Dando vueltas.
... Y hasta aquí el segundo blog, porque no me casaba ya el título con las circunstancias.
Aún estoy en Richmond, London (Surrey, for the lovely classist snobs), England, United Kingdom. Físicamente.
El corazón, sin embargo, se me ha quedado en Barcelona, en una vuelta intempestiva de esas que se hacen gracias a Easyjet Todopoderoso.
Así que me reúno con mi corazón en Septiembre... y dejaré el alma aquí durante un tiempo, y la echaré muchísimo, muchísimo de menos, pero tendré que aguantarme porque toca elegir, y elijo hacer bien la cama, para poder dormir mejor, como decía mi abuela.
No se crean, aquí las camas no son malas. Pero en las de Barcelona se duerme más cómodo.
Ahora toca preparar el viaje de vuelta a casa.
... Y, por esas vueltas que da la vida, que en la mía son más frecuentes que la del Starbucks de las mañanas (como buena pseudoinglesa, cada mañana con la moneda de dos sterlings que pesa más que la humedad de esta peculiar isla)...
...¿Por dónde iba?...
Ah, sí. Volver. Iba por volver.
En fin, voilà el tercer blog... O la tercera parte de un blog que me lleva ya tres blogs relatar. Espero lograr que quede más rápido que el segundo, por la cuenta que me trae, aunque los segundos no suelen pasar del Andante. Algún día le preguntaré a Beethoven, si el Hades nos cataloga por el mal carácter, y no por el talento. De momento, seguiré escribiendo. No sé el cuándo, ni el porqué. Sé el qué, que es un comienzo como cualquier otro.
Aún estoy en Richmond, London (Surrey, for the lovely classist snobs), England, United Kingdom. Físicamente.
El corazón, sin embargo, se me ha quedado en Barcelona, en una vuelta intempestiva de esas que se hacen gracias a Easyjet Todopoderoso.
Así que me reúno con mi corazón en Septiembre... y dejaré el alma aquí durante un tiempo, y la echaré muchísimo, muchísimo de menos, pero tendré que aguantarme porque toca elegir, y elijo hacer bien la cama, para poder dormir mejor, como decía mi abuela.
No se crean, aquí las camas no son malas. Pero en las de Barcelona se duerme más cómodo.
Ahora toca preparar el viaje de vuelta a casa.
... Y, por esas vueltas que da la vida, que en la mía son más frecuentes que la del Starbucks de las mañanas (como buena pseudoinglesa, cada mañana con la moneda de dos sterlings que pesa más que la humedad de esta peculiar isla)...
...¿Por dónde iba?...
Ah, sí. Volver. Iba por volver.
En fin, voilà el tercer blog... O la tercera parte de un blog que me lleva ya tres blogs relatar. Espero lograr que quede más rápido que el segundo, por la cuenta que me trae, aunque los segundos no suelen pasar del Andante. Algún día le preguntaré a Beethoven, si el Hades nos cataloga por el mal carácter, y no por el talento. De momento, seguiré escribiendo. No sé el cuándo, ni el porqué. Sé el qué, que es un comienzo como cualquier otro.





