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COSAS POR HACER EN INGLATERRA
Antes era experta en hacer planes. Ahora, en echarlos a perder.
Acerca de
Aldara: Pseudónimo. La que escribía listas de cosas por hacer en libretas viejas hasta que la tecnología vino a socorrerla (o no). Quienes me leyeran en el anterior blog sabrán que me iba a Australia. En pocas semanas, ese viaje se convirtió en algo que ahora parece la vida de otra persona. Lo único que tengo ahora mismo es una carrera acabada y la capacidad individual de elegir por qué camino de cabras tirar.
Sindicación
 
"La Húngara" no es nombre de tonaillera.
Es triste experimentar cómo unas horas en que tu vida podría parecerse al capítulo más alegre (y superficial) de Los Serrano, en cosa de veinte minutos acaba en película de Buñuel.
Necesito nietos pero que ya, que se me están acumulando las batallitas.
(Ya, bueno, sí… tendría que empezar por sentar la cabeza y tener hijos que, como todo el mundo sabe, vienen de apoyar cabeza sobre silla, sillón, butaca o similar, no de París, ni de la cigüeña.)

ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:

1. Desatado y descontrolado. La semana pasada, horas después de la negativa telefónica más triste de la vida de aquí la menda lerenda, empecé las clases de español en la escuela de idiomas. Tengo dos grupos de adultos: uno de principiantes y otro de nivel intermedio. Aquí la menda lleva años dando clases, así que no contó con que quizá dar clases a gente que ni habla tu idioma, ni tiene pajolera idea de tu cultura (más allá de la peieiya y el flameikou) es historia harto más complicada. En fin, con dos pares, como dicen en mi pueblo (y el corazón roto, laboralmente hablando) que me planté en el sitio dispuesta a empezar a enseñarles español al primer grupo desde cero.
Empezamos con el “Me llamo P, tengo X años y soy de YZ”, seguimos con el alfabeto, y a medio recuento de los números del cero al cien se abre la puerta y aparece una tipa de dos metros cuadrados que si no hubiera visto nunca un partido de pelota vasca, aquí la que suscribe habría pegado un berrido que me habrían oído desde Bilbao.
-Good afternoon – dice el dire (mi jefe) asomando de detrás de la über-tía, como quien asoma de detrás del Kilimanjaro. –This is Potÿncza; she is from Hungary and she is joining the beginners class.
Arrea, pienso yo. Miá que hay padres que tienen mala leche. No sólo la hacen más fea que cagarse en Dios en medio del Vaticano, sino que además lo acaban de arreglar ya con el nombre. Contrólate, querida, no se te vaya a escapar alguna, que nos conocemos. Contrólate, que es el primer día y hay que causar buena impresión.
-Hola, Potingue..czá- le digo, señalándole una silla vacía. –Estábamos viendo los números.
-Yo ya me los sé. De hecho ya tengo nociones de español, no hace falta que empiece de cero. – me muge la tipa. Me dan ganas de decirle aquello de “Excuse me: when, exactly, did I give you the impression that I gave a fuck about your life?” Y no es por el mero hecho de interrumpir la clase el primer día llegando tarde y encima explicarnos su vida sin haberle preguntado, sino el tono en que habla. Habla con un tono de voz que se diría que la tía viene derechita de la Real Academia de la Lengua Española sólo para asegurare que no me olvido de escribir “dieciséis” con acento en la e. En fin, retomo el hilo de los números, luchando contra mi propia mente, que se empeña en hacer un esfuerzo intelectual sobrehumano para recordar por qué carajo dejamos entrar a Hungría en la Unión Europea y encontrar y ejecutar al/a la imbécil a quien se le ocurrió semejante idea.
Cuando faltan siete minutos exactos par acabar la clase y tres o cuatro segundos para que a la menda le salga el megavenazo español y le empiece a gritar improperios y salvajadas a la Húngara, que se ha pasado la clase entera interrumpiendo y haciendo gala de una impertinencia rozando la ilegalidad… hacemos un último repaso fugaz de lo visto, cierro carpeta y les empiezo a preguntar si escuchan música, si les gusta el cine, si conocen algo del panorama artístico de la lengua hispana, etc. Para mi gran sorpresa, hay tres o cuatro mens cogitans que no sólo me dan un feedback estupendo, sino que además son unos auténticos fans del cine español. Hacemos una lista de pelis en la pizarra para que se bajen de internet (intentad encontrar subtítulos en inglés, es bueno ir acostumbrando el oído, bla bla) y comento que Tiovivo me parece muy interesante, ya que es un retrato bastante realista de la sociedad española de la dictadura, que aún influye (tristemente) nuestra sociedad actu…. Plaf. La Húngara otra vez:
-No es por ofender, pero no veo por qué a mí me tiene que interesar nada de esto. No me importa para nada todo esto de la cultura, ni he venido a que me des un seminario.
(Pos menos mal que no era por ofender, reina, que si llega a ser por ofender, me sacas una foto de mi madre y la quemas encima del pupitre al grito de “¡arde, puta!”, ya puestas).
El segundo que siguió fue de conmoción general. El resto del grupo se giró en pleno a mirarla, y acto seguido se volvió a girar en pleno para mirarme a mí. Por un instante hasta pensé que iba a entrar el dire con una carretilla de barro. Se podía masticar la tensión. El universo se paró en seco y de repente tuve una visión de la Swank en Million Dollar Baby… visión que se disipó tan rápido como llegó, al calcular las posibilidades que tenía la menda contra semejante tiparraca, que aquello te da con una teta en la cara sin querer y te revienta el cráneo íntegramente, vamos.
Después de ese segundo de pausa incomodísima en que me dio tiempo de ir de la Swank al Eastwood, y del Eastwood a Harry el Sucio, respondí:
-No pretendo dar ningún seminario de cultura, sólo material adicional para que practiquéis en casa. Como es lógico, un idioma no es un fín de por sí, sino una herramienta de comunicación y, en tanto que tal, creo que es muy interesante que os acerquéis al máximo a las comunidades que utilizan esa lengua, ya que viajar no siempre es posible.
Aquí estaba todo el mundo asintiendo, yes, of course, yes, yes, absolutely, y la Húngara que pilla aire y rebuzna:
-Pues no. Para mí, ni es herramienta ni nada, yo sólo quiero aprender la lengua, y para saber de cultura me conecto a internet.
(Perdona, que igual te has equivocao. Aquí damos español, no latín. Lenguas muertas creo que es en el piso de abajo, flor.)
Yo: -Es que a eso iba. No os voy a poner la película aquí, os estoy dando títulos para que las veáis en casa, si queréis y tenéis tiempo.
(¡Cling, cling, cling! ¡Final del tercer round y Finita de Ourense parece que recupera, pero no tiene posibilidades ante tremendo armatoste humano leidis an llentelman, la cosa está muy reñida, muy reñida; parece que La Húngara se dispone a recobrar fuerzas y contra-atacar por la espalda! ¿Lo hará? ¿se dará por vencida?)
Durante estos minutos miré continuamente todas y cada una de las caras de los presentes, buscando aprobación o reprobación. Era mi primer día y no quería causar mala impresión, pero tampoco que venga el producto de cinco minutos de torpe e insatisfactorio fornicio entre el Yeti y la prima hermana de Drácula, y que me dicte, faltaría más, cómo tengo que dar mis clases. Así que rematé, intentando no entrar a juego:
-Como ya habréis visto el programa, ya sabréis los temas que vamos a tratar. Utilizaré todas las herramientas posibles para que os hagáis una idea de la sociedad española, de su cultura, de aspectos de las culturas latinoamericanas, y quizá de algunos capítulos de historia, si vienen a cuento. Os veo el miércoles que viene. Good evening.

(dingdangdoooong, dingdangdoooong) Se ruega a la ballen...estooo... la estudiante de dimensiones húngaras que deje cualquiera que sea el tipo de medicación al que está sometida, que provoc que razone fuera del recipiente con una frecuencia preocupante.

(Algún día se me abrirá la boca en medio de un pensamiento satánico de estos que me dan tan a menudo, y me va a caer la de San Dios)
Llega a ser toro en vez de vaca, e igual me llevo las dos orejas y el rabo. (Aunque quizá… en fin, nada de sarcasmos baratos.)
La gente se fue contenta, a pesar de los minutos de mal rollo causados por la ya famosa protagonista de “Cariño, he agrandado a la Novia de Chuky”, y yo seguí hasta las nueve (p.m.) con el grupo de nivel intermedio. Todo muy bien.
Al acabar, voy a la sala de profesores y me encuentro con el dire, que pone cara de circunstancias y me dice que la Húngara entró sacando humo por todos los conductos encefálicos y le dijo gritando que no volvía al sitio mientras yo fuera profesora.
Cojonudo. Tenía que pasar esto el primer día, ¿no? Claro.
Por suerte, el dire ya sabía de qué herradura calzaba el tremendo Animal de Monte y me ha dado, tácitamente, una segunda oportunidad.

COSAS POR HACER:

1. Contactar con Tribunal Europeo y pedir re-exclusión de Hungría, o expatriación de la versión húngara de la Ofelia de Mortadelo y Filemón, que se vaya por donde vino. Que aquí una también es inmigrante y se adapta, oigan. Con chulerías a la menda, que se ha visto todas las pelis de Torrente… Psé.
2. Configurar lista de buenos propósitos para el año nuevo.
3. No olvidar cita con los del Inland Revenue para la entrevista para que me den el número (fijo) de la Nacional Insurance esa. Que cualquier día me disloco el peroné haciendo albóndigas y a ver quién me paga la baja.
4. Buscar en Wikipedia paradero exacto del peroné.
5. Continuar proceso de tuneado de Currículum Vitae.
6. (vid. anterior): acabarlo de una puñetera vez.
 
La santé entoure gravement votre nuisance et celle de ceux qui vous fument.
Es uno de esos días en que te medio-despiertas, te pones el abrigo encima del pijama, te enrollas la bufanda al cuello, te calzas guantes y gorro, abres la ventana, contemplas el paisaje y chillas eso de “YO QUERÍA LLAMARME BATMAN, Y SER SUIZO, PARA COMER CHOCOLATE TODO EL DÍAAAAAAA”, con la boca tan abierta que los empastes se te ponen morenos y todo.

… y miras para abajo otra vez y descubres un cacahuete llorando a moco tendido, tras tremendo susto que le acabas de pegar al pobre, que iba con su mamá, su gorrita y su abriguito al cole. Y te lo miras bien y le berreas “Y TÚ NO LLORES, DESGRACIAO, QUE YA ME GUSTARÍA A MÍ IR AL COLE Y NO TENER QUE PREOCUPARME DE PAGAR FACTURAS NI NÁ DE NÁ, QUE VI A BAJAR Y TE VÍ A DAR PA QUE LLORES CON MOTIVOS, CAWENTUSTRIPASTOAS”

… Y la mamá inglesa, horrorizada (y suerte que no tiene ni papa de español) “Don uorri beibi, que la lady está like a goat, the poor one”. Señora, deje al crío que aprenda sobre la vida, que lo va a necesitar.

…. Eh, vale, de acuerdo, no he hecho nada parecido (es que cuando me despierto los cacahuetes ya hace horas que están en el cole. Desventajas de vivir medio de noche).
… Pero ganas tenía, oigan.

ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:

1.FRUSTRANTE. Al final no me dieron el curro porque “you are over-qualified for this position”. Vamos, que tengo demasiada titulación. ¿Joder, desde cuándo es eso un problema, mientras en Cuba hay doctores sirviendo mojitos y dando gracias al cielo por ello? ¿A ellos qué leches les importa, el título que tengo o dejo de tener?
Me llamó el jefe-jefoso, después de un total de tres veces de ir al sitio (la última pasé la tarde entera con ellos, viendo cómo funcionaban, y todo) y me dijo que al final se habían decidido por otra mujer, que ya es consultora y que es su oficio y esas cosas. Pues hala, a seguir buscando. En el fondo, en el fondo… me alegro (levemente) de que no me lo hayan dado. Así al menos tengo excusa para seguir buscando algo que realmente tenga que ver con las cosas que me gustan, que son (a saber): el tabaco, el café, el ordenador (¿he dicho yo esooo? ¿el ordenadooor? ¿será síndrome de Estocolmo? Será.) ver pelis y la Playstation, a la que añoro con dolor físico. Vamos, que a todas luces se ve que necesito buscar algo de traductora.

2.EXTRAÑO. Por las noches, antes de dormirme, oigo la voz de mi Sra. Madre diciéndome “¿Pero qué te pensabas, que iba a ser fácil? Te va a costar muchísimo, incluso teniendo título, así que ni se te ocurra enterrar la cabeza en la arena al primer obstáculo, que te conozco”. No, si yo ya sabía que esto de encontrar curro decente no iba a ser fácil, pero de ahí a llevar la vida de un crash-test dummy (léase ir dándose porrazos contra paredes y puertas toldía sin que le paguen a una por ello) digo yo que tendría que haber algo más, no tan extremo, ¿no?

3.RIDÍCULO. Me estoy gastando mi mísero sueldo en facturas de teléfono, tinta de impresora y viajecitos parriba y pabajo. Así no puedo ahorrar ni para sacarme el carnet, y me estoy empezando a sentir como Pichote, ese que vendió la moto para comprar gasolina.

4.NEGATIVO, MUY NEGATIVO. Llevo semanas fumando tabaco de liar, que es mucho más barato y natural que el otro. El otro lleva un montón de potingues químicos que crean adicción. ¡Añoro potingues químicos! ¡Añoro paquete Gauloises! Ah, aquellos tiempos en que menda no tenía que ponerlo todo perdido de tabaco liando ahí cual esclava cubana en fábrica de puros… si es que ser torpe en un país caro es una desventaja, se mire como se mire. Eso, por no hablar del efecto visual que debe de producir ver a una tía toda entrajada (vestida para entrevista de trabajo) liando tabaco por las esquinas de esos mundos del Señor. A dónde iremos a parar…. (no, no quiero saberlo, no era una pregunta.)


COSAS POR HACER:

1.Pensar en positivo: SÍ encontraré trabajo…. SÍ tendré vida y horarios dignos, algún día…
… SÍ se me va a llevar la salud en café y tabaco, toda esta expedición.

2.Configurar lista de buenos propósitos de año nuevo (aún, sí, qué... Tengo un año entero, ¿no?)

3.Comprar valeriana (o similar) para contrarrestar efectos de sobredosis de café a fin de no oír voz de Sra Madre, que ya tiene balls que la oiga más ahora que estoy tan lejos que cuando la tenía a un semáforo de distancia.

4.Tunear mi currículum, ahora que comprobado que las negativas laborales no son a causa del desodorante que utilizo.
 
Mis amigos de la tele.

Por más que cavilo, cada día entiendo menos ese dicho de que "cualquier tiempo pasado fue mejor". Al menos, en lo que a mi vida respecta, debo decir que "cualquier tiempo pasado fue más ignorante", y me satisface sobremanera poder comprobarlo, por esa manía que tengo de querer convencerme cada día, cuando me pongo la crema anti-arrugas, de que soy como el buen vino, que mejoro on el tiempo y otras caralladas que ahora no vienen a cuento.
Viene a cuento, eso sí, recordar un post que escribí hace mil años en que narraba las antifazañas de aquí menda en el transcurso del incidente del tío de la tele en Fulham. Aquellos sí que eran tiempos pasados. ¡Y gracias! Tiempos en que menda aún no sabía que en el Reino Unido tienes que pagar por tener tele. Y no cuatro perras, no. En aquel tiempo eran 102 libras (esterlinas) y ahora, 131 con cincuenta peniques. (que digo yo, que si la una con cincuenta fuera destinada a que prohíban futuras ediciones de "Big Brother", aquí la menda paga el importe entero, si hace falta. Pero lo dudo muchísimo)

Aquello fue en Enero de 2003. Cuatro años después, en Enero de 2007 (hoy) recibo una carta amenazadora de esas de "hemos observado que aún no has "licenciado" el piso, y como no lo hagas shitting milks, te va a caer one cigar of the big cup, que ya hemos pillado a muchos por tu zona, bla bla bla, cabeza de caballo muerto on the bed, bla bla bla, oferta que no podrás rechazar, blablablablblbl"
Servidora, of course, tiene una big tele como cuatro soles. No la veo mucho, porque no es santo de mi devoción (que en inglés se dice "not my cup of tea"), pero tenerla téngola. Es más, tengo dos: una más grande y otra más pequeña. Lo que no saben "mis amigos de la tele" es que aquí la menda viene de vuelta de amenazas sin fundamento; sobre todo después de la extorsión y el acoso del que fui víctima aquella mañana de nieve en Fulham, que me he pasado los cuatro últimos años así como en coma, como Uma Thurman en Kill Bill, durmiendo antes de la venganza.
(Vale, ahí me he pasao. Era para darle efecto dramático.)


Pillo la cartita de marras, miro el número de teléfono, llamo, me espero setecientos cincuenta y cuatro años escuchando la clásica maratón de números, subnúmeros, menús y submenús ("si quiere pagar la licencia, pulse uno. Si quiere renovar licencia, pulse dos. Si es mayor de setenta y cinco años, pulse tres. Si quiere que echen a la pelandrusca esa de la Jade de Big Brother, manténgase a la espera.")
Bah, me espero hasta que se me pone un operador-cito. "Cito" porque no debía de tener el chaval más de veinte añicos y pensé: "Cómo actuaría Tía Winnie en una situación como ésta" Y bueno, claro, tía Winnie les habría mentado a la madre cinco veces, por tenerla ahí que si pulsa uno, pulsa dos. Pero no me refería a eso. Me refería a sacudirme el muerto y quedar como Dios en el proceso. Me pongo la empatía telefónica que acabo de producir en las últimas semanas buscando curro, y le digo al chaval:
-Hoooola, sí, mira, quería hacer una consulta. - Consulta, que te quede claro. Los morosos no consultan. Yo sí. Deduce el silogismo tú solito, campeón.
Y sigo...
-Resulta que me acaba de llegar una carta, bla bla bla, y yo es que no tengo tele. Estaba pensando en comprarme una, pero lo cierto es que ni tengo dinero suficiente, ni tiempo para verla, ni es que me interese, tampoco. Y claro, no entiendo muy bien a qué os refería con que me vais a enviar un inspector, bla bla bla bla bla blaaaaablblblblba...

Menos de cinco minutos después el chaval ha puesto una nota en el archivo de mi dirección dejándome exenta de inspección por tres meses. ¡Jeróóóóóónimoooo!
I feel charmiiiiiing, oh so chaarmiiiing, it's alarmiiiiiiing how chaarming I feeeeeeeeeel...
Así que me he ahorrao 131,50 libras bai de feis. Y dentro de tres meses, que me busquen otra vez, que volveré a decirles que aún no me he comprao la dichosa tele. ¡Juas!
Luego, claro, entiendan por qué los ingleses siempre se quejan de que van a Barcelona y les roban el bolso. Leñe, si es que son más pardillos que menda, que ya es decir.
 
Cuentos del Bosque de los Cien Acres.
Están el Osito Winnie y su amigo Porquete, una tarde de verano radiante, sentados en una valla, justo a la entrada del Bosque de los Cien Acres.



Porquete mira hacia la derecha, luego hacia la izquierda, y tras esto, le dedica una mirada cómplice a Winnie, se hurga en los bolsillos y produce de uno de ellos un paquete de Gauloises (rojo) y del otro un mechero que pone “Tapas Bar Loli”. La expresión de Winnie se convierte en una mueca de pasmo.
-¿ Pero qué haces, animal? –le pregunta Winnie -¿Y si te ve algún crío?
-‘Enga, nen, que los críos ya no son lo que eran. Que ahora seguro que ni nos conocen, ya, tanta consola y tanta hostia.
-Joer, macho, pues a ti bien que te gusta, la consola. Que llevas un vicio… Anda, pásate uno.
-Pero si lo habías dejao, nen –replica Porquete, que odia a los gorrones de tabaco.
-Bah, por uno… venga, no seas agarrao, joer… que si no me lo das, le explico a tu parienta del globo que llevabas en la despedida de solteros del búho.

-Cabrón chantajista de mierda cagontusmuertos -refunfuña el cerdito Porquete entre dientes, tendiéndole un cigarro al osito.

En éstas que asoman Trige y el burrito Eeyore por la carretera. Trige habla por el móvil con grandes aspavientos.

-Que no, joder, que no sé cuántas veces tengo que decirlo. Que me importa un carajo estar sin curro, que paso del anuncio de Colgate, joder ya. Que uno tiene un caché, ¿no? -…
-Pos eso, Juanma, tío, que me busques otra cosilla más, no sé…. Que tú ya sabes que yo, currar, como un mulo y lo que sea –se gira un segundo hacia Eeyore – perdona, nen, que no quería ofender –luego de nuevo al móvil –pero que Juanma, que lo del anuncio de Colgate es pasarse, ya. Qué quieres, ¿Qué me acaben comparando con el Hasselhoff ese, o qué?

-…. …. ….
-Que sí, joder, que sí. Que sigo yendo a las reuniones, que ya hace casi un mes que me he quitao del todo. Tranquilo, colega. Tú tranqui por eso, ¿ok? Que tú ya sabes que yo soy buena gente, es que soy muy nervioso, y cuando me agarra el pronto, pero que ná.
-...
-Que no, joder, que no me cabreo, que lo del otro día fue un pronto, que ya te lo he dicho. Tú pelea como un campeón y me buscas algo decente, que pa eso te pago, coño.
Al colgar, ya han llegado junto a Winnie y Porquete.
-¿Alguien tiene costo? –pregunta Trige.
-No –dice Winnie, sacudiendo la cabeza.
-Que ya sabes que yo no fumo de eso –responde Porquete.
-Yo me he acabado la última piedra viniendo de camino –confiesa el burrito Eeyore -, que tuve movida con mi vieja y su novio y me fui a casa de unos colegas y entre la Play y las birritas…
-Joder, tío, pero qué vicio llevas, la madre que te parió. Luego vas como vas toldía, so amuermao –le reprende Trige. Los otros asienten, y el burrito baja la cabeza, tras una mirada lánguida de arrepentimiento y debilidad.

Los cuatro, sentados en la valla, se quedan en silencio un buen rato.

-¿Os han dicho algo de la entrevista aquella? –le pregunta Trige a Winnie y Porquete.
-Qué dices, nen. Tú no sabes lo que era aquello. Aquello era para una peli porno, que el aquí el menda fue engañao al sitio. Que luego no sabía ni qué explicarle a mi parienta, joder -.
Carcajadas desganadas. Luego, más minutos de silencio.

-Esto ya no es lo que era – suspira Winnie -. ¿Os acordáis de cuando éramos chavales? Joer, qué tiempos aquellos, ¿eh? -. Los otros asienten con fervor.

-Hemos perdido todos los sueños. El sol que alumbraba este bosque, las aventuras con Christopher Robin, las tardes interminables de verano… qué lejos queda todo aquello. Ahora somos unos pringaos en paro –dice Eeyore, en estado semi-catatónico, causado probablemente por el abuso de hachís.
-Eh, pringao lo serás tú, que te bebes y te fumas lo que ganas de derechos del merchandising. Que yo me he comprao un chalet en Murcia y un A4.
-‘Enga, nen, que la esperanza es lo último que se pierde –salta Porquete, intentando animar la conversación.
-No, no y no. De eso nada. Lo último que se pierde es la dignidad. Mientras tengas dignidad, te queda suficiente cabezonería para no querer reconocer que estás perdiendo la esperanza.

Todos levantan la cabeza, a ver quién ha dicho eso. Y todos se topan de cara con… conmigo? ¿Qué hago yo allí? El humo del cigarro de Porquete dispara la alarma de incendios del Bosque de los Cien Acres, ti-tiiii, ti-tiiiii, ti-tiiiiii, ti-ti-tiiii, ti-ti-ti-ti-ti-ti-ti-tiiiiiiiiiiiii….

Ti-ti-tiiiiiiii: Las ocho en punto de la mañana (Una hora más en el continente). Suerte que es domingo. Esta semana ya estaba durando demasiado.
 
Audere est facere (Claro que, igual, también puede que no.)
(Viernes, cinco de la tarde. Abro Internet para ver qué echan por el Hotmail y me encuentro con esto)


Querida Sra:

Ante todo me gustaría agradecerle, en nombre de mi equipo y del mío propio, el tiempo que nos dedicó el pasado miércoles por la tarde. Permítame el atrevimiento de confesarle que pasamos, tanto mi socio como yo, una tarde muy entretenida con usted. Es usted una persona de trato agradabilísimo y conversación amena y, tras la charla que tuvimos, consideramos que cuenta con aptitudes muy positivas en todo cuanto a don de gentes y organización se refiere. Pensamos que nuestros clientes estarían más que satisfechos de tratar con alguien como usted.
Me gustaría, por la presente, convocarla para una segunda entrevista la semana que viene. Tenga a bien, si es posible, ponerse en contacto con nosotros para indicarnos un día y una hora, para que nuestro tercer socio, que no pudo asistir a la primera entrevista, pueda conocerla también y así llegar a una decisión.
Aprovecho la ocasión para preguntarle dónde adquirió el llavero del célebre y carismático osito Winnie. Llevo pidiendo uno exactamente igual que el suyo desde las navidades de 1976. Le ruego me indique la tienda y la ubicación de ésta tan pronto como le sea posible.
Sin más, aprovecho para saludarla etc., etc.



(Traducción bona fide del original. Menos lo del osito Winnie, que me lo he inventao para darle algo de gracia. Que hay que explicarlo todo. N. de la T.)

¿Y esto? ¡Pero si hice el ridi de mala manera! ¡Pero si me dijeron "nos pondremos en contacto con usted", que es de todas todas, sinónimo de "vaite foder" allende los mares, en todo el mundo y parte del extranjero! ¿Por qué más esperanzas? ¿Para qué seguir torturándome, si no me van a contratar? ¿Por qué yo, oh, mísere de mi, oh infelice? ¿Quosque tandem abutere, Aldara, patientia nostra?
...
Ya está. El mail iba dirigido a otro candidato al puesto, pero la secretaria se ha presentao con resaca (cosa trágicamente frecuente en esta mi querida isla, muy a mi pesar), no andaba mucho por el tema, se ha creío feminista progre y me lo ha enviao a mí.
Carajo.
¿Dónde he dejado el tabaco?
 
Dos piedras.
Una piedra en el camino
me enseñó que mi destino
era rodar y rodar....
...
-rodaaar y rodaaaaaarrrrr....



Hay cosas de mí que mi Sra. Madre me ha contado veintinueve veces.
Es decir, cada cumpleaños de aquí menda, Sra. Madre se regala en todo lujo de detalles sobre mis defectos que, según ella, eran los mismos al nacer que ahora. Vamos, que si quisiera sacar conclusiones, diría que no he evolucionado en absoluto desde que nací. Pero no, no quiero sacar conclusiones. Sacar conclusiones sobre las sentencias maternas me llevaría a hacerle caso más a menudo, ergo faltar a mis principios de manera un tanto drástica.
Bien, la historia es que al parecer no gateé nunca. Lo mío fue un ir directamente de foetus mucosus a cacahuetus erectus, pero nunca a cuatro patas. Así, al empezar a caminar, en cuanto me encontraba con algún obstáculo o me caía, ni sabía rodearlo ni tenía luces suficientes como para ponerme a cuatro patas y levantarme. Yo lo llamo “tener demasiada clase como para X”, ella corrige: “padecer de tremendo y torpe aturullamiento y carencia total de percepción del espacio físico”. (¿He comentado que es educadora? ¿Noooo? ¿En serioooo?)
En fin, algo de razón tiene, la mujer. Veintinueve años después y sean cuales sean las dimensiones, la forma, el color o la sustancia de la que se compone “la piedra en el camino” de turno, sigo quedándome plantada ahí como un pasmarote, con unas ganas de llorar de esas de P3 (con el pucherillo hiperventilante) y rián de rián de talento ni apañamiento alguno para rodear/saltar/superar/aniquilar el obstáculo.

ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:

1. Mantra idealizado y concebido antes de entrevista con el propósito de salir con éxito de ésta, i.e., “I feel pretty”, sustituido por nuevo mantra, de igual modo inspirado en canción, pero no perteneciente a musical de Broadway tipo West Side Story, sino a celebérrimo Paco Clavel: “El gato se muerde la cola, se muerde la cola, se muerde la cola y no sabe que es suya”. La historia, la de siempre: buscan gente de diecinueve años con treinta años de experiencia. Me pregunto qué tipo de matemáticas les enseñan a los ingleses en el colegio, que hasta yo, que soy nula en matemáticas, sé hacer números y darme cuenta de que hay algo que no casa.

2. Entrevista de ayer muy satisfactoria. No para menda, lamentablemente, sino para las farmacéuticas productoras de Ibuprofeno del país. Me tuvieron dos horas de reloj apedreándome a preguntas cual barbudo con turbante al que acaban de encontrar con paquete de nitroglicerina subido a la Cibeles. Ganas me dieron de seguir el consejo de Wilheim y ponerme a cantar villancicos en gallego, Peteneras Reloaded, oigan. Namás llegar el paraguas se me tira al suelo, y al ir a recogerlo (venga, hoooombre, que esto es una entrevista, no un atraaaco, estos paraguas modernoooossss, ande vamos a ir a parar), al ir a recogerlo hago virtud de todo aquello que decía mi Sra. Madre al principio del post y racatacrac, chán, chán, chimpun, allá que van los contenidos del bolsón también, macro-llavero del Osito Winnie (tamaño vaca, no osito) incluído.
Menda: I FEEEEELLLL PRETTYYYYYY
(sólo espero haber cantado para mis adentros, al menos, aunque no estoy segura ni de eso).
Después de aquellas dos horas que duraron cada una cinco años y medio, el jefe jefoso me acompaña hasta la puerta y me dice que me llamarán, con el mismo tono de voz con el que me lo dijo una vez un capullo al que conocí en una discoteca, como si a una hiciera falta dorarle la píldora, a estas alturas. Needless to say, aún no me han llamado. (Lo del aún iba con sorna). Creo que lo del osito Winnie no encajó muy bien con el entorno.

3. De pelillos a la bañera. (es que mar aquí no tenemos. Pero una se depila con asiduidad, para evitar parecer Capitán Cavernícola e Hijo juntos, como la media de señoras de este país Dejaode-blá).
En fin, que al llegar a casa me puse otra vez delante del ordenador, cenicero a un lao (para infundir ánimos) y vaso de vino al otro (para apaciguar despecho) y continué buscando.
Busca que te busca que buscarás (no, si va a ser verdad que caso más con Winnie the Pooh que con ninguna consultoría de ná de ná) encontré una vacante como organizadora de eventos y conferencias en Londres. (Buaaah, síiiiii, tacones, Armani, casa, piano, caribe, ziritione y la luuuunaaaaaa) (No voy a aprender nunca. No señor. La subnormalidad es lo último que se pierde)

4. Veinticuatro horas más tarde (eso nos lleva al momento presente) he realizado y superado un total de cuatro pruebas pre-entrevista más largas que un día sin tabaco, que si informática, que si traducción, que si transcripción y no sé cuántas leches más, y la chica que se ha ocupado de mí (un ángel como he conocido pocos) y menda somos casi de la familia.
5. Estoy escarallada, como dicen en mi pueblo. Tengo la cabeza como si me la acabaran de centrifugar en la lavadora junto a un botijo.
Es mucho más trabajoso buscar trabajo que trabajarlo. Aunque sé que no digo nada nuevo.

COSAS POR HACER:

1. Satisfacer necesidad imperiosa de aprovisionamiento de nevera con víveres saludables. (id est, ir al súpe a comprá, que me sa quedao más vacía la nevera que la cabeza, entre ayer y hoy)

2. Dejar de fumar (tanto. Dejar de fumar tanto, y fumar otro tanto. Que digo yo que si no es el mismo tanto, no puede ser tan mismo, ¿no?)

3. Cambiar llavero Winnie the Pooh por otro más conforme a mi edad y nivel intelectual. Hum… sin duda llavero de Coyote de Correcaminos será mucho más adulto, en comparación, que el osito Winnie? ¿Es que llavero de menda va a determinar, acaso, madurez mental? Si total, tengo el libro de Winnie the Pooh y me leo un capítulo cada noche, y eso no lo va a saber nadie que me haga una entrevista de todas maneras, ¿no? Pues eso, me rebota y te explota, y el que lo dice lo es, el mundo al revés. Y no saco la lengua porque no tengo webcam.

4. Dejar (de una vez por todas, para todo lo que me queda de existencia, in secula seculorum, amén) de decir gilipolleces.

5. Alternativamente, decirlas bajito o para adentros, pero en ningún caso publicarlas por internet.

6. Confeccionar lista de resoluciones de año nuevo, para poner orden a cosas pendientes de ejecución inmediata o semi-inmediata –o no.
 
Northside Story -revisited.
... Para el caso, como si fuera portoriqueña: creo que puedo hasta jurar que soy el único especimen de raza humana que habla español en este pueblecito jarripoteño dejaodelamanodedios; me paso el día escuchando salsa y cocinando mientras bailo (suena a Salma Hayek pero créanme, se parece más a un programa de cocina de esos de las mañanas con la Campos), y todo el mundo, sufre mi presencia lo quiera o no, porque mi tono de voz es -vergonzosamente- muchísimo más alto que el de la personita inglesa de a pie.
¿Por qué hablan tan bajito los ingleses? ¿Será para hacerse notar?

ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:

1. De nerviosis múltiple y severa alteración general. Hoy me han dado (por fin, por fin, por fin, por fin) una entrevista para un puesto de trabajo de esos bien pagados (creo) de oficina, con gente seria y bien vestida que va en coche porque no bebe y no bebe porque lleva coche, y esas cosas.

2. De concatenación de ideas irrefrenable e inevitable: sin duda, si menda empezar a trabajar en susodicho puesto de trabajo decente de persona adulta, por fin podrá convertise en ídem (persona, no trabajo) y nunca más tendrá que confeccionar dichosas listas de cosas por hacer que al final no hace, por estar demasiado ocupada haciéndolas de verdad. Oh Joy, oh bliss!!!!

3. Ilusiones puestas ciegamente en El Día de Mañana. El Día de Mañana, recién nacido el año, tengo la primera entrevista de trabajo decente de adulta en este país Dejaodelamanodedios y soy tan idiota que no aprendo de patadas pretéritas: ¿Y si no me dan el trabajo? ¿Y si resulta que tengo que seguir buscando, entre albóndigas y albóndigas y patatas bravas y tortillas y pintas de cerveza?
Aggghhhhh.... ¿Y si de repente tuviera algo de autoestima, o de dignidad, eh? ¿Dolería mucho, digo yo, por una vez?

I feel pretty,
Oh, so pretty,
I feel pretty and witty and bright!
And I pity
Any girl who isn't me tonight.

I feel charming,
Oh, so charming
It's alarming how charming I feel!
And so pretty
That I hardly can believe I'm real.

See the pretty girl in that mirror there:
Who can that attractive girl be?
Such a pretty face,
Such a pretty dress,
Such a pretty smile,
Such a pretty me!




COSAS POR HACER:

1. Dejar de bailar por la casa con los dedos cruzados cual friqui sectárea en solsticio de verano y buscar tareas alternativas más productivas, i.e., planchar camisa y pantalones decentes de adulta para entrevista de trabajo decente de adulta.

2. Confeccionar lista de resoluciones de año nuevo (de pura desidia, que no tengo ni ganas de tener ganas, oigan)

3. Vencer tentación de ponerme hasta el dedondenodaelsol de Pinot, a fin de evitar posible desgraciado incidente mañana al presentarme a la entrevista cual destilería con patas. Que no, que no, que tengo que hacerme mayor y mañana es un momento tan malo como cualquier otro.

4. Desearles una buena entrada de año y mandarles muchos, muchos besos a todos y a todas.