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Confusión Individual
...no tiene porqué doler...
Acerca de
No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente. La gran... Virginia Woolf
Sindicación
 
Atesorada Intención

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Los “te quieros” se quedan cortos para patentar lo que trasmites. Lo que me trasmites. La psicología va en tus genes y en tus andares. Esa manera de sacar mis ojos con cuchara, para poder sumergirte en ellos a tus anchas, viene contigo de fábrica. No sólo te sientas en el borde, pasas sin llamar y hasta el fondo del pasillo. Callas, escuchas y amas. Eso es exactamente lo que haces, y harás siempre, tan jodidamente pulcro. Canalla.

No puedo contener palpitaciones desmedidas al escribir esto. Me guardaré tus letras como combustible –no lo quemaré precisamente- y ahórrate la excusa de recibo. La histeria al leerte es similar al tenerte al lado. Ya sabes, en el pedestal que lleva tu nombre y que tan fácil es acceder a él como descolgar y marcar tu número de teléfono; como cruzar la carretera de Canillas, la única barrera que nos separa.
Intento llorar de puertas para adentro. Y luego me espero. Pero en la espera que aprovechan mis lágrimas para evaporarse, apareces tú, me las soplas y hábilmente se esfuman. Aunque el Rimmel me delata después, a la par que las confesiones que me has sacado. Sucias ojeras manchadas pero con el alma limpia por dentro. Con lavados así da gusto, sin mareos de turbina ni abrillantadores estupefacientes que colocan más de lo esperado. No pasemos de los humos aromáticos cargados de coñas; y no hay prisas que valgan, puesto que ninguna es decente.

Las buenas relaciones son como las buenas cagadas, no me entiendas mal. Cuando hay ganas y voluntad surgen solas, sin desvíos y sin la superficialidad de amagos. Sólido, rápido y feliz. Ostentar y gastar placeres es un orgullo si el único interés es dar y recibir cariño. Y ésa es la placentera compañía, el secreto de la eterna felicidad. Aunque ésta tenga sus altibajos. Sube, baja… Diez días de seguido nos vemos, a meses que pasan sin intercambiar amaños… A veces, la carretera de Canillas es la más manipuladora barricada…
Bien sabes que me tienes en consigna. Como un almacén uniforme y sin cambiar de lugar. Pero sin llave, ya sabes, pasa sin llamar. Sabes de sobra que mis ojos no gastan timbres si pisas la entradilla. Si te posas en el felpudo, si te dejas caer cerca.
Tus Ojos que siempre estarán dispuestos a ver caras familiares, con la sonrisilla que colisiona contra todo muro tenue pero evidente y que hace desaparecer. Algo que aparece lleno de escollos consigues derribarlo de la manera más sutil. ¿Te han dicho alguna vez aquello de que resultas sutil? Sutil, correcta, intachable y de broche elegante. ¿Quién no te aprecia?

Eres como una muñeca, pero no marioneta precisamente. Recuerdos tengo de ti gritando, saltando y cantando, defendiendo ideas y sin la ignorancia de por medio. Tanta que gasto yo… que ni una gota se te impregna en camisetas. ¡Y yo me alegro! Bastante tengo con soltar sandeces como para que se multipliquen en otros. Soy una perra bastarda, estoy sufriendo… ¿por qué no me sacrificáis en alguna clínica veterinaria?

Me encantaría gastar bastón, arrugas y celulitis contigo, de momento espero gastar risas. Y entre carcajada y carcajada una caña, o dos o tres ya sabes, nada de escatimar en placer de sabor agrio. Lo que es un lujo es superar baches a tu lado; y comprendiendo mis arduas contradicciones. Por ahora, no me queda otra que admirarte a cada paso, letra, suspiro…

¿Qué si no?
 
Tanka
Gracias a Azul accedí, gustosamente, a participar en la cadena de tankas. Encantada de que me eligieras, todo un placer. Igual fastidio la continuación de la actividad, pero no me veo capaz de elegir a algún/a visitante de este rincón, puesto que no sé si desean seguir la cadena y mi intención no es obligar a nadie a hacer algo que no le salga.
A continuación cuelgo las reglas por si alguien se anima, y perdóname Azul por el feo.

Las reglas del juego son las siguientes:
• Cada jugador invitará a dos participantes, indicándoles las reglas del juego y avisándolo en su blog.
• El invitado, a quien se le pasa la estafeta, iniciará su composición con la frase "pivote" del participante anterior, quien deberá resaltarla con cursivas y en color rojo.
• La forma será de tanka (tipo de poesía tradicional japonesa.) La forma tradicional consta de cinco versos de 5-7-5-7-7 sílabas. Un tanka puede ser un texto, dividido en cinco partes, usando treinta y un sílabas o menos, permitiendo que fluya la prosa poética dictando la longitud de las líneas que quedarán separadas por signos de puntuación. (La disposición de las sílabas puede ser irregular pero siempre conservando el mismo número de versos) El invitado elegirá la unidad rítmica que prefiera.
• Debe existir el concepto de "pivote", o eje del poema: en algún punto en la tercera línea va a existir una imagen que relaciona o liga las dos primeras líneas con las dos últimas.
• El tema será libre.
• Cada participante debe señalar el blog del que proviene y enlazar a los blogs invitados.

Este es el tanka resultado de la palabra pivote “Silenciosamente” del tanka de Azul (www.blogs.ya.com/ventana-azul)




Silenciosamente,
Me muevo al compás
Del humo tenue y ligero
Que tararea tus andares
Vigilando los suspiros.


...Feliz fin de semana...
 
Cuando todo nos huele bien nos preguntamos... ¿A QUÉ HUELEN LAS NUBES?

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Patinar en piscinas sin agua. Donde la escarcha se deshace en las entrañas. Y araña manos el duro y terco frío.
Reduce tu búsqueda y darás con el premio. Tantas metas, y metas… y luego fracasos.
Las propuestas de años nuevos se esfuman cuando se tiran los chritsmas. Cuando se pasa la franja del borde tentando la suerte. El borde del abismo. Bonito nombre, mejor lugar. Mejor sabrá.

¿A qué huele el hielo? ¿Las manos agrietadas? Los christmas saben a la saliva que los cerró, y mis ojos a aliño de sal.
Mientras unos se obsesionan inexorablemente por cómo les huele el sudor de las axilas después de un ajetreado día, otros no notan el olor a humedad mohosa de las paredes de sus humildes chozas -que gastan por viviendas-. En el 100% de los casos se acostumbran. ¿Qué solución les queda? Las balas no las deben desaprovechar en sus sienes. La tasa de suicidios está crecidita aquí. ¿Nos faltará autoestima? ¿Nuestra mente es más indefensa? Entonces, ¿Qué coño nos pasa?

¿A qué huele la miseria? ¿Y el abismo? Impresiona pronunciarlo, impresiona escribirlo, impresiona leer su significado. El olor es fuerte, demasiado intenso para quiénes pasamos el día en una nube perfumada. Porque las nubes es a lo que huelen, a puras composiciones químicas.


Tierra y Silencio--- Fotografía de Jaime Frastai