En la cocina (1)
Acompaño a Ivan a la cocina y me apoyo en la pared mientras él saca la botella de cava del frigorífico y sirve 2 copas, tendiéndome una y brindando en silencio. Me mira con esos dos profundos abismos negros que tiene por ojos y mantengo la mirada, desafiante, retándole, aunque no sin esfuerzo, me intimida un poco.
Bebo mientras me mira, me estudia de arriba a abajo, me observa detenidamente. Sonrío nerviosa, dejando la copa a su lado, sobre la encima azul de la cocina, donde Ivan está apoyado.
-"Desnúdate",-me dice. Miro al suelo algo cortada y me sonrío. Comienza el juego...
-"Desnúdame tú...",-le digo, con naturalidad, volviendo a coger mi copa, rozándole con mi cuerpo. Sin dejarme volver a mi posición me agarra por la muñeca de la mano libre y la lleva hasta su entrepierna. La acaricio suavemente.
-"¿Quieres esto? Pues empieza a portarte bien... sé buena y desnúdate, ahora... Agarro con fuerza su paquete, que noto caliente y ya endurecido. Aprieto. Bebo un sorbo de mi copa. Acerco mi boca a su labios,- "¿Vas a obligarme?",-le reto.
Suelta mi mano y entonces me agarra del cuello, llevándome contra la pared, brusco pero sin violencia. Mete su mano por debajo de la falda, busca las bragas,- "abre las piernas, puta",-me ordena. Lo hago, permaneciendo quieta, la mano de la copa algo levantada, sujetándola para no tirarla. Baja mis bragas de un tirón seco, hasta la mitad de los muslos, con un leve crujido, como si las hubiese desgarrado. -"Las zorras como tú no deberían llevar bragas, las mojas enseguida...",-me susurra mientras me gira, quitándome la copa de la mano y haciendo que me apoye contra la pared, con el culo algo hacia fuera. Y siento su mano en mi trasero en el primer golpe, y sigue un segundo azote, -"no hagas que me quite el cinturón Marta, sé que no te gusta". Tiene razón y los humos se me bajan un poquito... y ya estoy tremendamente excitada.
De nuevo me gira y entonces comienza a desabrochar mi camisa, deshaciéndose de ella y dejándola sobre la encimera. -"La falda y las bragas, fuera". Desabrocho el botón de mi falda. El, mientras, saca mis pechos de la tela del sujetador y acaricia los tímidos y rosados pezones, los pellizca, juguetea con ellos. Los mantiene agarrados en un pellizco suave y yo desabrocho la cremallera de la falda y la dejo caer hasta mis pies. Me quedo parada, tiene mis pezones agarrados y no puedo moverme así. Entonces, comienza a estirar de ellos hacia abajo, obligándome a agacharme. "¿Te he dicho que pares?",-me dice, tirando de ellos hasta que llego a la falda y consigo quitármela, así como las bragas. Los coge y los deja junto a la camisa en la encimera.
Sigo de pie, apoyada contra la pared, con los pezones doloridos y el coño mojado. Rellena la copa de cava y la acerca a mis pechos. Toma el derecho y moja el pezón en el cava fresco, que calma el dolorcillo. Repite la operación con el izquierdo y luego los lame. Después, acerca la copa a mis labios, dándome de beber como lo haría con una niña pequeña. Bebo y cuando levanta la copa hace que el cava caiga más deprisa y resbale por la comisura de mis labios, por mi cara, mi cuello, mis pechos... lo lame, lo bebe todo, seca mi piel con su lengua y sus labios. Se aparta de mí y se quita la camisa, dejándola amontonada con el resto de mi ropa. Me acerca a una silla, blanca y me dice que me siente con las piernas abiertas, mostrándole mi sexo.
Lo hago. Me siento sobre el frio asiento, casi en el borde, y abro las piernas. Mis manos abren los labios un momento, mostrándolo abierto. Luego las dejo sobre los muslos y le veo observarme... mi coño al aire, rezumando humedad, rosado, abierto... de repente me siento avergonzada y miro hacia otro lado. El se da cuenta. Y se agacha frente a mi y comienza a jugar con él... acaricia los labios, los estira, desliza los dedos por la humedad y pierde un par de ellos en mi interior, haciéndome gemir. Aprieta mi clítoris, lo toma entre sus dedos, lo estira. Y finalmente, hunde su cabeza entre mis muslos y lame, succiona, mordisquea, estira... tomo la copa y dejo caer el cava desde mi ombligo: "Bébeme",-le digo.
Bebo mientras me mira, me estudia de arriba a abajo, me observa detenidamente. Sonrío nerviosa, dejando la copa a su lado, sobre la encima azul de la cocina, donde Ivan está apoyado.
-"Desnúdate",-me dice. Miro al suelo algo cortada y me sonrío. Comienza el juego...
-"Desnúdame tú...",-le digo, con naturalidad, volviendo a coger mi copa, rozándole con mi cuerpo. Sin dejarme volver a mi posición me agarra por la muñeca de la mano libre y la lleva hasta su entrepierna. La acaricio suavemente.
-"¿Quieres esto? Pues empieza a portarte bien... sé buena y desnúdate, ahora... Agarro con fuerza su paquete, que noto caliente y ya endurecido. Aprieto. Bebo un sorbo de mi copa. Acerco mi boca a su labios,- "¿Vas a obligarme?",-le reto.
Suelta mi mano y entonces me agarra del cuello, llevándome contra la pared, brusco pero sin violencia. Mete su mano por debajo de la falda, busca las bragas,- "abre las piernas, puta",-me ordena. Lo hago, permaneciendo quieta, la mano de la copa algo levantada, sujetándola para no tirarla. Baja mis bragas de un tirón seco, hasta la mitad de los muslos, con un leve crujido, como si las hubiese desgarrado. -"Las zorras como tú no deberían llevar bragas, las mojas enseguida...",-me susurra mientras me gira, quitándome la copa de la mano y haciendo que me apoye contra la pared, con el culo algo hacia fuera. Y siento su mano en mi trasero en el primer golpe, y sigue un segundo azote, -"no hagas que me quite el cinturón Marta, sé que no te gusta". Tiene razón y los humos se me bajan un poquito... y ya estoy tremendamente excitada.
De nuevo me gira y entonces comienza a desabrochar mi camisa, deshaciéndose de ella y dejándola sobre la encimera. -"La falda y las bragas, fuera". Desabrocho el botón de mi falda. El, mientras, saca mis pechos de la tela del sujetador y acaricia los tímidos y rosados pezones, los pellizca, juguetea con ellos. Los mantiene agarrados en un pellizco suave y yo desabrocho la cremallera de la falda y la dejo caer hasta mis pies. Me quedo parada, tiene mis pezones agarrados y no puedo moverme así. Entonces, comienza a estirar de ellos hacia abajo, obligándome a agacharme. "¿Te he dicho que pares?",-me dice, tirando de ellos hasta que llego a la falda y consigo quitármela, así como las bragas. Los coge y los deja junto a la camisa en la encimera.
Sigo de pie, apoyada contra la pared, con los pezones doloridos y el coño mojado. Rellena la copa de cava y la acerca a mis pechos. Toma el derecho y moja el pezón en el cava fresco, que calma el dolorcillo. Repite la operación con el izquierdo y luego los lame. Después, acerca la copa a mis labios, dándome de beber como lo haría con una niña pequeña. Bebo y cuando levanta la copa hace que el cava caiga más deprisa y resbale por la comisura de mis labios, por mi cara, mi cuello, mis pechos... lo lame, lo bebe todo, seca mi piel con su lengua y sus labios. Se aparta de mí y se quita la camisa, dejándola amontonada con el resto de mi ropa. Me acerca a una silla, blanca y me dice que me siente con las piernas abiertas, mostrándole mi sexo.
Lo hago. Me siento sobre el frio asiento, casi en el borde, y abro las piernas. Mis manos abren los labios un momento, mostrándolo abierto. Luego las dejo sobre los muslos y le veo observarme... mi coño al aire, rezumando humedad, rosado, abierto... de repente me siento avergonzada y miro hacia otro lado. El se da cuenta. Y se agacha frente a mi y comienza a jugar con él... acaricia los labios, los estira, desliza los dedos por la humedad y pierde un par de ellos en mi interior, haciéndome gemir. Aprieta mi clítoris, lo toma entre sus dedos, lo estira. Y finalmente, hunde su cabeza entre mis muslos y lame, succiona, mordisquea, estira... tomo la copa y dejo caer el cava desde mi ombligo: "Bébeme",-le digo.Comentario:
si es tan rico como el de la foto, tamien me lo comería, con gusto a poco he quedado....es lo que hay
Comentario:
sin comentarios ......ricooooooooooooooooooooooo, yo tampoco esperaría mucho.
Comentario:
Tan ardiente y sensual como siempre. Tus relatos se convierten en parte de mis fantasías. Espero ansiosa la segunda parte.
Besotes
Besotes
Comentario:
Mi mente educada con videos mas o menos cochinos de la decada de los 80-90 me ha hecho pensar mientras te leia, que la botella de cava acabaria llenandote de burbujas como si tu sexo dilatado fuere una copa, y él (yo), beberia de ella y...
Comentario:
Maravillosamente escrito, como siempre. Un beso.
Comentario:
No me gusta mucho el alcohol, pero no puedo resistirme a tu invitación...
Quiero beberte, pero no sé donde estás...
Quiero que me conduzcas al placer, pero no sé donde encontrarte...
¿Eres una sirena? ¿Habitas quizás cerca del mar?
Quiero beberte, pero no sé donde estás...
Quiero que me conduzcas al placer, pero no sé donde encontrarte...
¿Eres una sirena? ¿Habitas quizás cerca del mar?





