logotipo

img_google
COSAS POR HACER EN INGLATERRA
Antes era experta en hacer planes. Ahora, en echarlos a perder.
Acerca de
Aldara: Pseudónimo. La que escribía listas de cosas por hacer en libretas viejas hasta que la tecnología vino a socorrerla (o no). Quienes me leyeran en el anterior blog sabrán que me iba a Australia. En pocas semanas, ese viaje se convirtió en algo que ahora parece la vida de otra persona. Lo único que tengo ahora mismo es una carrera acabada y la capacidad individual de elegir por qué camino de cabras tirar.
Sindicación
 
Milonga sentimental

Otros se quejan llorando
yo canto pa' no llorar...


No soy una persona sentimental.
Soy dramática, neurótica, y exagerada (aunque como todo el mundo sabe, mi Sra. Madre es setecientas mil quinientas ochenta y ocho veces más exagerada que yo), pero no soy dada a sentimentalismos. Especialmente cuando los siento de verdad; cuando la situación o las circunstancias del momento habrían dado para llorar cien cubos de fregar.
No se crean que no he intentado cambiar. No lo hago a propósito. Soy sentimentalmente torpe, por ponerlo de alguna manera.

ESTADO ACTUAL DE LA SITUACIÓN:

1. Complicado. He pedido una reducción de horas laborales a treinta horas (de las casi sesenta que estaba haciendo, hora arriba, hora abajo) y Catherine me ha dicho que sí, porque Catherine es un ángel y porque menda ha currado más que un albañil japonés en Iraq… Sin embargo, Catherine, como todo bicho viviente (incluyendo menda) tiene su lado oscuro… y su lado oscuro es el de contratante. A saber: Catherine necesita llevar el negocio y hacer pasta, of course, y menda necesita más tiempo para poder preparar las clases particulares de español que está dando, así que mucho me temo que reducción de horas acabe en anulación de horas, antes o después. Ya se verá, ya se verá, pero a un mes de las Navidades y con todo el trabajo que va a haber en el pub, menda se está buscando ya otro curro ipso facto, for if the flies.

2. Pre-navideño. (¿Qué? ¡Pero si falta un mes!) En este God’s Forsaken Place (Lugar Dejao Delamanodenuestroseñor), como hace un frío of the big cup y ya se nos hace de noche a las cuatro –de la tarde-, va a ser como que las Navidades empiezan antes y no acaban nunca.
Carajo.
Menda, que odia las Navidades con pasión exacerbada, no pensó en mencionado dato de interés vital al pillar avión y aterrizar aquí. Y ya ser de idiotas, dado que Harry Potter ser oriundo de por aquí y Harry Potter casi siempre salir en Navidades, o salir en oferta en Navidades, o similar. Pero claro, ser difícil dato de aparecer en cerebro a cuarenta grados (centígrados) a la sombra en pleno Julio, así que menda tener excusa por tener momentos tan rubios.
En fin, que el Pueblecito Jarripoteño en que menda se encuentra exiliada ya está cubierto de árboles disfrazados con luces de colores, Merry Christmas y Seasons Greetings y Best Wishes y todo el blá y re-blá que se puedan imaginar.
Ante semejante despliegue de fervor jesucrístico –supuestamente, vamos- en un país que consideraba protestante tirando a agnosticísimo, sólo se me ocurre una palabra:
Puaj. Con triple jota. Puajjj.
Resultado: cada vez que menda salir de casa, menda recordar, inconscientemente, el gran dicho español “No querías pan, toma tres tazas”.

3. Nostálgico inevitable. Echo de menos Barcelona, sobre todo ahora que doy clases de español, me he vuelto a conectar a las redes y tengo mucho más acceso a todo tipo de material e información en la Lengua del Imperio. (eh, que era por decir algo, que nadie me venga aquí apuntando con la nueve milímetros).
Echo de menos a mi hermano, cada día, cada cinco minutos. Echo de menos que venga a mi piso-cajazapatos y nos sentemos un rato y juegue con Macgaiber (aaaghhh, echo de menos a Macgaiber!) y hablemos de todo y de nada y nos demos consejos mutuamente.
Si mis padres y mi hermano supieran ni la mitad de cuánto les echo de menos, se pensarían que no soy su hija, que se la han cambiado. Pero llevo siglos añorándolos, de cerca o de lejos… qué le vamos a hacer.

4. En otro orden de cosas, carencia completa y total de Boldams en Jarripotilandia ha forzado a menda, a lo largo de estos meses, a buscar alternativas. Alternativas que detallo a continuación:

a) Fosters (lager) re-puaj. No digo que sabe a meaos porque siempre habrá la mens cogitans de turno que vendrá a decirme "ah, pero, ¿los has probao?" Pero si los meaos saben a algo, seguro que es un sabor idéntico al de la Fosters. Además, dadas las circunstancias (léase confluencia de procedencias de Fosters y de exmarido) no tengo estómago para productos antipódicos.
b)Brebaje denominado en lenguaje estándar “Stella Artois”, más comúnmente conocida por estos lares como “The Wife Beater” (Cuentan las malas lenguas, que suelen ser las mejores, que los tíos que beben la susodicha cerveza le pegan a las respectivas parientas cuando llegan a casa. Y digo yo… ¿No será por la cantidad de pintas que se meten, que no tanto por cómo se llame la birra?).
Porque yo bebí de eso el primer par de semanas y pegar no pegué a nadie. Más bien me pegaron unos dolores de cabeza del Carajo Veintinueve, como dicen en mi pueblo. Así que tachada de la lista de alternativas.
c)Worthington’s. (¿Lo he escrito bien?). Chospe que quiere parecer cerveza pero se asemeja mucho más a lo que ocurre cuando mezclas aceite con Fairy. Ni lo intenten, ya se lo digo ahora. Eso sí, actividad entretenida es observar a los clientes del pub:
(primera pinta): “A pint of Worthington’s, please, love”
(segunda pinta): “Pint-o-Worthys, love”
(tercera): “A pintaffweeersssingten, love, my daaahling boootyful, hehe…”
En fin. Comprenderán por qué renegué después del primer sorbo.
d) Guinness. (Sin comentarios. Es más barato y sabe mejor el café recalentao de tres días a temperatura ambiente. Temperatura ambiente de aquí es invariablemente bajo cero, les aviso)
Esperanzas mermando hasta expirar, decidí, una buena noche, tirar por el vino. Yo nunca he sido gran –ni pequeña, vamos- amante del vino, pero un día me dio por probar un Pinot Grigio fresquito así, como quien no quiere la cosa… y qué vicio, oigan…
Quién me ha visto y quién me ve. Ya me podía haber dao por el vino en España, que era mucho más barato. Pues no, voy y me vuelvo señorona en el país menos recomendado.
Así que ahora mi Boldam es el Pinot. (Horror, horror. Intenté pasarme al lambrusco alegre, feliz y barato de toda mi vida de estudiante, y no funcionó. Después de probar vino bueno, mi hígado se ha vuelto de un pijo insoportable)

COSAS POR HACER:

0. Dejar el vino (en la nevera; dejarlo en la nevera y no olvidármelo fuera, quiero decir. Que caliente es una porquería.)
0.1. Dejar de beber por las noches a fin de evitar sueños psicodélicos en que mi hígado me pide un conjunto de Versache para Navidades.

1. Comprar cargamento de ibuprofeno 200mg (a falta de pan, léase 600mg. Los ingleses son seres extraños: con tres de 200mg puedo hacer una de 600mg, sin embargo no hay de 600mg porque no es legal. Suerte que las matemáticas básicas aún flotan por algún lado de mi cerebrillo cafre, que si no...)

2. Dejar de toser.

3. Dejar de fumar, (en aras de conseguir punto anterior).

4. Apagar el que me estoy fumando ahora, (en virtud de los dos puntos anteriores, se entiende)

5. Dejar de decir chocheces, ya que en este God's Forsaken Place lo único que se puede hacer a estas horas de la noche, con el frío que cae y la carencia trágica de atracciones culturales (y de liquidez para llevarlas a cabo en los Londons, en su defecto), lo más divertido que hay es contar colillas y botellas de vino vacías...
... Y cantar rancheras y milongas, for the good old days' sake...
 
Comentario:
ole tus ...alucino contigo.
Musus
 
Comentario:
ni se te ocurra dejar el vino. jamás. antes la muerrrrrrrrte.
 
Comentario:
Si te sirve de consuelo...

En mi pueblo... tambien están colocadas ya las luces por la calle, desde hace una semana :-s...

Un saludo...
No