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INTERIORES
Menú de Narima
  • Ingredientes:
    • - Media onza de verdad
    • .
    • - Una cucharada de jarabe amargo de olvido.
    • - Mitad de ignorancia, mitad de osadía.
    • - Una gotita de vanidad.
    • - Un puñado de vacío
    • - Alguna falta de ortografía (opcional)
    • - Palabras de distintos sabores y texturas para adornar, etc.
    • - Ligar bien la mezcla y servir antes de que dé tiempo a arrepentirse.
    Sindicación


     

    ALALÁ





          Quizás mañana vuelvas sutil
          y frágil como un sarcasmo,
          flameando velas
          deshojando la Rosa de los vientos.

          Pero esta noche no,
          esta noche saldré a cantar en cubierta
          afinando la sangre y sus arpegios
          para no perturbar a los pasajeros del viento
          que no descansan
          que nunca besan la arena.

          Quizás mañana vuelvas poderoso
          tomando rizos
          como la luz más joven y ardamos en su espalda
          ebrios de presente,
          confusos de vivir tras el ojo que lame el mundo
          y seamos más verdes cada día,
          filando cabos

          pero esta noche no,
          está hollado de silencio y pausa
          el canto…
          tal vez escuchas, tal vez sueñas
          que nunca más tendrás celda, amor,

        vida mía.

     

    YET LAG EN UN ARMARIO






    J. M. VALCARCEL OVELLEIRO

    "Maletas"



    "No creo que sea verdad eso que dicen, que al viajar uno pueda convertirse en otro: lo que sucede es que uno se aligera de sí mismo, de sus obligaciones y de su pasado, igual que reduce todo lo que posee a las pocas cosas necesarias para su equipaje".

    Antonio Muñoz Molina ( Sefarad)







          Tengo un juego de maletas sin estrenar
          guardado en un altillo
          intactas.

          Y lo que son las cosas…
          recuerdo que las compré
          como se compra un nicho,
          en pos del hueco, en primera linea
          con vistas
          y la dichosa quietud
          de su sombrío





        ** Me voy unos días, para descansar, para que descanséis...
        Gracias por la compañía y por dejar una chispa de emoción junto a mis versos.
        Un abrazo


     

    SIN TÍTULO...( Most things look better when you put them in a circle)






      Estoy lejos, muy lejos
      paseando horas, de ida y vuelta…

      más frágiles que nunca las palabras,
      ¡angelitos bellos que acicalaba!
      temiendo el sucio instante indiferente
      protegiéndolas
      de una insolación de minutos
      una sobredosis de segundos
      expuestas a un abrazo prolongado
      más allá de una prima tonsura.

      A veces, es más que probable,
      algunas se agarran a mis dedos viciados de silencio
      como espuma de naufragio
      lapidando el fondo de las aguas

      y se me quedan entre estas manos
      estas
      que se jactan de ser humildes y recias,

      aullando como lobas, como trenes,
      aullando un reproche ganado tristemente,
      un instante que defrauda

      y un sigilo mortal
      d(olor) ajeno ,de distancia (dis)culpable,

      repasándoles el lomo mansamente.

      Qué lejos estoy, que lejos…
      A veces pienso
      que cansada.





     

    ESAS COSAS DE MUJER







    Tú los ves ahí colgados, tirados, y dices,
    vaya cosa, son cosa de mujeres, tonterías,
    lo llevan para meter el pintalabios,
    el móvil, quizás una compresa. Y te olvidas.

    Pero ellas no olvidan, lo llevan como a un gato,
    como al fiel compañero, como su santo y seña,
    como su claro ex-libris.

    Te equivocas si crees, en tu inocencia,
    que esa cosa de rafia o de piel beige
    sirve para tener a mano el colorete, las llaves, el perfume.

    Yo la he visto de noche,
    esa cosa respira, es una megalópolis,
    no está quieta por dentro, es multiforme y crece.
    A la hora del pan huele a cerveza,
    y cuando está nublado
    te puedes encontrar con que ahí dentro
    hay una hija, un sol, unas tijeras
    de robar rosas rojas.

    Ahí, a tres de julio, he visto amanecer los pájaros cantando
    y había un abanico para un novio
    y una estrella de miel para la madre.
    En el rincón azul, las gafas de coser,
    las recetas del padre a la fecha de hoy,
    la muestra de la tela –preciosa– que le dio el tapicero.
    Al fondo la novela, la última, de Doris Lessing
    y el bono de 10 horas del gimnasio.

    Por ahí pasa un río,
    pasa el día, la música, la niebla...

    Esa cosa. Mi bolso.

    Que va a dar al mar


    "La bolsa o la vida" JUANA CASTRO








     

    SOLEDAD SUPLENTE




    PETER WILEMAN

    "Horizonte violeta"



    Y todo sucede por primera vez
    en esa dimensión inevitable
    del uno más uno igual a uno.

    Luego vendrá el poema
    la memoria precoz
    el maleficio de las ventanas

    Respire…

    algo que esperar que desespera,
    la verticalidad como sutura y
    el nudo en la lengua.

    No respire…

    Luego vendrá el poema
    la topografía precisa del éter
    la paz efímera
    sintiendo un peligro
    a ese lado del latido,
    la negrura rendida al frío
    queriendo cubrir el vacío

    Ahora. Grite. Grite …
    ¿mejor?(...)
    El abismo azul,
    al final del pasillo…
    Y ...salga sin hacer ruido






     

    FUEGOS FATUOS

    “Vapor compacto y suave, que condensa en la noche, y transforma su frío encendiéndose en una flama agitada, la cual frecuentemente, dicen, los espíritus malignos atienden, cubriendo y abrazando con su luz. Engañando y maravillando en su camino, llevando al viajero hacia pantanos y lodazales, y a través de pozos y piscinas. Ahí suben, se pierden, y a lo lejos sucumben…”.


    “Paraíso Perdido”, de John Milton






    EDUARDO NARANJO

    "Alicia en la urna de cristal"




          Hoy he visto lo que quedaría de mí
          si salgo a buscarme
          con credenciales de poeta
          en el bosillo, arrebujadas
          para saberlas cosa
          que no sé explicar,
          y yo
          percance de las muchas mentiras
          que brillan tras las ruinas.

          La inocencia me niega la luz, a estas alturas
          y uno ha de ir a tientas
          palpando el alivio en una sílaba hibernada
          en el borde más sensible de mí,
          sí, tú, lo íntimo,
          allí donde la fachada
          se arranca el rostro con las manos
          creyendo amar un fuego que lame y saquea.

          Hoy he visto evaporarse mi cadáver
          Mírate bien- me ha dicho-
          qué quieres de ti, hacia dónde huyes
          desde tan temprano amasando hierro,
          hundiendo las manos en cristales,
          haciendo cola en la acera,
          en el mismo bordillo al que todo el mundo aspira
          ¿Qué queda de ti?
          (...)

          Ahora debería decir algo importante,
          pero realmente,
          desconozco qué.




     

    MOVIMIENTOS SACÁDICOS**










          Fulgor y sima… tus ojos,
          honestos
          como el miedo a morirse,

          dos noches tiznadas de avellano prieto
          en el extrarradio despejado del horizonte,

          dos hambres de ayuno y lucidez
          cuadraturas
          que aquietan los signos del aire,
          las refracciones traslúcidas en la ceguera.

          Todos los dones de la soledad habitan tus pupilas,
          como historias manuscritas
          en el borde cantil de una imperiosa memoria,

          todos los íntimos laberintos de Hombre, todos,
          ansiando el roce de un parpadeo atento
          al resguardo del cuerpo, como un calor…
          que tal vez nadie pueda darnos.

          Disculpa si he notado que te proteges,
          si las miradas fracasan
          como alma envidiada y ajena,
          pero todavía no entiendo…
          qué suerte magnética me hizo merecer
          tu tiempo,
          allí donde lo inmóvil es invisible.





        ** El título de este poema está inspirado en un curioso estudio sobre el ojo humano. Puedes leerlo AQUI