el enfrentamiento contra el modelo económico de desarrollo de la agricultura en la zona donde vivían. Entraban a los latifundios para cultivar sus alimentos y se negaban a pagar ningún tipo de renta al propietario.Se podía dar la paradoja, yo conozco un caso, que en una misma zona conviviese un sacerdote propietario de un gran latifundio y un cura de la Teología de la Liberación. En este caso, los campesinos y las trabajadoras rurales formaban parte de la CEB y acudían a misa donde el cura les explicaba que la tierra era de todas, de quien la trabaja. Entraban en el latifundio para producir alimentos para comer. El sacerdote propietario contrataba pistoleros que mataron a varios hombres.
En toda Latinoamérica murieron asesinados religiosos y religiosas de la Teología de la Liberación. Todavía mueren. La última asesinada ha sido la hermana Dorothy Stang, en febrero de 2005 en Pará (Brasil).
Aguas Rasgadas
Las márgenes del río Iguazú estaban habitadas por una tribu llamada Kaingang, que adoraban a M'Boi, el dios serpiente, hijo de Tupan. Ignob, el jefe de esta tribu, tenía una hija llamada Naípi que por su gran belleza sería consagrada al dios M'Boi, así que su destino era vivir solamente dedicada a su culto.
Con los Kaingang vivía un joven guerrero llamado Tarobá, que se enamoró de Naípi y era correspondido por la bella joven.
El día en que fue anunciada la fiesta de consagración de Naípi al dios M'Boi, Tarobá huyó con ella en una canoa río abajo.
M'Boi se puso muy furioso cuando se dió cuenta de la huida y penetró en las entrañas de la tierra. Retorció su cuerpo y provocó una profunda herida rasgando la tierra por la que transcurría el río, rompiendo así las aguas y formando unas gigantescas cataratas.
Arrollados por las aguas, la canoa con la pareja fugitiva fue tragada por el abismo de la catarata. Naípi se transformó en roca y permaneció en el fondo. Tarobá se convirtió en una palmera situada al margen del abismo. M'Boi permanece en la profundidad vigilandolos eternamente para que nunca puedan unirse y hacer realidad su amor.
Pero el amor es superior al odio y la maldad del dios-monstruo. El arcoiris une cada día a Naípi y Tarobá.Las cataratas de Iguazú es lo más impresionante que nadie se pueda imaginar. Ninguna fotografía ni imagen (La misión, con Jeremy Irons, se rodó allí) ni descripción llegarán a transmitir todo lo que una persona puede llegar a sentir allí. En ellas se une la belleza del paisaje, la paz y el sosiego de la naturaleza salvaje (hasta los animalillos del parque se acercan a los paseantes), y el sonido relajante del agua cayendo con una fuerza que hasta ese momento nunca hubieses concebido que pudiese existir.
La zona brasileña te permite observarlas en panorámica. La Argentina además te aproxima a ellas mientras caminas a sus pies.
Existe otra impresionante visión: desde una especie de mirador de hormigón encima de la Garganta del Diablo, al cual te acercan en un bote a través de un tranquilo río. ¡Es asombroso como un río tan tranquilo se puede convertir en esos saltos espectaculares de un enorme caudal de agua! ¡Es un espectáculo indescriptible!Por eso a mí me gusta pensar que Iguazú significa 'aguas rasgadas', aunque los lingüistas lo traduzcan como 'agua grande'.
La Cartera
Durante unos años estuve repartiendo cartas. Sí, como cartera, no la del bolsillo, sino la de Correos.
Si alguien ha leído "El Cartero" de Bukowski se puede creer todo lo que cuenta... os lo aseguro, debe de ser igual en todo el mundo mundial!!
En cambio, con "El Cartero de Pablo Neruda" no he encontrado ninguna similitud. También es verdad que yo repartía en una gran ciudad... y todos los escritores a los que llevaba cartas no estaban nunca en casa, así que para que me firmaran un libro, aunque fuese el de certificados, tenía que ir como toda hija de vecino a los puestos de Sant Jordi.
Anécdotas las hay de todos los tipos, buenas y malas. La verdad es que yo en el fondo me lo pasaba bien callejeando y cotilleando con las vecinas y los porteros. No conocía a la gente en persona, pero me sabía su vida: si debían dinero, si conducían fatal y los tenían que multar, si tenían el novio en la mili, si iban a ir de boda...
En una ocasión casi pierdo la vida y terminé en brazos de un joven. Pero al final, con el susto, se me olvidó preguntarle el nombre. Con esa información podría intentar reconstruir su vida a través de la información postal y así saber si era un buen partido.
Tenía la mala costumbre de apoyar la espalda en la puerta mientras esperaba a que me abrieran. Estaba en una de esas puertas antiquísimas con zócalo, es decir, un gran portón de madera con una puerta pequeña en el centro que para entrar tienes que superar unos diez centímetros o más de madera. En ese momento se abre la puerta y yo me caigo recta hacia atrás sin poder restablecer el equilibrio porque mis piés están hasta los tobillos entorpecidos por esos malditos diez cientímetros. En cuestión de un segundo, cuando yo ya me sentía dándome el gran guarrazo en el suelo, me encuentro en brazos de un joven. Nos quedamos algo así como medio minuto en esa absurda posición, congelados del susto. Me pongo en pie, muy digna, y le doy las gracias mientras me disculpo educadamente por haberle caído encima... No sé que me hizo ponerme más colorada, el susto, la adrenalina o la situación.
Por lo visto mi especialidad eran las puertas (con el tiempo voy ampliando campos).
En otra ocasión entraba toda decidida a una portería que tenía dos grandes puertasde cristal que me permitían ver todo el interior. Siempre, salvo en día de limpieza, una de ellas estaba abierta. Yo llevaba un gran paquete de cartas entre los brazos para entregarle al portero. Lo estaba viendo de pie al lado de su mostrador hablando con una vecina. De repente veo como el portero se tira como si estuviese evitando que entrase un balón directo y con fuerza por detrás del mostrador. En ese momento llegaba decidida para traspasar el umbral de la puerta... que creía abierta... y oigo el zumbido del portero automático. En esta ocasión me quedé blanca.
Ya no estoy repartiendo.
Un día llamé desde el portal al timbre de un piso para que me abrieran la puerta de entrada a la escalera, que es donde suelen estar los buzones, mi objetivo. Sale una voz somnolienta de hombre y pregunta quién era. Yo contesté automáticamente: "la cartera", a lo que muy solícito me respondió: "lo siento, ¿pero que quiere que le haga?" Acostumbrada a preguntas de todo tipo, simplemente le contesté: "sólo abrirme la puerta, gracias", imaginando que alguien tan amable no podría fallarme. En efecto, oí: "Ah!! Sí, claro!" y un zumbido en la puerta.

Siempre me pregunté si ese hombre había leído "El Cartero" de Bukowski.
Si alguien ha leído "El Cartero" de Bukowski se puede creer todo lo que cuenta... os lo aseguro, debe de ser igual en todo el mundo mundial!!
En cambio, con "El Cartero de Pablo Neruda" no he encontrado ninguna similitud. También es verdad que yo repartía en una gran ciudad... y todos los escritores a los que llevaba cartas no estaban nunca en casa, así que para que me firmaran un libro, aunque fuese el de certificados, tenía que ir como toda hija de vecino a los puestos de Sant Jordi.
Anécdotas las hay de todos los tipos, buenas y malas. La verdad es que yo en el fondo me lo pasaba bien callejeando y cotilleando con las vecinas y los porteros. No conocía a la gente en persona, pero me sabía su vida: si debían dinero, si conducían fatal y los tenían que multar, si tenían el novio en la mili, si iban a ir de boda...
En una ocasión casi pierdo la vida y terminé en brazos de un joven. Pero al final, con el susto, se me olvidó preguntarle el nombre. Con esa información podría intentar reconstruir su vida a través de la información postal y así saber si era un buen partido.
Tenía la mala costumbre de apoyar la espalda en la puerta mientras esperaba a que me abrieran. Estaba en una de esas puertas antiquísimas con zócalo, es decir, un gran portón de madera con una puerta pequeña en el centro que para entrar tienes que superar unos diez centímetros o más de madera. En ese momento se abre la puerta y yo me caigo recta hacia atrás sin poder restablecer el equilibrio porque mis piés están hasta los tobillos entorpecidos por esos malditos diez cientímetros. En cuestión de un segundo, cuando yo ya me sentía dándome el gran guarrazo en el suelo, me encuentro en brazos de un joven. Nos quedamos algo así como medio minuto en esa absurda posición, congelados del susto. Me pongo en pie, muy digna, y le doy las gracias mientras me disculpo educadamente por haberle caído encima... No sé que me hizo ponerme más colorada, el susto, la adrenalina o la situación.
Por lo visto mi especialidad eran las puertas (con el tiempo voy ampliando campos).
En otra ocasión entraba toda decidida a una portería que tenía dos grandes puertasde cristal que me permitían ver todo el interior. Siempre, salvo en día de limpieza, una de ellas estaba abierta. Yo llevaba un gran paquete de cartas entre los brazos para entregarle al portero. Lo estaba viendo de pie al lado de su mostrador hablando con una vecina. De repente veo como el portero se tira como si estuviese evitando que entrase un balón directo y con fuerza por detrás del mostrador. En ese momento llegaba decidida para traspasar el umbral de la puerta... que creía abierta... y oigo el zumbido del portero automático. En esta ocasión me quedé blanca.
Ya no estoy repartiendo.
Un día llamé desde el portal al timbre de un piso para que me abrieran la puerta de entrada a la escalera, que es donde suelen estar los buzones, mi objetivo. Sale una voz somnolienta de hombre y pregunta quién era. Yo contesté automáticamente: "la cartera", a lo que muy solícito me respondió: "lo siento, ¿pero que quiere que le haga?" Acostumbrada a preguntas de todo tipo, simplemente le contesté: "sólo abrirme la puerta, gracias", imaginando que alguien tan amable no podría fallarme. En efecto, oí: "Ah!! Sí, claro!" y un zumbido en la puerta.

Siempre me pregunté si ese hombre había leído "El Cartero" de Bukowski.