logotipo

img_google
Y cambian los cambios
Parada delante del mundo, y viéndolo girar...
Acerca de
DeJaNDo Mi CoRaZóN a La ViSTa De ToDoS LoS Que PaSeN PoR aQui, Y VaN... Free Web Counter
Free Web Counter online
Sindicación
 
Tu Y Yo
En realidad no quería publicar con palabras mis sentimientos. No quería hacer participe al mundo de lo que siento a tu lado, pero como mi blog no es sino un diario en el que tu has estado presente desde el primer al último post, quería dedicarte este.
Hoy es día 30 de Abril. Como cada día 30, recordamos nuestra vida juntos. Los años, que ya son unos cuantos, que llevamos compartiendo nuestros pasos. Los años que llevamos escribiendo sin palabras nuestra historia juntos. Cada día que acaba, dejamos nuestro diario abierto, para seguir escribiendo mañana. Tengo muchísima suerte de que tu también quieras seguir escribiendo esto conmigo.
No es fácil encontrar en alguien lo que yo encuentro cada día en tu mirada. Contigo me siento tranquila, porque alargo la mano, y tu me la das.
Llega un momento en la vida en que dejas de ser yo, para ser un nosotros.. Un momento en el que descubres que no vives la vida de una persona en soledad, vives la vida de dos personas que caminan juntas. Hasta ese momento, todos vemos en el pronombre “yo” un significado. Todos nos vemos reflejados cuando decimos yo. Lo importante es cuando le asignas a alguien, el “tu”. Yo ya lo he hecho y ahora somos tú y yo.



Vivo enamorada de ti, soñando con que el tiempo pasa rápido para poder empezar la vida que planeamos, y soñando que pasa despacio, para que nunca se acabe el tiempo de estar contigo. El reloj juega a ir despacio cuando te espero, y se esmera en correr cuando estás conmigo. El reloj se para cuando me besas, y nadie mas que tu y yo, podemos volver a hacerlo funcionar.
Admiro a aquellos que no necesitan de nadie para ser felices, pero yo no tengo ningún reparo en decir que te necesito a ti. Es duro saber que todo tu mundo lo mueve una persona con uno sólo de sus dedos. Es un riesgo grande, saber que has entregado tu vida a alguien que de pronto podría arrebatártelo todo. Pero a día de hoy, me encanta, y digo bien, me encanta ser vulnerable en ese sentido, porque lo que tu me aportas, lo que siento todavía cuando me tocas, merece que apueste por ello, merece que me arriesgue y merece que me exponga a lo que sea.
No concibo vivir sin ti. Y hace cinco años, no imaginaba ni por un instante que en mi camino se cruzaría alguien que pudiera llenarme de tanta felicidad. Alguien que supiera describir palabra por palabra lo que se pasa por mi cabeza con tan solo mirarme. Esa complicidad que solo siento y he sentido contigo, no quiero sentirla con nadie mas.

Muchas veces hemos hablado de que haríamos si volviéramos a nacer sabiendo lo que nos espera, y viéramos que nuestros caminos no se vuelven a cruzar. Yo sé lo que haría. Te buscaría y dedicaría mi vida entera a convencerte de que a ti te han mandado aquí para estar conmigo, de que tu destino era yo.

No cambio ni uno solo de los segundos que he pasado a tu lado. No cambio ni una sola de las lagrimas, de los errores, de nuestros fallos. No cambio el daño que nos hemos hecho, porque reponernos juntos de eso, nos ha dado lo que tenemos ahora. Algo tan bonito, tan grande, “que nadie puede decir que lo entiende, porque no es así”.

Que no te importe lo que piense nadie, porque nadie puede saber lo que nos queremos. Recuerda que esto es tuyo y mió. Recuerda que aquí sólo jugamos tu y yo. Y recuerda que si depende de mi, será así para toda la vida; para toda nuestra vida. Después de todo lo que te he dicho, un “Te quiero” se sigue quedando corto, pero como todavía no he encontrado la palabra que defina lo que siento, de momento tendrás que conformarte. Prometo seguir buscándola. Quiero pensar que tenemos toda la vida para inventar una a medida. Te amo.


 
¡PaSeN Y LeaN!
Y yo que pensaba que sólo los que estudiamos derecho, teníamos que ir renovando conocimientos...
Mi prima, periodista desde hace años, no deja de hacerlo. Para ello, se ha inscrito en un taller de relato, (ella dice que para escribir mejor..a lo que yo pensé:¿Mejor?)
Y llegó su primer dia de "clase" y vuelta a la niñez, le mandaron deberes para casa... Se trataba de un relato que debia empezar con una frase muy peculiar... "Al llegar a mi casa y precisamente en el momento de abrir la puerta, me ví salir. Intrigado, decidí seguirme."
Interesante, ¿verdad?. Despues de muchas noches telefónicas, este es el resultado...¡Pasen y lean! Es mi prima...


Al llegar a mi casa, y precisamente en el momento de abrir la puerta, me vi salir. Intrigado, decidí seguirme. No sabía hacia dónde me dirigía, pero parecía despreocupado. Iba sólo unos pasos por detrás de mí, así que dejé unos metros de distancia; no quería descubrirme. Pensé que quizá verme persiguiéndome me molestaría, porque jamás me ha gustado sentirme observado.
La distancia me permitía examinarme con perspectiva. Alguna vez había tenido la extraña sensación de contemplarme desde fuera, pero nunca de una forma tan real. La verdad es que, visto desde aquí, no estaba tan mal. Los vaqueros me sentaban genial, aunque esa americana negra me hacía parecer mayor; me pregunté por qué la usaba tan a menudo.

Había momentos en los que caminaba tan rápido que me costaba seguir mi propio ritmo. Me preguntaba a dónde me dirigía con tanta prisa. Yo nunca tengo planes tan urgentes.

Bajaba por la calle que hay detrás de mi casa, que estaba llena de gente que volvía del trabajo, cuando vi de lejos a Ana, la chica del supermercado. Iba hablando por el móvil, y por eso no me reconoció. Menos mal, se habría llevado un susto tremendo, aunque, a decir verdad, no me extrañó, porque ya estoy acostumbrado a pasar desapercibido ante el resto del mundo. Después de tres años viviendo en el barrio, conozco a todos mis vecinos, pero jamás me saludan. No suelo hablar con nadie. Como dice mi novia, y supongo que es cierto, soy un tío insociable. Ella no, ella es el centro de las conversaciones en cualquier reunión, y cuando caminamos por la calle, jamás pasa inadvertida. Para mi familia, es la pareja perfecta. Para mí también lo sería, si no se empeñara en organizar nuestra vida.

Seguí tras de mí, por fin había salido de la calle y, como esperaba, nadie me había visto seguirme. Entonces me toqué con timidez la cabeza. Es un gesto que hago cuando estoy nervioso. Pensé que quizá me había descubierto. Me paré, y de pronto aceleré el paso. Me dispuse a correr tras de mí, pero era más rápido de lo que creía. Y cuando pensaba que me había perdido, volví a encontrarme. Parecía estar esperándome. Definitivamente, pensé, me he dado cuenta de que me sigo, porque me he parado en el escaparate de esa tienda de bebés que a mi novia tanto le gusta, con sus cunitas y sus pijamitas rosas y azules. Y yo odio esa tienda. Jamás me habría parado ahí. Así que estaba simplemente disimulando.

Comencé a girar la cabeza hacia donde estaba. Si seguía así, iba a verme cara a cara. Quise esconderme, pero me resultó imposible, no tenía tiempo. ¿Cómo es posible que no me reconociera? Ni siquiera me sorprendí al verme. Entonces la vi llegar. Empujaba un carrito como los de la tienda. Me besó en los labios y tampoco se dio cuenta de que estaba allí mismo, observando incrédulo la escena.
Extrañado, dirigí mi mirada hacia el escaparate y comprobé aterrado que sólo se reflejaban dos personas en aquel cristal: una era mi novia y la otra no era yo. De repente sentí un nudo asfixiante y miedo, mucho miedo. No podía pensar con claridad y me sentía completamente vacío. Aturdido, corrí a toda prisa en otra dirección, para alejarme de mí.


por Mar Calderón

Besos para todos!