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INTERIORES
Menú de Narima
  • Ingredientes:
    • - Media onza de verdad
    • .
    • - Una cucharada de jarabe amargo de olvido.
    • - Mitad de ignorancia, mitad de osadía.
    • - Una gotita de vanidad.
    • - Un puñado de vacío
    • - Alguna falta de ortografía (opcional)
    • - Palabras de distintos sabores y texturas para adornar, etc.
    • - Ligar bien la mezcla y servir antes de que dé tiempo a arrepentirse.
    Sindicación


     

    SIN TÍTULO...( Most things look better when you put them in a circle)






      Estoy lejos, muy lejos
      paseando horas, de ida y vuelta…

      más frágiles que nunca las palabras,
      ¡angelitos bellos que acicalaba!
      temiendo el sucio instante indiferente
      protegiéndolas
      de una insolación de minutos
      una sobredosis de segundos
      expuestas a un abrazo prolongado
      más allá de una prima tonsura.

      A veces, es más que probable,
      algunas se agarran a mis dedos viciados de silencio
      como espuma de naufragio
      lapidando el fondo de las aguas

      y se me quedan entre estas manos
      estas
      que se jactan de ser humildes y recias,

      aullando como lobas, como trenes,
      aullando un reproche ganado tristemente,
      un instante que defrauda

      y un sigilo mortal
      d(olor) ajeno ,de distancia (dis)culpable,

      repasándoles el lomo mansamente.

      Qué lejos estoy, que lejos…
      A veces pienso
      que cansada.





     
    Comentario:
    La manos hablan a través de sus gestos y por medio del roce también pueden escuchar. Palabras no dichas pero si sentidas.
     
    Comentario:
    Las dominas, se te ofrecen, nos las ofreces en toda su hermosura, las palabras.

    Besos
     
    Comentario:
    Es un poema muy bueno, Narima, me gust amucho, y la imagen es muy peculiar...
     
    Comentario:
    Cuidar las palabras, si; tanto que salen con apoyo, subrayadas.
    Cuidarlas, si, porque son caricias que te envío a caballo de la brisa, acariciando la espuma de las olas.
    Quizá consiga así que arrastren tu cansancio y se aleje la murria.
    Cuidar las palabras, cuando se comenta con los ojos bien abiertos la evanescencia de una tarde en Villa Médicis.
    Maravillosas palabras.
    No