Si tú pudieras
Si tú pudieras esconderme en tu pecho
y recibir del cielo su brisa,
enamorarte en silencio,
suspirar por ver mi sonrisa.
Si tú pudieras sentir mis besos
de mentira.
Si tú pudieras amarme aquí,
en nuestra isla sin luna
y llorar primero, después reír;
reír eternamenre sin pausa.
Si tú pudieras percibir
mi alma desnuda.
Si tú pudieras correr a mis brazos
en la suave calma del vivir,
callar y decirme al tiempo
lo inmenso de tu sentir.
Si tú pudieras en tu mundo lejano,
ay amor, tenerme y sentir
que no existe nadie tan deseado
para que ese corazón febril
calme su exaltado estado
y vuele de nuevo feliz.
Si tú pudieras silenciar los llantos
de las nereidas que, sin conocer
más vida, en los mares del desengaño
se ahogan, si pudieras tocar mi piel...
Si tú pudieras oler mi voz,
mi pelo... Mi aroma de jazmín
te inundaría el corazón
y me ataría a tu ser al fin.
Si tú pudieras de donde estás,
ay amor, volar y venir...
No existirían barreras nunca más
ni puentes que derruir.
Si tú pudieras de donde estás,
ay amor, hacerme ir
y hacer mi corazón explotar,
dejar de fingir.
Si tú pudieras en alguna ocasión,
ay amor, nacer en la noche
la luz de un día de sol,
el deseo se volcaría de golpe
en ti, si tú pudieras amor
evitar que el cielo llore...
Si tú pudieras, ay amor,
hacerme volar y amarte.
y recibir del cielo su brisa,
enamorarte en silencio,
suspirar por ver mi sonrisa.
Si tú pudieras sentir mis besos
de mentira.
Si tú pudieras amarme aquí,
en nuestra isla sin luna
y llorar primero, después reír;
reír eternamenre sin pausa.
Si tú pudieras percibir
mi alma desnuda.
Si tú pudieras correr a mis brazos
en la suave calma del vivir,
callar y decirme al tiempo
lo inmenso de tu sentir.
Si tú pudieras en tu mundo lejano,
ay amor, tenerme y sentir
que no existe nadie tan deseado
para que ese corazón febril
calme su exaltado estado
y vuele de nuevo feliz.
Si tú pudieras silenciar los llantos
de las nereidas que, sin conocer
más vida, en los mares del desengaño
se ahogan, si pudieras tocar mi piel...
Si tú pudieras oler mi voz,
mi pelo... Mi aroma de jazmín
te inundaría el corazón
y me ataría a tu ser al fin.
Si tú pudieras de donde estás,
ay amor, volar y venir...
No existirían barreras nunca más
ni puentes que derruir.
Si tú pudieras de donde estás,
ay amor, hacerme ir
y hacer mi corazón explotar,
dejar de fingir.
Si tú pudieras en alguna ocasión,
ay amor, nacer en la noche
la luz de un día de sol,
el deseo se volcaría de golpe
en ti, si tú pudieras amor
evitar que el cielo llore...
Si tú pudieras, ay amor,
hacerme volar y amarte.





