uNa PueRTa Que Se aPaGa
Supongo que la vida es así, a veces, unas puertas se abren y otras se cierran, y otras veces, te golpean con un portazo.
Y el ser humano no alcanza la capacidad del hámster que aprende por estímulos, que no ha de tocar la palanca que suelta una pequeña descarga. El ser humano siempre vuelve a la puerta que le fue estampada en la cara. Y aunque le duele, vuelve de nuevo, y otra vez… Ningún jarro de agua fría nos hace reaccionar y despertarnos. La puerta es mas fuerte que nuestra razón.
Pero un día, sin saber por qué, abrimos los ojos. Y no me refiero a despegar los parpados, me refiero a abrir los ojos y dejar que entre la luz con todo su esplendor, y miramos a la puerta y de pronto se ha vuelto oscura. ¿Para que abrir una puerta que, a sabiendas de que nos va a golpear, ni siquiera nos llama la atención?

Y entonces continuamos nuestro camino, abriendo puertas distintas, que como siempre, las hay con dos vueltas de llave, y las hay que sólo estaban entornadas. En algunas puertas lloras, y en otras eres inmensamente feliz. Supongo que una de esas puertas te lleva a otra y así, vamos forjando nuestro camino, y quien sabe, nuestro destino.
Y un día miramos hacia atrás. Y vemos puertas que dejamos abiertas, y cuyo umbral nos gusta cruzar de vez en cuando, y puertas que cerramos, o nos fueron cerradas, y al fondo, la puerta oscura, que se abre para nosotros de par en par, desprendiendo una luz que parece atractiva. Sin embargo, no es mas que una luz de linterna, tratando de llamar nuestra atención. Ahora la puerta quiere que la crucemos, pero nosotros hemos encontrado otros resquicios que nos hacen sentir mejor. Ahora la puerta oscura quiere iluminarse para nosotros, pero la luz de la linterna no nos engaña, ya abrimos los ojos. Aprendimos de nuestros errores, y aprendimos a elegir las puertas que convenían. No, ahora ya no nos interesa la luz de una linterna sin pilas; preferimos la luz del sol. Y es que no hay nada como dejar de mirar una luz apagada, para que se encienda…
P.D: A los que ansian que las puertas se abran, y a las puertas que algun día se abrirán pero no serán cruzadas.
Y el ser humano no alcanza la capacidad del hámster que aprende por estímulos, que no ha de tocar la palanca que suelta una pequeña descarga. El ser humano siempre vuelve a la puerta que le fue estampada en la cara. Y aunque le duele, vuelve de nuevo, y otra vez… Ningún jarro de agua fría nos hace reaccionar y despertarnos. La puerta es mas fuerte que nuestra razón.
Pero un día, sin saber por qué, abrimos los ojos. Y no me refiero a despegar los parpados, me refiero a abrir los ojos y dejar que entre la luz con todo su esplendor, y miramos a la puerta y de pronto se ha vuelto oscura. ¿Para que abrir una puerta que, a sabiendas de que nos va a golpear, ni siquiera nos llama la atención?

Y entonces continuamos nuestro camino, abriendo puertas distintas, que como siempre, las hay con dos vueltas de llave, y las hay que sólo estaban entornadas. En algunas puertas lloras, y en otras eres inmensamente feliz. Supongo que una de esas puertas te lleva a otra y así, vamos forjando nuestro camino, y quien sabe, nuestro destino.
Y un día miramos hacia atrás. Y vemos puertas que dejamos abiertas, y cuyo umbral nos gusta cruzar de vez en cuando, y puertas que cerramos, o nos fueron cerradas, y al fondo, la puerta oscura, que se abre para nosotros de par en par, desprendiendo una luz que parece atractiva. Sin embargo, no es mas que una luz de linterna, tratando de llamar nuestra atención. Ahora la puerta quiere que la crucemos, pero nosotros hemos encontrado otros resquicios que nos hacen sentir mejor. Ahora la puerta oscura quiere iluminarse para nosotros, pero la luz de la linterna no nos engaña, ya abrimos los ojos. Aprendimos de nuestros errores, y aprendimos a elegir las puertas que convenían. No, ahora ya no nos interesa la luz de una linterna sin pilas; preferimos la luz del sol. Y es que no hay nada como dejar de mirar una luz apagada, para que se encienda…
P.D: A los que ansian que las puertas se abran, y a las puertas que algun día se abrirán pero no serán cruzadas.
Comentario:
Coñe!!! has vuelto!!! ¿Cómo es que te ha dado por cambiar de dirección?
Bueno, encantado de volver a leerte.
Besotes.
Bueno, encantado de volver a leerte.
Besotes.
Comentario:
Llevo más de una hora leyendo tus post. El de Mama Meli y Tía Meli me ha hecho llorar. Y en uno hablas de mí!! :)
Me alegro tanto de que seamos amigas...
Te quiero
Me alegro tanto de que seamos amigas...
Te quiero





