Los nombres
Lo que no tiene nombre existe, pero existe de otra manera. Cuando mi perro Hugo arma estruendos por la azotea, justo encima de mi dormitorio, y yo lo oigo desde la cama, no me asusto... hasta que al estruendo le pongo nombre; por ejemplo el nombre "maceta volcada y rota". Entonces sí que me levanto corriendo.
Él era "el otro", su novio oficial, una persona cualquiera que no podia entrar en mi vida... hasta que un dia en una carta despechada escribí su nombre. Desde entonces su presencia cobró matices, adquirió personalidad. Tuve que respetarlo y evaluarlo. Y valorarlo. Eso me hundió.
Un día se lo dije a ella, que quería analizarlo todo: a veces los nombres destruyen. Pero ya se sabe, que como decía Bob Dylan, el hombre puso nombre a los animales. Al principio. (Man Gave Name to All the Animals. “Slow train coming”. 1979). por cierto, aqui está la versión que hizo la mandragora (Sabina y Krahe entre ellos):
El hombre puso nombre a los animales...
Al cocodrilo le llamo cocodrilo
porque en el Nilo nadaba con estilo.
Y al diplodocus le llamó diplododocus
porque ya entonces quedaban pocus.
y al que en la selva rugía feroz le puso león.
Vio a un bicho nadando por el Canal de Suez
y le puso pez, qué jilipollez.
Vio un caballo alto que no usaba gafas
y por supuesto le puso jirafa
Y al del rabo largo, chiquito y matón
le puso ratón.
A las ladilla les puso ladillas
por lo que pican cuando las pillas
Y al ornitorrinco le llamó ornitorrinco
porque no encontró un nombre mas raro
Y al que se adapta a cada situación
le puso camaleón
Vio un lagarto que iba para Barranquilla
y le puso caimán, se va el caimán
a otro que ya no puede caminar
porque le falta la patita de atrás
le dijo cucaracha te vas a llamar.
Marihuana pa fumar...
Él era "el otro", su novio oficial, una persona cualquiera que no podia entrar en mi vida... hasta que un dia en una carta despechada escribí su nombre. Desde entonces su presencia cobró matices, adquirió personalidad. Tuve que respetarlo y evaluarlo. Y valorarlo. Eso me hundió.
Un día se lo dije a ella, que quería analizarlo todo: a veces los nombres destruyen. Pero ya se sabe, que como decía Bob Dylan, el hombre puso nombre a los animales. Al principio. (Man Gave Name to All the Animals. “Slow train coming”. 1979). por cierto, aqui está la versión que hizo la mandragora (Sabina y Krahe entre ellos):
El hombre puso nombre a los animales...
Al cocodrilo le llamo cocodrilo
porque en el Nilo nadaba con estilo.
Y al diplodocus le llamó diplododocus
porque ya entonces quedaban pocus.
y al que en la selva rugía feroz le puso león.
Vio a un bicho nadando por el Canal de Suez
y le puso pez, qué jilipollez.
Vio un caballo alto que no usaba gafas
y por supuesto le puso jirafa
Y al del rabo largo, chiquito y matón
le puso ratón.
A las ladilla les puso ladillas
por lo que pican cuando las pillas
Y al ornitorrinco le llamó ornitorrinco
porque no encontró un nombre mas raro
Y al que se adapta a cada situación
le puso camaleón
Vio un lagarto que iba para Barranquilla
y le puso caimán, se va el caimán
a otro que ya no puede caminar
porque le falta la patita de atrás
le dijo cucaracha te vas a llamar.
Marihuana pa fumar...
Comentario:
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Al fin y al cabo los nombres son necesarios, ellos son los k nos identifican.
Me gusta tu blog, un beso :)
Me gusta tu blog, un beso :)
Comentario:
Y al ponerle nombre, les perdió el miedo... creyó que los dominaba... los amansaba... los poseía... El nombre encasilla, atrapa, clasifica, maniata, exorciza... El nombre hace callar. El nombrador crece y el nombrado empequeñece. Al nombrar nos sentimos superiores. Y eso es lo único que nos quita el miedo.





