BREVE

Ahí estaba,
escondida…
Y yo buscando mi dosis de arrogancia:
un poema,
la sombra de una nube apenas.
Y descubrí otra mirada otro vértigo
en la comisura del asfalto,
segregaba la tierra aliento
trepando la raíz desenterrada
debajo de las quietas baldosas,
mampostería
que de lo que le falta
crece insinuación, cabal extravío,
borrando la aspereza
abriéndose paso entre la piedra.
Ahí estaba…
breve flor,
incendiando su sombra
los sabores de la luz
un crepúsculo modesto, con dos soles
besados por la sed,
germinados sin nombre.
La foto es de "Abedugu". En su blog, Naturaleza maravillosa bajo su mirada atenta, se puede descubrir que la Naturaleza es grande en las cosas grandes... y grandísima si nos detenemos a contemplar las cosas diminutas.
VERDADES COMO... PECIOS
PARÁBOLA
Ciertos pescadores sacaron del fondo una botella.
Había en la botella un papel, y en el papel estas palabras: "¡Socorro!, estoy aquí. El océano me arrojó a una isla desierta. Estoy en la orilla y espero ayuda.
¡Dense prisa. Estoy aquí!"
-No tiene fecha. Seguramente es ya demasiado tarde. La botella
pudo haber flotado mucho tiempo, dijo el pescador primero.
-Y el lugar no está indicado. Ni siquiera se sabe en qué océano, dijo el pescador segundo.
-Ni demasiado tarde ni demasiado lejos. La isla "Aquí" está en todos
lados, dijo el pescador tercero.
El ambiente se volvió incómodo, cayó el silencio. Las verdades generales tienen ese problema.
"De sal" (1962) WISLAWA SZYMBORSKA

Aunque mi rostro no revele el hallazgo
búscame cuando te lloras a ti mismo,
búscame donde te buscas a ti mismo cuando lloras
Mejor aún, sólo búscame…
y si me encuentras
a la usanza del mar,
mensaje dentro de una botella,
no olvides decirme dónde.
HORAS EQUIDISTANTES

Siempre he estado en ese instante,
como pintando un mural inabarcable,
queriendo manchar de evidencia la cal
viva
Hace tanto que la lluvia aboceta silencios
que los veo fugarse turbión tras los visillos
huyendo de la avaricia blanca,
blanca como la sangre.
Siempre he estado en ese instante,
pasión inicua
casi reliquia casi desmesura
confiando a la memoria un tríptico digno,
acompañando este miedo
en que me prendo, desaprendo…
me comprendo…(¿Me comprendes?)
Nada tiene de increíble
cuanto mis ojos vieron
cuanto mis ojos puedan alcanzar a ver,
todas las calles apuntalan metáforas
tensan nubes de ilusoria luz,
grietas
sonoras derrotas
criaturas de gozo y de desdicha.
Y aunque no me acuerdo de las calles,
…hace tanto de la lluvia…
merodean los arcángeles
la distancia de un presagio leve y cansado
entreteniendo un gozne sobre mi cabeza,
azul insostenible
desplegado
permitiéndome espiar
entre sus alas
un trocito de eternidad
y (des)engaño.
LO QUE SUSURRABA AGUEDILLA A PLATERO... sin saberlo D.Juan Ramón
"A la memoria de Aguedilla
la pobre loca de la calle sol
que me mandaba moras y claveles"( de "Platero y yo")

Di que quise ser yegua esbelta,
el don de la alta seda en las crines,
pura sintaxis de acero
instinto que vuelve la sangre en alegría
y sin espanto
escapar del dolor,
de la distrofia corvada en la grupa
Loquita me dicen,
dejada del luto en desorden…
porque te mando moras
y claveles
TRASUNTO DE SOLEDUMBRE

Mi ventana apenas da al mundo
más que polvo mordido de pasión aleatoria,
la ficción más frágil…
se parece a la palabra nunca
indagándome el rostro,
conversando con la sombra
de una casa que ya no existe.
Cuando cambia el tiempo
el destino al pie de la ventana,
la neblina que todo lo agranda
en alaridos de luz y ganas de huir de las paredes
se deja ver pómulo, seno desnudo
capaz de absorber la humedad
de un llanto sin fondo,
útero
de animal oculto con ojos inservibles
escribiendo músicas,
que ya no despiertan
a nadie.





