Me despierto...
Me despierto de un sueño negro y eterno.
Me despierto…
La angustia se adueña de mí
y me lleva al infierno de las emociones,
un abismo en las entrañas
que se esconde,
se oculta de tu mirada mágica
que lo transformaría en pureza.
Me despierta la zozobra
del barquito velero que atraviesa
un mar de sensaciones,
el piélago que esta relación
hace parecer oscuro y sombrío.
Me despierto y te extraño.
Añoro el escaso tiempo que compartimos.
Deseo con ansia tu regreso.
Me despierto…
Y ya no estás conmigo.
Te sueño en otro mundo ambiguo,
donde tú eres mi jaula codiciada,
eres el lecho anhelado
donde posar las alas
de este pájaro herido.
Te sueño y alcanzo tu cumbre.
Y me despierto,
para soñarte de nuevo
en la realidad que se estremece
y duerme su vida en tu letargo perpetuo.
Me despierto…
La angustia se adueña de mí
y me lleva al infierno de las emociones,
un abismo en las entrañas
que se esconde,
se oculta de tu mirada mágica
que lo transformaría en pureza.
Me despierta la zozobra
del barquito velero que atraviesa
un mar de sensaciones,
el piélago que esta relación
hace parecer oscuro y sombrío.
Me despierto y te extraño.
Añoro el escaso tiempo que compartimos.
Deseo con ansia tu regreso.
Me despierto…
Y ya no estás conmigo.
Te sueño en otro mundo ambiguo,
donde tú eres mi jaula codiciada,
eres el lecho anhelado
donde posar las alas
de este pájaro herido.
Te sueño y alcanzo tu cumbre.
Y me despierto,
para soñarte de nuevo
en la realidad que se estremece
y duerme su vida en tu letargo perpetuo.





