ME DETENGO

"Amapolas de Otoño" F. Javier Gimeno
Me detengo.
Es una noche mansa,
con su buril de frío y de carencias
con la inercia de la fuga, aun caliente.
Está bien, está todo bien,
he salido a ver qué luz
ha dado con el hueso de las cosas
enderezando la emoción del silencio apalabrado.
En el otro sendero,
todo me lo trae la brisa, menos tú…
tu levedad me atenaza
en el fondo de mi nombre,
he de cuidar la lluvia
echar pan a los ojos de los días
con sentido
aunque desconozco su idioma, todo está bien…
he salido a ver qué luz
y está tan distraído este otoño
como si no tuviera tiempo
de acariciarme para que descrea del artificio
extraño y necesario que no recala en las heridas.
Lo sé, los silencios llegan como llega el otoño,
pero no sé si estoy preparada
para recibirlos.
No, no digo no puedo más y aquí me quedo. No, mis presuntos versos son línea que dibuja su propio límite.
La verdadera imagen es el trazo; a veces torpe sombra tras el espejo, rastro de tinta, dibujo de un dibujo para que el filo invente la herida que a sí mismo lo remite.
Además de daros las gracias, debería de pedir disculpas por estar yo con vosotros. Sí, más que lectores, a algunos os siento amigos. La amistad encuentra sin buscar, sólo pide esa lealtad que es hija del conocimiento y la gratitud. Pero triste vínculo ese de sentirse en deuda con alguien. No sé si alguna vez he tenido algo que enseñar, lo que sí sé es que todavía hay muchas cosas que tengo que aprender y que he ido aprendiendo de cada uno de vosotros.
La gratitud es una “grata actitud” de generosidad y confianza reactivas que me habéis transmitido… es deseo de hacer ese sentimiento común y proliferante …Gracias…
Un abrazo





