Collage
Hoy me he acordado de un ejercicio que hicimos en clase cuando hacia teatro y era hacer un collage con poesias, y buscando he encontrado el que hicimos de Pablo Neruda. A ver si adivinas cual es la poesía que decía yo. Antes de empezar a leerlo, ponte la cancion del piano, está en mi radioblog.
Para mi corazón basta tu pecho
para tu libertad bastan mis alas
desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo
y por las calles voy sin nutrirme, callada
Estoy hambrienta de tu risa resbalada
de tus manos color de furioso granero.
Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire, pero
no me quites tu risa.
Inclinada en las tardes tiro mis
tristes redes
a tus ojos oceánicos.
Allí se estira y arde en la más
alta hoguera
mi soledad.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces, él también me quiso.
Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos
y no se endulzará junto a ti mi dolor
pero hacia donde vayas llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche
pensar que no le tengo. Sentir que le he perdido.
Tengo hambre de la pálida piel de tus uñas.
Quiero comer tu piel como una intacta almendra.
Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla
ríete de esta torpe
muchacha que te quiere.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerge de las cosas, lleno del alma mía.
Te amo sin saber como,
ni cuando, ni donde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no le quiero, es cierto, pero cuanto le quise.
Pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,
cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.
Los pájaros nocturnos picotean las
primeras estrellas
que centellean como mi alma cuando
te amo.
Déjame que te hable también en tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como una ola.
Así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres.
Y hambrienta vengo olfateando el crepúsculo
buscándote, buscando tu corazón caliente.
Así te amo porque no sé amar de otra manera
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.
Eres como la noche, callado y constelado.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste
vengo de tus brazos, no sé hacia donde voy.
Ya no te quiero, es cierto, pero tal vez te quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
...desde tu corazón me dice adiós un niño
y yo le digo adiós.
Para mi corazón basta tu pecho
para tu libertad bastan mis alas
desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo
y por las calles voy sin nutrirme, callada
Estoy hambrienta de tu risa resbalada
de tus manos color de furioso granero.
Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire, pero
no me quites tu risa.
Inclinada en las tardes tiro mis
tristes redes
a tus ojos oceánicos.
Allí se estira y arde en la más
alta hoguera
mi soledad.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces, él también me quiso.
Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos
y no se endulzará junto a ti mi dolor
pero hacia donde vayas llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche
pensar que no le tengo. Sentir que le he perdido.
Tengo hambre de la pálida piel de tus uñas.
Quiero comer tu piel como una intacta almendra.
Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla
ríete de esta torpe
muchacha que te quiere.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerge de las cosas, lleno del alma mía.
Te amo sin saber como,
ni cuando, ni donde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no le quiero, es cierto, pero cuanto le quise.
Pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,
cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.
Los pájaros nocturnos picotean las
primeras estrellas
que centellean como mi alma cuando
te amo.
Déjame que te hable también en tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como una ola.
Así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres.
Y hambrienta vengo olfateando el crepúsculo
buscándote, buscando tu corazón caliente.
Así te amo porque no sé amar de otra manera
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.
Eres como la noche, callado y constelado.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste
vengo de tus brazos, no sé hacia donde voy.
Ya no te quiero, es cierto, pero tal vez te quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
...desde tu corazón me dice adiós un niño
y yo le digo adiós.
Comentario:
Amneris, para no variar me sorprende tu respuesta y las coincidencias :o)
Comentario:
No se cual decías tu... no me funciona el radioblog hoy para tener una pista.. pero te voy a decir cual es la que más me gusta a mi :)
"Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces, él también me quiso."
un besazo
"Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces, él también me quiso."
un besazo





