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COSAS POR HACER EN INGLATERRA
Antes era experta en hacer planes. Ahora, en echarlos a perder.
Acerca de
Aldara: Pseudónimo. La que escribía listas de cosas por hacer en libretas viejas hasta que la tecnología vino a socorrerla (o no). Quienes me leyeran en el anterior blog sabrán que me iba a Australia. En pocas semanas, ese viaje se convirtió en algo que ahora parece la vida de otra persona. Lo único que tengo ahora mismo es una carrera acabada y la capacidad individual de elegir por qué camino de cabras tirar.
Sindicación
 
La tía Winnie.
Volviendo a aquella preciosa mañana de finales de Julio...
Giro la cabeza, desde el teclado, al mundo real -y la verdad es que "mundo real", dadas las circunstancias, era algo muy discutible- al oir la voz de Catherine detrás de mí.

-Bloody'ell, woman, you scared the livin' shit outta me- me dice. Le juro que descubrí al presunto resultado genético de meter los ADNs del Capitán Cavernícola y La Novia Cadáver de Tim Burton en una olla y remover durante un rato.
La miro y, aunque sé que es mi jefa y que me juego no sólo el puesto sino la vivienda (que vienen a estar situados en el mismo lugar), no puedo evitar soltar una carcajada: pelos descompuestos, taza de té en mano como si alguien se la hubiera dejado allí, cigarro colgándole de la comisura izquierda de los labios, sostenes A.W.O.L. (que viene querer decir que desertaron), y cara de ir a asesinar a alguien despiadadamente perforándole el estómago con la aspiradora.

-Wha'?- replica, con ese deje un tanto cholo de Hertfordshire, entre cockney y homie. -I ain' no mornin' person, ya know. I don' do mornings.

-That's great, 'cause me neither- le digo yo, que voy ya toda empolainada porque llevo desde las seis y media en pie.

-Ah yeah? So waddya doin' with all the slap on, love? -Cawen... ni que fuera delito ponerse maquillaje, oigan.

-I put it on just in case.

-Right. Cuppa tea, fag, let's sit down and check the things we gotta do today.

Me encanta esta mujer. Voy por el camino directísimo de convertirme en ella. Nos sentamos en una de las mesas del pub, encendemos un cigarro (mi primer cigarro del día, su tercer cigarro en diez minutos que lleva semiconsciente) y churrupamos té mientras confeccionamos una lista de cosas por hacer. ¡Mi hobbie preferido del mundo mundial! A punto estuve de preguntarle si por casualidad no se había leído mi blog. Creo que hasta solté alguna lagrimilla y todo.

ESTADO ACTUAL (AQUELLA MAÑANA) DE LA SITUACIÓN:

1. Mujeres blancas pseudo-solteras buscando cenicero con frenesí desmesurado. Una se pensaría que tiene que ser fácil encontrar un dichoso cenicero en un pub de fumadores empedernidos, pero no sirve cualquier cenicero, no: tiene que ser el dirty ashtray, establecido como institución. Parece una chorrada mayúscula, pero se entiende mejor después de tener que lavarlos. Puñetera gracia que hace. (Es decir, haberlos habíalos, pero todos limpios)

2. Catherine planea abrir el pub nuevo en tres días. Me cuenta cosas sobre el Prince of Wales, los abuelitos y las abuelitas que lo frecuentan, y que me hará la formación aquí, porque es un sitio más familiar y aunque la cague trescientas veces o me cargue vasos no pasa nada. Me cuenta que lleva cinco años en este pub, y que no quiere cerrarlo porque les destrozaría la vida a los pobres abuelos, y porque es uno de los poquísimos sitios tradicionales que quedan en el condado.

3. Pub nuevo y piso de arriba de pub nuevo (que era donde tenía que ir a vivir yo) en estado catastrófico. Hay que ir a limpiar y a reconstruir. Pa eso estamos, le digo. Tengo un desborde de adrenalina insólito y unas ganas de dejarme el cuello currando que cualquiera que me viera en aquel momento se habría pensado que soy masoquista. Energía quizá conseguida como resultado de haberme quedado completamente sin dinero. Tengo tres libras (sterling) que me tienen que durar hasta el final de la semana, en que cobraré. Estamos a lunes. Suerte que traje tabaco.

4. Auntie Winnie.
-Antes que nada tenemos que ir a buscar a la tía Winnie- me dice Catherine. Le ha cambiado la expresión de la cara. Parece que se haya despertado de golpe. Le pregunto si le pasa algo. Me dice que tiene que contarme un par de cosas sobre la tía Winnie antes de que la conozca, ya que va a pasar unas semanas con nosotros para ayudarnos a abrir el pub en condiciones.
Me come la intriga. No pregunto. En cuanto nos metemos en el coche de camino a la estación, me lo explica todo: Aunt Winnie es una mujer galesa de sesenta y algo, hermana de su madre. Tiene un carácter completamente insoportable y odia a todo el mundo. Se casó con un desgraciado (como la mayoría de mujeres inglesas de sustancia) que no se sabe aún qué hizo, pero lo metieron en la cárcel. Tiene tres hijos que no pueden ni verla, porque al parecer los trató mal.
"Dioses", pienso yo intentando poner cara de éstascosaspasanenlasmejoresfamilias, "en esta familia no necesitan ni encender la tele". Pero no soy nadie para juzgar. Tengo una historia personal demasiado enrevesada como para ponerme de Isabel la Católica en Jarripotilandia.

En medio de la carretera, Catherine frena de golpe. Debo explicarles algo sobre Catherine cuando conduce. Así, a primera vista, Catherine cuela en su perfecto papel de mujer blanca divorciada y mamá, pero en cuanto se sube al coche, sufre una especie de mutación severa, enciende el CD a toda leche y sólo escucha hip-hop. Y no cualquier hip-hop, no: hip-hop de ese recargao de palabras soeces y fuck-yous y fuck-you-toos y yo, dog, I gottastorydatellya, yo, yo, yo, mothafucka, yo, I lost my bitch 'cuz I ain't no hitch, yo, yo. Ni que decir tiene que mi estado de catatonismo ante semejante desbordamiento de ecos del Bronx recién importados apenas me dejó claridad visual y/o mental para percibir a lo que parecía, a primera vista, una ancianita venerable con una maleta en el arcén. En cuestión de segundos me doy cuenta de que saluda con la mano, ergo debe de ser la infame Aunt Winnie , y no puedo evitar descolocarme al darme cuenta de que está a punto de subirse al Bronxocoche con nosotras, y qué pensará al oir tremenda recua de insultos saliendo del CD.
Creo que me quedé en stand-by casi un minuto entero. Lo siguiente que recuerdo fueron las primeras palabras de Aunt Winnie:

-For fuck's sake, woman, I thought you was gonna leave me in da fuckin' middle of da road! Ain't you got an ashtray in this fuckin' car, or ya want me to flick the ash of me ciggie all over da place?

Los segundos siguientes, más stand-by. Aunt Winnie acababa de superar con creces mi imaginación. Hay gente en el mundo que ha nacido para hacer honor al dicho universal de que las apariencias engañan.
Dicho esto, también tengo que explicar que Aunt Winnie y yo conectamos desde el primer momento. Sí que era verdad que la buena mujer odiaba a todo el mundo, pero también que siempre tiene un motivo para llevarse mal con alguien. A mí, sin embargo, me pilló un cariño espatarrante... y yo a ella.
Así fue como pasé las dos semanas siguientes sin despegarme de su lado... ni ella del mío.
 
Comentario:
Quiero conocer a esa señora!!

Me recuerda a la abuela de un gran amigo mío (señora de setenta años de aspecto entrañable, achuchable, con pinta de existir únicamente para acariciar cabezas, regalar objetos antiguos y andar todas las tardes por la cocina haciendo bollos de leche).

Viendo la tele una tarde de verano aparece Bertín Osborne contoneando culo, cejas y caderas. La señora levanta la vista de la mantita (o como demonios se llamen esas cosas) que estaba tejiendo para un nuevo nieto y suelta:

A ese le cogía yo por la entrepierna y le ponía los ojos marrones.

Casi me ahogo. Y ella, la verdad.
 
Comentario:
A. de alegrón.

Te tenía por perdida para la causa. No quiero mencionar lo que no tendrás ganas de que te mencionen, pero me pareció que habías dado por finalizado tu blog porque no volvías a escribir. Ahora, al volver a entrar, veo que no sólo no es así, sino que has recuperado el tiempo perdido. Me alegro ;-)

Trataré de ir poniéndome al día, aunque con tanto inglés (he de reconocer que sólo he cumplido 1 de mis 3 propósitos de septiembre, uno de ellos incumplidos, el de apuntarme a inglés, lo he tenido que dejar aplazado...) me va a costar más de la cuenta, como con la tía... Winnie (joe, tú con Calvin y Hobbes ese, que creo que es el niño con el peluche-tigre, y yo pensando en el osito Winnie 'de pu'...).

Un besazo
 
Comentario:
Bonito deje, he tardao en darme cuén de la pronunciación, jejejjejejje

Muy cierto que hay personas que te plantean si merece más la pena tenerlas de amigas que de enemigas...

Besos desde el sur de España.

 
Comentario:
Ojus....

O los ingleses hablan mu raro... o los traductores que vienen en google son mu malos... pq no me entero de nada ni pasado al español...

Menos mal que le caiste bien a la tita wini :-)
No