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Confusión Individual
...no tiene porqué doler...
Acerca de
No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente. La gran... Virginia Woolf
Sindicación
 
El dolor se crea y se recrea


Cuando lloramos nos cambia la voz, ni nos damos cuenta. Otros ojos nos miran entre signos de admiración… ¿A nosotros qué? Es lo de menos, ni se palpa.

Ni se nos pasaba por la cabeza que el dolor pudiese persistir tanto, y menos, que un cuerpo flácido lo aguantase.
La entereza baja cuando sube la tensión. La fortaleza sólo la posee la vara de hierro con la que nos dan las ostias.
Martirio chino en un cuerpo de viejo castellano, hecho cadáver pero sin aparecer todavía las lombrices.
Esperando con ansias a la muerte, y ésta se hace de rogar. Aquella jodida muerte placentera, que tan ocupada la tienen y rechaza repartos… va sobrada a fin de mes y no atiende a lamentos. Dama estirada, sordera de imitación y de crudeza magna.
Postrado en una cama delira tremendamente y pide, entre dientes, una muerte digna sin dolor. A cambio de lo que sea. A cambio de que los perros que le muerden las tripas le procuren unos minutos de relax. Que desistan de trabajar tan duro, que andarán cansados. El dolor no cesa, y los perros muerden pero no ladran. ¿Qué perros atacan sin gruñir? Serán mudos, o tal vez sordos como la muerte. En esta jodida vida ningún elemento se pone de acuerdo.
Buena Aventurados todos aquellos que vivieron dejando vivir. Pero de finales sólo descansarán en ataúdes. Caminando sin poner zancadas al aire, sin comerse el pan del vecino, sin robar sueños ni dinero… Pero al final acaba cumpliendo condena postrado en una cama, con pies hinchados y lágrimas en unos ojos con párpados arrugados.
Nadie acude a calmar el dolor, ni a vacunar a los perros contra la rabia, ni siquiera a secarle las lágrimas. ¿En qué país vivimos?

Cagándose en estampas, humano y jodido.

En boca cerrada no entran moscas, pero se crean por dentro larvas.
El estómago se pudre en infección, y sigue conservando su elegancia. Se hincha el torso aun sin probar bocado. Envidia tercermundista, de anoréxica acelerada,… de pobre “cateto” infeliz.


A Ventura, por aguantar lo inhumano en una puta cama y todavía pensando en los demás, aún relatando la intensidad de la "luz" al fondo de aquel túnel, entre delirios. Esté donde esté, sólo deseo que esté lejos de aquellos jodidos lobos, y que cuide a su pequeña Acacia.