TODA UNA VIDA
El otro día estuve mirando las miles y miles de fotos que tengo de mi vida. No sé si todo el mundo tiene tantas fotos como yo, porque la verdad es que a mi padre siempre le ha gustado hacer muchas fotos y a mí se me ha pegado eso de él. Así pues cualquier persona podría hacer un recorrido más o menos completo a lo largo de mis veintipocos años de vida.
Está claro que hay momentos (muchos) en los que la cámara no estaba presente, pero aún así cualquiera puede montarse su propia película sobre mi vida, pues hay bastantes elementos con cientos de escenarios y protagonistas. Lo que suecede también es que al revisar tantos años de pasado uno descubre momentos en los que estaban presentes personas que ahora, por diversas causas, ya no farman parte de mi vida...
Y yo me pregunto: ¿qué es mejor: dejar esas fotografías en su sitio, o esconder o incluso tirarlas, pues pueden traer recuerdos amargos? Lo cierto es que si las quitamos de su sitio original, al volver a revisar las fotos estoy seguro de que me acordaría perfectamentre que ahí había una foto de fulanito o fulanita que yo en su día retiré...así que sería consciente de ello y no me evitaría pensar en esa persona...pero me evitaría verla y recordarla, con lo cual con el paso de los años mis recuerdos serían más borrosos. También podéis pensar que de hacer eso lo que estaría haciendo es intentar cambiar mi pasado y que eso no debería de ser así; que si tengo buenos recuerdos con esas personas no tengo porqué tratar de borrarlos por culpa de los malos momentros que vinieros después de las fotos, y el pasado no puede ni debe cambiarse...
La verdad es que no sé que opción es mejor....¿alguien me puede ayudar? Quaría comprar unos álbumes nuevos para ordenar todas mis fotos y el día que lo haga tengo que decidirme si poenarlas todas o no.
Bueno, espero que tod@s estéis pasando un buen veranito. ¡Yo me voy a París el sábado! Pasaré allí tres semanitas, pero tendré "interné", así que os colgaré fotillos y os seguiré agoboando con mis dudas existenciales, je je.
¡Besos y abrazos!
P.D.: que coincidencia, justo ahora está sonando una canción que dice: "y es que no hay nada más triste que recordar los sueños del pasado"...me viene de perlas para el tema de las fotos.
Está claro que hay momentos (muchos) en los que la cámara no estaba presente, pero aún así cualquiera puede montarse su propia película sobre mi vida, pues hay bastantes elementos con cientos de escenarios y protagonistas. Lo que suecede también es que al revisar tantos años de pasado uno descubre momentos en los que estaban presentes personas que ahora, por diversas causas, ya no farman parte de mi vida...
Y yo me pregunto: ¿qué es mejor: dejar esas fotografías en su sitio, o esconder o incluso tirarlas, pues pueden traer recuerdos amargos? Lo cierto es que si las quitamos de su sitio original, al volver a revisar las fotos estoy seguro de que me acordaría perfectamentre que ahí había una foto de fulanito o fulanita que yo en su día retiré...así que sería consciente de ello y no me evitaría pensar en esa persona...pero me evitaría verla y recordarla, con lo cual con el paso de los años mis recuerdos serían más borrosos. También podéis pensar que de hacer eso lo que estaría haciendo es intentar cambiar mi pasado y que eso no debería de ser así; que si tengo buenos recuerdos con esas personas no tengo porqué tratar de borrarlos por culpa de los malos momentros que vinieros después de las fotos, y el pasado no puede ni debe cambiarse...
La verdad es que no sé que opción es mejor....¿alguien me puede ayudar? Quaría comprar unos álbumes nuevos para ordenar todas mis fotos y el día que lo haga tengo que decidirme si poenarlas todas o no.
Bueno, espero que tod@s estéis pasando un buen veranito. ¡Yo me voy a París el sábado! Pasaré allí tres semanitas, pero tendré "interné", así que os colgaré fotillos y os seguiré agoboando con mis dudas existenciales, je je.
¡Besos y abrazos!
P.D.: que coincidencia, justo ahora está sonando una canción que dice: "y es que no hay nada más triste que recordar los sueños del pasado"...me viene de perlas para el tema de las fotos.
IMPOTENCIA
Hasta hace poco tiempo creía que el peor sentimiento del mundo era la soledad, pero el otro día dándole vueltas llegué a la conclusión de que no es la soledad sino la impotencia. Uno puede sentirse solo,. sentirse mal, estar hecho literalmnete una mierda, pero siempre está en nuestras manos cambiar esa situación, hacer algo por arreglar las cosas, por cambiar el rumbo de nuestra vida, elegir un nuevo Norte....
Pero, sin embargo, si hay algo que, por mucho que deseemos cambiar o hacer, no podemos por no estar en nuestras manos, entonces nos sentimos impotentes, frustrados, decepcionados...y nos resignamos a seguir como hasta ahora, con nuestra vida de siempre, o com la nueva situación que se avecina y contra la que sentimos que no podemos hacer nada para cambiar. Y no hay mayor impotencia que la de sentir que la persona amada se va, se esfuma, que la pierdes sin saber muy bien el porqué y que por mucho que intentas hacer las cosas bien o por mucho que te gustaría que fueran diferentes, sientes que no está en tus manos, que el destino ya ha jugado todas sus cartas y que todo parece estar escrito...
¡Besos y abrazos!
Pero, sin embargo, si hay algo que, por mucho que deseemos cambiar o hacer, no podemos por no estar en nuestras manos, entonces nos sentimos impotentes, frustrados, decepcionados...y nos resignamos a seguir como hasta ahora, con nuestra vida de siempre, o com la nueva situación que se avecina y contra la que sentimos que no podemos hacer nada para cambiar. Y no hay mayor impotencia que la de sentir que la persona amada se va, se esfuma, que la pierdes sin saber muy bien el porqué y que por mucho que intentas hacer las cosas bien o por mucho que te gustaría que fueran diferentes, sientes que no está en tus manos, que el destino ya ha jugado todas sus cartas y que todo parece estar escrito...
¡Besos y abrazos!
DE AUSENCIAS PROLONGADAS, VACACIONES, VIAJECITOS Y SUEÑOS QUE PARECEN IRREALES
El viaje a Andalucía corto pero perfecto. 3 noches, 3 ciudades: Granada con su Alhambra y sus callejuelas, Sevilla con su catedral, sus gentes y sus 43 grados, y Córdoba con su Mezquita y sus baños árabes. Unas vacaciones familiares como las que hacía años que no tenía. Fuera las preocupaciones, solo momentos de gozo, descanso y desconexión de la rutina. 1600 km recorridos en 4 días, yo haciendo de chofer y de guía, pero son dos cosas que me gusta hacer. Los hoteles maravillosos; el servicio más que amable. En resumen: unas vacaciones inolvidables.
GRANADA: la Alhambra se alza majestuosa sobre la ciudad, definitivamente es la 8ª maravilla del mundo sin lugar a dudas. Si todavía no la habéis visto no os la podéis perder: no os arrepentiréis. Recomendación: Mirador de San Nicolás al atardecer, la mezcla de paisaje, gente y música hace que uno se sienta en un sueño, un lugar que no os podéis perder si queréis sentiros un poco más cerca del cielo; si vais en pareja: restaurante “El mirador”: las mejores vistas de la ciudad acompañadas de una cena romántica (el/ella caerá rendido/a a vuestros pies).
SEVILLA: su Catedral imponente y grandiosa, la gótica más grande del mundo. Los 34 pisos de subida a la Giralda merecen la pena. Fotos de termómetros a 49 grados centígrados…se puede soportar. Un paseo en coche de caballos: el cochero el mejor guía (se le pueden regatear 10 eurillos, que 40 me parecían excesivos). Un paseo por Triana al anochecer y una cena con vistas al Guadalquivir…La gente más amable del mundo.
CÓRDOBA: la mezquita indescriptible; una iglesia católica dentro de un templo islámico. Calles vacías por el calor, solo nosotros nos atrevíamos a salir a la calle. Las vistas desde el hotel Al-Mihrab inolvidables; el bañito en la piscina imprescindible. La visita a los baños árabes en la sesión nocturna algo mágico (solo me faltó coger el masaje). Una maravilla.
Domingo: vuelta a casa a las 16 horas, comida a las 17; salida hacia La Seu d’Urgell a las 18…
Unas vacaciones de 5 días con un amigo con la “excusa” se hacer un cursillo. Hasta las 2 clase, las tardes libres: compras en Andorra, paseos, rafting, descanso, Caldea… Por las noches fiesta, cubatas y mujeres. Muchos amigos, excelentes profesores (y los que más cubatas aguantaban), y una chica…”pon una rubia en tu vida” (y si es catalana, mejor).
Objetivos más que cumplidos: otro viaje que se puede calificar de perfecto. Ahora a volver a la realidad, pero estando descansado y al 100%. Siento el largo silencio, pero esto lo explica y resume todo. Os dejo dos regalitos: unas líneas más y algunas fotos; espero que las disfrutéis tanto como yo.
“…su ojos grises y su mirada felina clavándose en mí, deseándome, poseyéndome…sus manos recorriendo mi cuerpo y las mías el suyo, tan suave, tan caliente, tan perfecto…
Su espalda morena a contraluz, su piel de gallina…las curvas de su cuerpo dejándose recorrer por mis dedos y mi deseo. Sus “ets un impacient” susurrados que tanto me excitaban… Su pelo rubio, su cuerpo pequeño y tan frágil, pero a la vez tan vigoroso y firme. Sus labios…su lengua…sus manos…
Pareció un sueño, pero al despertar seguía allí: desnuda a mi lado, durmiendo tiernamente, tal como lo había soñado…”



GRANADA: la Alhambra se alza majestuosa sobre la ciudad, definitivamente es la 8ª maravilla del mundo sin lugar a dudas. Si todavía no la habéis visto no os la podéis perder: no os arrepentiréis. Recomendación: Mirador de San Nicolás al atardecer, la mezcla de paisaje, gente y música hace que uno se sienta en un sueño, un lugar que no os podéis perder si queréis sentiros un poco más cerca del cielo; si vais en pareja: restaurante “El mirador”: las mejores vistas de la ciudad acompañadas de una cena romántica (el/ella caerá rendido/a a vuestros pies).
SEVILLA: su Catedral imponente y grandiosa, la gótica más grande del mundo. Los 34 pisos de subida a la Giralda merecen la pena. Fotos de termómetros a 49 grados centígrados…se puede soportar. Un paseo en coche de caballos: el cochero el mejor guía (se le pueden regatear 10 eurillos, que 40 me parecían excesivos). Un paseo por Triana al anochecer y una cena con vistas al Guadalquivir…La gente más amable del mundo.
CÓRDOBA: la mezquita indescriptible; una iglesia católica dentro de un templo islámico. Calles vacías por el calor, solo nosotros nos atrevíamos a salir a la calle. Las vistas desde el hotel Al-Mihrab inolvidables; el bañito en la piscina imprescindible. La visita a los baños árabes en la sesión nocturna algo mágico (solo me faltó coger el masaje). Una maravilla.
Domingo: vuelta a casa a las 16 horas, comida a las 17; salida hacia La Seu d’Urgell a las 18…
Unas vacaciones de 5 días con un amigo con la “excusa” se hacer un cursillo. Hasta las 2 clase, las tardes libres: compras en Andorra, paseos, rafting, descanso, Caldea… Por las noches fiesta, cubatas y mujeres. Muchos amigos, excelentes profesores (y los que más cubatas aguantaban), y una chica…”pon una rubia en tu vida” (y si es catalana, mejor).
Objetivos más que cumplidos: otro viaje que se puede calificar de perfecto. Ahora a volver a la realidad, pero estando descansado y al 100%. Siento el largo silencio, pero esto lo explica y resume todo. Os dejo dos regalitos: unas líneas más y algunas fotos; espero que las disfrutéis tanto como yo.
“…su ojos grises y su mirada felina clavándose en mí, deseándome, poseyéndome…sus manos recorriendo mi cuerpo y las mías el suyo, tan suave, tan caliente, tan perfecto…
Su espalda morena a contraluz, su piel de gallina…las curvas de su cuerpo dejándose recorrer por mis dedos y mi deseo. Sus “ets un impacient” susurrados que tanto me excitaban… Su pelo rubio, su cuerpo pequeño y tan frágil, pero a la vez tan vigoroso y firme. Sus labios…su lengua…sus manos…
Pareció un sueño, pero al despertar seguía allí: desnuda a mi lado, durmiendo tiernamente, tal como lo había soñado…”


