Little Miss Chaos
Recuerdo un tiempo en que consideraba ridículas a las personas que calificaban a la gente de veintipico tirando a treinta y treinta y treinta y algos como “chicos” o “chicas”. Los miraba con el menosprecio de quien está en plena cosecha de espinillas, protuberancias y pelos nuevos en rincones inhóspitos, con cada nuevo amanecer y, creyéndose ya en edad adulta, no concibe cómo alguien aún más adulto pueda ser clasificado dentro del mismo cajón que ella.
Ahora que tengo veintinueve, me la suda.
(Para qué andarnos con rodeos.)
Llevo desde que me salió el último pelo en rincón inhóspito tambaleándome sobre mis propias creencias, con la cuestión existencial acechándome: “Y yo, ¿cuándo dejaré de ser una chica y seré una mujer?” Cuestión a la que no faltaron aportaciones variopintas de mentes expertas, tales que:
1. mi abuela paterna: “Cuando te venga la regla”
2. mi Sra. Madre: “Cuando razones. O sea, nunca.”
3. mis compañeros de escuela: “Jjjmmmfff, tetaaaas” (¿querían decir “ya eres”? Nunca lo sabré)
4. mi padre: “Cuando te veas asomar los pelillos de la nariz” (teoría que me costó un trauma de infancia que ya expliqué)
5. todo el mundo, hace un año y un mes justo: “¡Hoy, hoy!” (el día de mi boda. Si ya sé que no lo hacían por herir mi orgullo femenino, pero si de estar casada dependía mi condición de mujer, digo yo que me habré rejuvenecido diez años de golpe, y ya manda hu…)
En fin, la historia es que más o menos me los fui creyendo a todos, pero cada vez que ocurrían aquellas cosas que se suponía que me iban a hacer saltar la verja y colarme en El Patio De Los Mayores (e.g., el viernes de mi primera regla, el día que tomé mi primera decisión importante Chispas; la mañana en que descubrí que me habían salido bultos a la altura de los pulmones; el día de mi boda), me quedaba igual. Me miraba en el espejo y seguía viendo algo que no llegaba a mujer ni de lejos, por mucho que me lo intentara repetir.
Así, decidí no hace mucho configurar mis propios planteamientos acerca del momento en que dejaré de ser chica y me convertiré en mujer:
1. Cuando lleve más de un año sin fumar. (La descarté por temor a acabar como esas setentonas que salen en las revistas del corazón disfrazadas de Lolita XXXL. No dejar de fumar, que será lo más tristemente probable, y no darme cuenta de que el tiempo pasa igualmente, de que no es que se me haya pasado el arroz, sino que ha criado hongos, se ha descompuesto, se ha convertido en humus, lo ha absorbido la tierra, se ha convertido en árbol, el árbol en papel, y el papel en el periódico donde se ha publicado mi esquela. Y yo ahí, en la cajapino y creyéndome la chica Yeyé )
2. Cuando sea capaz de llevar una alimentación sana y equilibrada sin considerarme a dieta ni cagarme en el Sr. Cadbury a una velocidad media de diez veces por minuto.
3. Cuando tenga hijos.
4. Cuando tenga un trabajo decente a jornada completa.
Bien, lo único que parece, por el momento, que voy a tener, es un trabajo digno. El lunes entro a formar parte de la sucursal inglesa de una supercompañía española importantísima (que sí, gente sin fe, que en España tenemos de eso). Estaré hasta el mes que viene de prueba, con un contrato temporal, y si la cosa funciona, me quedo.
No sé si celebrarlo o no. Primero, porque llevo tanto tiempo corriendo de un lado para el otro como una loca buscando trabajo decente, que es como cuando llevas tanto rato con hambre que llega un punto en el que se te pasa. Segundo, porque la oficina está en Londres, lo que quiere decir que antes o después (más antes que después) si me hacen fija tendré que mudarme a Londres. Y les he cogido un anticariño especial a las mudanzas, desde el verano pasado. Anticariño más o menos proporcional al cariño que le estaba cogiendo a Londres, y que no quiero que se me estropee ahora por tener que vivir allí.
Y luego están Catherine, Max, el loro excéntrico y el perro alcohólico, y los clientes del pub, a los que evidentemente voy a echar de menos (aunque lo superaré fácilmente al darme cuenta de que no tengo que hacer albóndigas ni tortillas ni trabajar doce horas diarias como una loca)
A la tía Winnie no, sin embargo… porque (redoble de tambores) la tía Winnie vive muy cerca de la oficina (las cosas que tiene la vida) y mal que bien, si acabo viviendo en Londres, espero poder verla más a menudo.
En fin… no soy capaz aún de sonreír sin cierto temor a que todo se derrumbe antes ni de empezar, (conociendo mi mala estrella…) pero algo es algo.
Ver la tele comiendo chocolate: Nunca Máis.
Comentario:
Yo creo que lo de ser adulto no es un estado permanente, quiero decir que aunque seamos independientes y tomemos decisiones por nosotros mismos no evita que nos comportemos a veces como crios, o que necesitemos alguna vez que alguien cuide de nosostros, o nos ayuden en una decisión ¿te hace eso menos adulto o más crio? Somos las dos cosas a la vez a lo largo de nuestra vida, a veces adultos, a veces chicos. También depende de quien nos mire: mi abuela siempre me llama niña y tengo 32 años (incluso dice que soy demasiado joven para tener hijos...Abuela por dios!!). Los chavales de 16 años me ven como una abuela y curiosamente mi prima de 6 años me ve como una niña con la que jugar (de hecho me llama niña...)
Un besote!!
Un besote!!
Comentario:
Me has hecho llorar, joía, que estoy muy sensible. Me queda pendiente explicarme mejor sin explicarlo todo, y ya que por una cibermeteduradepata he perdío lo que te iba a contestar, he pensao que ha sido el ciberdestino: tema para próximo post decidido.
Besazos desde mi corazón.
Besazos desde mi corazón.
Comentario:
¿Sabes cuando me he sentido yo adulta? Cuando he dejado de depender psicológicamente de que los demás tomen decisiones por mí, cuando tomo las riendas y yo decido y mantengo mi decisión porque estoy convencida de que es una buena decisión, de que es lo que quiero. Cuando me he sentido un ser independiente, sin cordones umbilicales.
O sea, ya puedes tener las tetas pequeñas, fumar como un carretero, tener 0 hijos, ser una soltera-divorciada empedernida, que nada de eso va a marcar el cambio. Cuando te mires en el espejo y la persona que veas esté reconciliada contigo, te estarás mirando como adulta. Y cuando eso ocurre... es fantástico.
Besazos desde el cálido sur.
PD: no dudes en celebrar ese empleo, sin miedo (escucha 50 veces seguidas "Sin Miedo" de Rosana, como un mantra, y créetelo, porque la vida es eso).
Más besos.
O sea, ya puedes tener las tetas pequeñas, fumar como un carretero, tener 0 hijos, ser una soltera-divorciada empedernida, que nada de eso va a marcar el cambio. Cuando te mires en el espejo y la persona que veas esté reconciliada contigo, te estarás mirando como adulta. Y cuando eso ocurre... es fantástico.
Besazos desde el cálido sur.
PD: no dudes en celebrar ese empleo, sin miedo (escucha 50 veces seguidas "Sin Miedo" de Rosana, como un mantra, y créetelo, porque la vida es eso).
Más besos.
Comentario:
Ese número 3... "tener hijos"... con el primero no basta? tienen que ser varios? Mira que me has dejao azul; que te he visto en plan coneja pero diciendo que no, que todavía faltan un par más...
Pon un number five: tener carné de coche. Pa fastidiar digo, jejejeje.
Pon un number five: tener carné de coche. Pa fastidiar digo, jejejeje.
Comentario:
-_-u
espero engullir ya mi racion de adolescencia o me convertire en un ser mediocre como los k me rodean
ojo k suben las nuevas generaciones!
espero que t'agafin a la feina i sobretot que t'agradi no? llastima que haguis reafirmat el teu agnosticisme perque en poques setamanes espero hi hauran novetats en el frente.
ptns!
espero engullir ya mi racion de adolescencia o me convertire en un ser mediocre como los k me rodean
ojo k suben las nuevas generaciones!
espero que t'agafin a la feina i sobretot que t'agradi no? llastima que haguis reafirmat el teu agnosticisme perque en poques setamanes espero hi hauran novetats en el frente.
ptns!
Comentario:
Enhorabuena por le curro aunque no lo quieras celebrar!!
Ser adulto... mi abuelo tiene 82 años y aún es un xiquillo...
Y si ser mayor, dependiera de cuando te crecieran las tetas... yo hubiera sido adulta con 9 años...
Un saludo
Ser adulto... mi abuelo tiene 82 años y aún es un xiquillo...
Y si ser mayor, dependiera de cuando te crecieran las tetas... yo hubiera sido adulta con 9 años...
Un saludo
Comentario:
y yo que creía que eso de ser adulto era una leyenda urbana....





