Qué decir...
El otro dia me decias, escribe que me gusta leerte. Ahora ya no sé que escribir cuando en estos dias que yo creia, no sabria nada de ti, hemos compartido mas que letras y mas que palabras.
Últimamente me preguntas muchas veces como me siento y yo siempre te contesto que no lo sé. En realidad si lo sé, me siento confundida y un poco perdida en medio de mis sentimientos hacia ti y hacia como tu le llamas "mi otro invitado" aunque es mucho mas que eso claro, sino no estariamos tu y yo en esta situacion de no saber hacia donde tirar, porque si yo reculo tu avanzas y despues yo también tiro hacia ti.
Y realmente no se como parar ya todo esto, aunque deba alejarme de ti, creo que seria lo mas sensato y honesto tanto para ti como sobretodo para mi, siento que aun no es el momento de decirte adiós y de seguir mi camino y de convertirme en otra de tus estrella fugaces.
Simplemente, no me apetece ser una mas en tu lista de conquistas.
Mi post de hoy es un poco diferente, es que estoy rara por todo y además triste porque sé que esta noche será la última en que compartamos confidencias junto a la almohada y no sabes cuanto te echaré de menos
Quieres compartir conmigo un poco de Neruda, hoy te ofrezco esto.
Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo
y por las calles voy sin nutrirme, callado,
no me sostiene el pan, el alba me desquicia,
busco el sonido líquido de tus pies en el día.
Estoy hambriento de tu risa resbalada,
de tus manos color de furioso granero,
tengo hambre de la pálida piedra de tus uñas,
quiero comer tu piel como una intacta almendra.
Quiero comer el rayo quemado en tu hermosura,
la nariz soberana del arrogante rostro,
quiero comer la sombra fugaz de tus pestañas
y hambriento vengo y voy olfateando el crepúsculo
buscándote, buscando tu corazón caliente
como un puma en la soledad de Quitratúe.
Últimamente me preguntas muchas veces como me siento y yo siempre te contesto que no lo sé. En realidad si lo sé, me siento confundida y un poco perdida en medio de mis sentimientos hacia ti y hacia como tu le llamas "mi otro invitado" aunque es mucho mas que eso claro, sino no estariamos tu y yo en esta situacion de no saber hacia donde tirar, porque si yo reculo tu avanzas y despues yo también tiro hacia ti.
Y realmente no se como parar ya todo esto, aunque deba alejarme de ti, creo que seria lo mas sensato y honesto tanto para ti como sobretodo para mi, siento que aun no es el momento de decirte adiós y de seguir mi camino y de convertirme en otra de tus estrella fugaces.
Simplemente, no me apetece ser una mas en tu lista de conquistas.
Mi post de hoy es un poco diferente, es que estoy rara por todo y además triste porque sé que esta noche será la última en que compartamos confidencias junto a la almohada y no sabes cuanto te echaré de menos
Quieres compartir conmigo un poco de Neruda, hoy te ofrezco esto.
Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo
y por las calles voy sin nutrirme, callado,
no me sostiene el pan, el alba me desquicia,
busco el sonido líquido de tus pies en el día.
Estoy hambriento de tu risa resbalada,
de tus manos color de furioso granero,
tengo hambre de la pálida piedra de tus uñas,
quiero comer tu piel como una intacta almendra.
Quiero comer el rayo quemado en tu hermosura,
la nariz soberana del arrogante rostro,
quiero comer la sombra fugaz de tus pestañas
y hambriento vengo y voy olfateando el crepúsculo
buscándote, buscando tu corazón caliente
como un puma en la soledad de Quitratúe.
Comentario:
No te equivocarás con las decisiones que tomes aunque sean erróneas, simplemente habrás elegido el otro camino y seguirás por él, sin volver la vista atrás.
Hoy cuando llegue el invitado, estoy seguro que pasarás página y te dejarás volver a arrastrar por tu presente... Yo quedaré como siempre en Cay, contando olas y esperando estrellas fugaces.
Curiosamente, ayer no tuvimos despedida. Piensa ...
Hoy cuando llegue el invitado, estoy seguro que pasarás página y te dejarás volver a arrastrar por tu presente... Yo quedaré como siempre en Cay, contando olas y esperando estrellas fugaces.
Curiosamente, ayer no tuvimos despedida. Piensa ...





