Y después
Vivo mi vida absurda
y sin vivir avanzo en el camino
que mis pasos marcan, se alejan
del horizonte que juntos alcanzamos
para tocar el futuro incierto
que el destino eligió para mí.
Futuro de engaños sin ti,
sin tenerte a mi lado…
y nada más, amor mío.
El vaivén de mi cuerpo
me arrastró a un mundo
de infiernos que atraparon mi alma,
que encerraron mi mente
en confusión e ilusiones.
Y después el desengaño,
la derrota de perderte,
la caída de unos sentimientos
que crecieron lentamente,
fortaleciéndose cada día más,
sentimientos sin miedo a ser descubiertos,
sentimientos sin dudas.
La realidad se hizo noche,
se escondía tras tus bellas palabras,
tras tus besos mentirosos
y tus falsas promesas.
El amor se hizo grande
y saltó barreras, y gritó alto.
La realidad hizo oscuros mis días,
aunque el corazón creció en valor
y exclamó cuanto te amaba.
Y después… ¡zas!
el batacazo del cruel abandono
al que me sometiste,
sin tus palabras,
sin tu presencia, sin tus besos,
ni tu mirada, ni tu sonrisa,
sin ti, sin nada…
Y después, ¿qué?,
el abismo y la oscuridad.
y sin vivir avanzo en el camino
que mis pasos marcan, se alejan
del horizonte que juntos alcanzamos
para tocar el futuro incierto
que el destino eligió para mí.
Futuro de engaños sin ti,
sin tenerte a mi lado…
y nada más, amor mío.
El vaivén de mi cuerpo
me arrastró a un mundo
de infiernos que atraparon mi alma,
que encerraron mi mente
en confusión e ilusiones.
Y después el desengaño,
la derrota de perderte,
la caída de unos sentimientos
que crecieron lentamente,
fortaleciéndose cada día más,
sentimientos sin miedo a ser descubiertos,
sentimientos sin dudas.
La realidad se hizo noche,
se escondía tras tus bellas palabras,
tras tus besos mentirosos
y tus falsas promesas.
El amor se hizo grande
y saltó barreras, y gritó alto.
La realidad hizo oscuros mis días,
aunque el corazón creció en valor
y exclamó cuanto te amaba.
Y después… ¡zas!
el batacazo del cruel abandono
al que me sometiste,
sin tus palabras,
sin tu presencia, sin tus besos,
ni tu mirada, ni tu sonrisa,
sin ti, sin nada…
Y después, ¿qué?,
el abismo y la oscuridad.





