Su alma gemela (100 palabras)
Se levantó esa mañana con una sensación especial, con el cuerpo estremecido de puro placer... Se asomó a la ventana y observó, ilusionado, el paisaje que se abría ante sus ojos. El día era espléndido, las nubes de algodón azul se repartían en una poética composición veraniega que le transmitía una calma exquisita; y todo este conjunto se le antojaba como una inyección de energía, y se sentía libre y orgulloso de sí mismo. Se giró y la observó, tendida en la cama, con su brillante piel teñida por el sol... estaba seguro, era la mujer ideal, su alma gemela...





