Tres dias
Un poco de sangre y mi vida dio un vuelco.
¿Qué es lo que quiero y hasta cuando me permitirá Dios seguir avanzando con mis proyectos? Una respuesta que trato de ver a traves de la bruma de mis emociones. Parar y mirar en mi interior para seguir adelante o detenerme y esperar.
Tres dias. El miércoles sabré y deberé tomar una decisión. El dolor, es ahora una constante, más notorio y visible por esa sangre que delate un mal del que antes no era consciente. La palabra "cancer" es lo primero que me asalta.
Busco en internet y los sintomas son los mismos que he tenido desde hace ya un par de meses, o ¿tal vez mas? No lo sé, el médico dijo que era colón irritable y me quedé tan tranquila siguiendo el tratamiento a tres meses que me indicó.
Y ahora esto.
La casa está a medio terminar, el maestro me llama para que compre el pegamento para los pisos. Pues, vamos, le digo a mi marido. Y en el camino le cuento.
Tengo miedo, miedo a secas. ¿De qué?, me dice él. Del cáncer, de tener que parar en la mitad de mi vida. De tener que partir y dejar todo a medias, justo ahora, justo hoy, cuando creo que tengo mucho para dar, cuando empiezo a ver que es lo que quiero hacer con mi vida.
Tres dias.
¿Qué es lo que quiero y hasta cuando me permitirá Dios seguir avanzando con mis proyectos? Una respuesta que trato de ver a traves de la bruma de mis emociones. Parar y mirar en mi interior para seguir adelante o detenerme y esperar.
Tres dias. El miércoles sabré y deberé tomar una decisión. El dolor, es ahora una constante, más notorio y visible por esa sangre que delate un mal del que antes no era consciente. La palabra "cancer" es lo primero que me asalta.
Busco en internet y los sintomas son los mismos que he tenido desde hace ya un par de meses, o ¿tal vez mas? No lo sé, el médico dijo que era colón irritable y me quedé tan tranquila siguiendo el tratamiento a tres meses que me indicó.
Y ahora esto.
La casa está a medio terminar, el maestro me llama para que compre el pegamento para los pisos. Pues, vamos, le digo a mi marido. Y en el camino le cuento.
Tengo miedo, miedo a secas. ¿De qué?, me dice él. Del cáncer, de tener que parar en la mitad de mi vida. De tener que partir y dejar todo a medias, justo ahora, justo hoy, cuando creo que tengo mucho para dar, cuando empiezo a ver que es lo que quiero hacer con mi vida.
Tres dias.





