VERDADES SOBRE LA VIDA
Lo más importante en la vida es tratar de ser buena persona, hacer las cosas bien...y lo segundo, intentar ser feliz.
Nada es imposible.
Las personas cambian, pero hay cosas que no cambiarán nunca.
El hombre no es más que la suma de sus sueños.
El verdadero amor no muere.
Nunca digas "nunca jamás".
La vida es una sucesión de momentos: disfruta los bueno y trata de olvidar los malos.
Hace falta mucha fantasía para soportar la realidad.
La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada.
El primer beso no se da con la boca, sino con los ojos.
Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más.
Nada es imposible.
Las personas cambian, pero hay cosas que no cambiarán nunca.
El hombre no es más que la suma de sus sueños.
El verdadero amor no muere.
Nunca digas "nunca jamás".
La vida es una sucesión de momentos: disfruta los bueno y trata de olvidar los malos.
Hace falta mucha fantasía para soportar la realidad.
La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada.
El primer beso no se da con la boca, sino con los ojos.
Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más.
24.04.2007
lugar X, 24 de abril de 2007
Seguramente recuerde este día como uno de los más tristes de mi vida.
Siento no comenzar con un “querida S.”, pero no es momento para los formalismos. Como siempre no sé si esta carta que escribo llegará a tus manos, pues no sé si tendré el valor de dártela. Tal vez sea mejor explicarte que es mejor que no mantengamos ningún contacto e irme; o tal vez prefiera quedarme, quedarme en silencio para no desaprovechar ni un segundo de los últimos que te voy a ver, simplemente mirándote y tratando de disfrutar de la última puesta de sol mientras intento que la emoción no pueda con mi serenidad. O quizás me lance al vacío y te digo todo lo que siento y pienso, todo lo que escribo en esta carta…
No sé si ha sido buena idea que nos veamos hoy. Seguramente te haga llorar y no quisiera hacerte pasar un mal rato. Puede que yo también llore, y si no lo hago mientras estoy contigo será porque ya lo he hecho esta mañana y porque lo haré de vuelta a casa. Lo cierto es que cuando hablamos anoche te hubiera podido decir lo que pensaba, pues lo tenía bastante claro, pero quise pensarlo un poco más por si encontraba algo que me hiciera cambiar de opinión…pero no ha sido así: prefiero que no mantengamos ningún tipo de contacto. Y si así lo prefiero es porque creo que es lo mejor, tanto para ti como para mí o, mejor dicho, nosotros.
Por ti porque no quiero ser el motivo de que algo no vaya bien con tu pareja. Una relación, para mí, debe basarse en la sinceridad, la confianza y la fidelidad, por eso no quiero que empieces teniendo secretos o mintiendo a nadie. Además se trata de querer y aceptar a la persona amada tal como es, no sólo haciéndola creer que eres de una forma cuando en realidad interpretas un papel con el que, por otra parte, no te sientes tú misma. Te aseguro que sé que será lo mejor para ti, aunque no te guste…
Y por nosotros porque creo que si mantenemos un hilo de contacto, por muy fino que sea, llegará un día en que a uno de los dos no nos bastará y volveremos a pensar demasiado el uno en el otro, y querremos quedar y vernos, y….y no puede ser.
No puede ser porque tú y yo nos guardamos todavía demasiado cariño, aunque no sé si eso cambiará algún día. Sí, es cierto que ya no sentimos el uno por el otro lo que sentíamos antes, y no es menos cierto que tú ahora estás enamorada de otra persona, pero no podemos negar que sentimos un apego más grande que el de unos simples y buenos amigos. Es un cariño cargado de melancolía y de tristeza, un cariño con sabor a nostalgia, a ternura. Es un “ojalá todo fuera distinto, ojalá no fuera como es”.
Adiós S. Porque esta vez sí es un adiós, aunque ambos sabemos que nos gustaría que tan sólo fuera un “hasta mañana”. Siempre nos quedará soñar que algún día, en otro momento, en otra ciudad, tal vez en otra vida, el destino vuelva a cruzar nuestras vidas.
Posdata: “Te amaré siempre”, recuérdalo…y recuérdame a mí.
Seguramente recuerde este día como uno de los más tristes de mi vida.
Siento no comenzar con un “querida S.”, pero no es momento para los formalismos. Como siempre no sé si esta carta que escribo llegará a tus manos, pues no sé si tendré el valor de dártela. Tal vez sea mejor explicarte que es mejor que no mantengamos ningún contacto e irme; o tal vez prefiera quedarme, quedarme en silencio para no desaprovechar ni un segundo de los últimos que te voy a ver, simplemente mirándote y tratando de disfrutar de la última puesta de sol mientras intento que la emoción no pueda con mi serenidad. O quizás me lance al vacío y te digo todo lo que siento y pienso, todo lo que escribo en esta carta…
No sé si ha sido buena idea que nos veamos hoy. Seguramente te haga llorar y no quisiera hacerte pasar un mal rato. Puede que yo también llore, y si no lo hago mientras estoy contigo será porque ya lo he hecho esta mañana y porque lo haré de vuelta a casa. Lo cierto es que cuando hablamos anoche te hubiera podido decir lo que pensaba, pues lo tenía bastante claro, pero quise pensarlo un poco más por si encontraba algo que me hiciera cambiar de opinión…pero no ha sido así: prefiero que no mantengamos ningún tipo de contacto. Y si así lo prefiero es porque creo que es lo mejor, tanto para ti como para mí o, mejor dicho, nosotros.
Por ti porque no quiero ser el motivo de que algo no vaya bien con tu pareja. Una relación, para mí, debe basarse en la sinceridad, la confianza y la fidelidad, por eso no quiero que empieces teniendo secretos o mintiendo a nadie. Además se trata de querer y aceptar a la persona amada tal como es, no sólo haciéndola creer que eres de una forma cuando en realidad interpretas un papel con el que, por otra parte, no te sientes tú misma. Te aseguro que sé que será lo mejor para ti, aunque no te guste…
Y por nosotros porque creo que si mantenemos un hilo de contacto, por muy fino que sea, llegará un día en que a uno de los dos no nos bastará y volveremos a pensar demasiado el uno en el otro, y querremos quedar y vernos, y….y no puede ser.
No puede ser porque tú y yo nos guardamos todavía demasiado cariño, aunque no sé si eso cambiará algún día. Sí, es cierto que ya no sentimos el uno por el otro lo que sentíamos antes, y no es menos cierto que tú ahora estás enamorada de otra persona, pero no podemos negar que sentimos un apego más grande que el de unos simples y buenos amigos. Es un cariño cargado de melancolía y de tristeza, un cariño con sabor a nostalgia, a ternura. Es un “ojalá todo fuera distinto, ojalá no fuera como es”.
Adiós S. Porque esta vez sí es un adiós, aunque ambos sabemos que nos gustaría que tan sólo fuera un “hasta mañana”. Siempre nos quedará soñar que algún día, en otro momento, en otra ciudad, tal vez en otra vida, el destino vuelva a cruzar nuestras vidas.
Posdata: “Te amaré siempre”, recuérdalo…y recuérdame a mí.
Etiquetas: amare





