Amigo
Yo asomo mi dulce rostro
a la ventana abierta
que mi amigo me ofrece
si la puerta se cierra.
Quizás no encuentre el día,
tal vez sólo la triste noche
me anime a deslizarme lento,
y escuche tu voz entonces.
Mas no moriré, seguro.
Nada desaparece ni muere.
Cada pequeño corazón esconde
sus almas queridas, por siempre.
a la ventana abierta
que mi amigo me ofrece
si la puerta se cierra.
Quizás no encuentre el día,
tal vez sólo la triste noche
me anime a deslizarme lento,
y escuche tu voz entonces.
Mas no moriré, seguro.
Nada desaparece ni muere.
Cada pequeño corazón esconde
sus almas queridas, por siempre.





