El 7º de Cartería

Hasta hace poco más de diez años los trabajadores de Correos y Telégrafos podían ser en cualquier momento militarizados. Eran, somos, un Cuerpo Especial de los Funcionarios del Estado, como la policía, los bomberos y los militares.
Los carteros más viejos, y algunos no tanto, cuentan que antes de salir a la calle a repartir las cartas pasaban revista: traje, corbata, gorra y zapatos. Si estos últimos estaban algo sucios, o el traje arrugado, o la corbata mal puesta, podían ser castigados: tendrían que trabajar el sábado y/o el domingo clasificando cartas. Estos castigos también se aplicaban a los que se “portaban mal” o no acataban silenciosa y adecuadamente las órdenes.
Según los más antiguos, y los no tanto, se cobraba poco y no llegaba para alimentar a una familia. En aquellos años de industrialización, en ciudades como Barcelona era trabajo para inmigrantes del resto del estado. La gran mayoría de ellos trabajaban en dos sitios, ya que el horario intensivo, si se portaban bien, se lo permitía.
Yo he tenido algún jefe que había sido cabo del ejército y al jubilarse pasó a ser jefe en correos. Algunos de los antiguos eran bastante afectos al régimen y se han jubilado suspirando por los aquellos tiempos en que la gente era más obediente y respetuosa… y después de haber estado tanto tiempo puteados, cuando les tocaba putear, va y llegamos nosotras, desvergonzadas y contestatarias. Porque según ellos, correos funcionaba mejor cuando sólo trabajaban hombres. Nos contaban lo que pasaba antes cuando te “portabas mal”. Había orden y disciplina. Demasiada, añadían con una mezcla de nostalgia y amargura a la vez.
También entre los mayores estaban aquellos (generalmente no afectos al régimen) para los que correos era un puesto de trabajo y un sueldo nada más. Estos consideraban que la empresa había mejorado en todo con los cambios producidos en la democracia y con la entrada de las mujeres.
Hasta hace poco más de diez años, cada vez que nos íbamos de vacaciones teníamos que rellenar un impreso diciendo donde estaríamos. En cualquier momento podíamos ser llamados por la Administración del Estado, así que teníamos que estar obligatoriamente localizados.
Cuando se perdió el respeto, el orden y la disciplina, algunas personas comenzaron a escribir en el apartado que preguntaba donde se les podía localizar: "en el Caribe", en "la Polinesia"... Yo tuve un compañero que cada año indicaba: “en cualquier bar de Zamora”. Y en este último caso era verdad.
Comentario:
Bueno, a mi me pueden encontrar en cualquiera de las casas de mis primos. Sea dando clases de algebra o jugando con el Play Statiosn. O incluso, ocasionalmente, tomando unas cervezas.
Gracias por tu visita a mi blog y por tu amable comentario. Ya volveré a visitarte!
Gracias por tu visita a mi blog y por tu amable comentario. Ya volveré a visitarte!
Comentario:
un besote
Comentario:
Alucinante la foto, y lo que cuentas también, yo creí que la película esta del cartero, la del Kevin Cosner, era una exageración, pero ahora… en cualquier caso a mí Correos siempre me ha gustado, tan amarillo y tan lleno de paquetes con mil historias, de todos los funcionarios los carteros son los únicos que me caen simpáticos.
Pues eso, saludos civiles amiga cartera.
Pues eso, saludos civiles amiga cartera.
Comentario:
Jajaja, qué cosas pasan...
Es alucinante que hasta hace 10 años pasaran cosas de este tipo.
Geniales tus compañeros, sobre todo el zamorano. :)
Es alucinante que hasta hace 10 años pasaran cosas de este tipo.
Geniales tus compañeros, sobre todo el zamorano. :)
Comentario:
Interesante historia Mar, no tenía ni idea...
En mi pueblo las cartas las llevaban una familia, con el tiempo han llegado más carteros pero la familia sigue copando la mayoría de los puestos, al menos cuatro miembros aun trabajan para correos como su padre y su abuelo en tiempos remotos...
Un abrazo
En mi pueblo las cartas las llevaban una familia, con el tiempo han llegado más carteros pero la familia sigue copando la mayoría de los puestos, al menos cuatro miembros aun trabajan para correos como su padre y su abuelo en tiempos remotos...
Un abrazo





