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en mi mundo...
experiencias, reflexiones y pensamientos varios no reflexionados...
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difícil de saber / difícil de explicar / sencilla y complicada / quiero ser normal y no siempre lo consigo / quiero ser diferente pero soy como las demás
Sindicación
 
Situaciones esperpénticas
No soy una persona miedosa, no porque no tenga miedo nunca, sino porque generalmente no soy consciente del peligro. Me pongo alerta pero tengo muy claro que es cuestión de actuar rápidamente, no sé como, pero no tengo espacio para el miedo. Generalmente en estos casos actúo por impulsos.
Soy de las que piensan que si algo me va a suceder da igual el lugar y la hora, ya reaccionaré en su momento. Aunque a veces me quedo parada con la boca abierta... Así que no suelo pensar en lo que me puede pasar.

Donde trabajo en más de una ocasión han sucedido lo que podríamos denominar 'situaciones de pánico colectivo', creo yo que debido fundamentalmente al exceso de información mal asimilada y al efecto dominó: una noticia preocupante, me puede pasar a mí, ¿como?, así, ah! entonces a mí también... pues aquí tenéis a varios hombres (son mayoría más que absoluta) pidiendo medidas urgentes de protección y un jefe llamando a los cuerpos especiales de salvación.

El caso más esperpéntico que viví fue con la historia del 'antrax'.
Después de los atentados a las Torres Gemelas en EE.UU. murió un trabajador de correos debido a la inhalación de 'antrax'. Las noticias decían algo así como que era una nueva forma de 'atentado químico'.

Una noche a alguien se le ocurrió que cualquier carta que viniese de EE.UU. o de algún país árabe podía contener 'antrax', y otro añadió también a los paises exóticos (es decir, africanos y asiáticos), más que nada por la duda que surgía sobre la religión mayoritaria de su población. Además, éramos un objetivo preferente porque oficialmente estábamos en el 'eje del bien Bush-Ansar'.
Pues bien, en mi trabajo se produjo una paranoia casi colectiva. Ese razonamiento se fue transmitiendo y cuando llegó el correo de fuera del país para ser clasificado (todas las noches llegaba a eso de las tres de la madrugada) un grupo comenzó a decir que ellos no tocaban ninguna carta de aquellas, que podía ser peligroso, que trabajábamos en condiciones tercer mundistas y que no teníamos ningún tipo de protección ante el 'antrax'.

Ante este conato semi revolucionario que estaba retrasando el correo preferente, los jefes se reunieron y decidieron repartir unas mascarillas de papel desechable y un par de guantes de latex, para sendas manos, a cada uno y una de nosotros.
Algunas nos quedamos patidifusas. Yo con la boca abierta, primero petrificada, cuando me preguntaban si deseaba recibir material protector. Después me entró un ataque de risa con una mascarilla en una mano y los guantes en otra, porque por supuesto dije que sí. Los guardo de recuerdo.
Pocas personas se colocaron el 'material protector', pero la paranoia continuaba.
A la noche siguiente mientras estábamos clasificando las posibles cartas sospechosas, alguien vio unos polvos blancos. Se desató la alarma, la gente se alejó de la posible contaminación, se avisó a los jefes como responsables directos de lo que podría suceder y todos los que estaban en esa zona se negaron a continuar trabajando con ese peligro. No muy rápidamente y después de varias discusiones, viendo que el correo se podía quedar allí esa noche, los jefes avisaron a la policía.
No recuerdo el tiempo que tardaron, pero llegó una división especial que acordonó la zona donde había aparecido la carta con el susodicho polvo blanco. Todos iban provistos de unos trajes blancos, con capucha y mascarilla anti-bacteriana. Parecían salidos de la Nasa. Limpiaron y desifectaron la zona, y se llevaron una pequeñísima muestra del producto generador del pánico. Curiosamente no nos desalojaron del centro, sólo nos mantuvieron alejados con un cordón de seguridad.
Esta situación se repitió en tres ocasiones más. Nunca se habló de que ninguna prueba saliese positiva (seguramente eran una muestra publicitaria de talco o de detergente en polvo). Al final la policía y el cuerpo especial de 'guerra bacteriológica' se cansó de tanta estupidez y pidieron que no continuasen llamándolos, pues no acudirían.

Dijeron que el peligro había pasado. La paranoia se fue disolviendo, así como los 'polvos blancos'. Eso sí, siempre nos quedará la mascarilla de papel y los guantes de latex, por lo menos a algunas que no los llegamos a utilizar (yo todavía los guardo en la taquilla).

Supongo que en todos los centros de trabajo suceden situaciones esperpénticas... aunque yo creo que en este nos llevábamos la palma!
Posiblemente sólo sea superado por el Congreso de los Diputados.
 
Comentario:
Buff... estas cosas siempre nos las tomamos a broma, pero cualquier día pasa algo de verdad y joer... Aún así, estoy de acuerdo contigo en q en gran parte es fruto de la histeria colectiva q de otra cosa...
Un saludo! ;)
 
Comentario:
Pues yo antes trabajaba en un centro comercial y recuerdo que, el 11M dieron un aviso de bomba... el centro se quedó vacío... Yo lo comprendo, la verdad... aunque sé que también hay mucha gente que se aprovecha de las situaciones. Un beso.
 
Comentario:
aiss...un besote...ojala aprendiera de ti eso de reaccionar ante el miedo
 
Comentario:
Que loco! lo que puede lograr la paranoia, sea sola o colectiva...!Que barbarooo!
Incluso, como todo cambia de un momento para el otro: lo que era tragico en un momento, torna insignificante en otro...
Tema largo y tan comun en las sociedades actuales... Sobre todo se ve en los medios de comunicacion, mayoritariamente, no?
No