Autorretrato 2.
¿Quién eres?
Soy un alma que llora poesía,
que nada en un mar de letras danzantes
y notas de amor.
Soy la sangre nueva de una generación
que lucha en su propia hoguera de vanidades.
Mi corazón vive cautivado,
eternamente amando otros corazones
que suplican mi atención.
Llueve en mis sueños cansinos.
Otrora brilló un sol de esplendor crecido
y surgió la armonía en el reino del caos.
Cada día nacen ilusiones
siempre vivas de esperanza.
Cada noche mueren, soñando el mañana,
en el anhelo de ese despertar
que inicia el nuevo ciclo.
Me inspira el llanto de un pájaro,
una duda, la risa del viento,
las palabras hermosas del cielo.
Con la tristeza, siempre eterna,
surge mi verso, mi protesta.
Es el camino mi guía.
Me desconcierta. Me domina.
El sendero lleva las riendas
de una vida que no persigue final.
Me acompaña la aventura
hacia un futuro apasionado,
buscando ese alma singular
que me comprenda en el silencio.
Soy mujer,
soy la reina de mi mundo,
soy princesa de los cuentos amargos.
Temo el dolor ajeno.
rechazo el sufrimiento.
Vivo y muero.
Imagino un mundo en paz.
La realidad difumina el espejismo.
¿Quién eres?
Simplemente, soy quién soy.
Soy un alma que llora poesía,
que nada en un mar de letras danzantes
y notas de amor.
Soy la sangre nueva de una generación
que lucha en su propia hoguera de vanidades.
Mi corazón vive cautivado,
eternamente amando otros corazones
que suplican mi atención.
Llueve en mis sueños cansinos.
Otrora brilló un sol de esplendor crecido
y surgió la armonía en el reino del caos.
Cada día nacen ilusiones
siempre vivas de esperanza.
Cada noche mueren, soñando el mañana,
en el anhelo de ese despertar
que inicia el nuevo ciclo.
Me inspira el llanto de un pájaro,
una duda, la risa del viento,
las palabras hermosas del cielo.
Con la tristeza, siempre eterna,
surge mi verso, mi protesta.
Es el camino mi guía.
Me desconcierta. Me domina.
El sendero lleva las riendas
de una vida que no persigue final.
Me acompaña la aventura
hacia un futuro apasionado,
buscando ese alma singular
que me comprenda en el silencio.
Soy mujer,
soy la reina de mi mundo,
soy princesa de los cuentos amargos.
Temo el dolor ajeno.
rechazo el sufrimiento.
Vivo y muero.
Imagino un mundo en paz.
La realidad difumina el espejismo.
¿Quién eres?
Simplemente, soy quién soy.





