logotipo

img_google
MasturBLOG - Blog masturbación
Biografía masturbatoria de un chico corriente
Acerca de
Nombre Viktor
Lugar Hemisferio Norte
Aficiones Cine, Sexo
Cita favorita "No me masturbo cuando hace frío"

MasturBLOG es el relato de mis experiencias con la masturbación, desde la más tierna infancia hasta ayer por la mañana. Mi recomendación como autor es que lo leas desde el principio.

Contacto: masturweb@hotmail.com
Sindicación
 
Un 2007 lleno de sexo
Durante años, estas fechas fueron muy especiales. A las vacaciones, las fiestas o los reencuentros familiares, se une el momento único e irrepetible de hacerse la primera y la última paja del año. Pero no solo eso. Como todos sabeis, el 2 de enero se cumple, un año más, el aniversario de mi primer orgasmo. Y van 14.

2007 promete. En lo personal, intentaré que sea un año de buen sexo. A los amigos y amigas que siguen mi blog, os deseo un año lleno de orgasmos, con los que sintais placer con más intensidad que nunca.

No tengo ningún plan especial para tan señaladas fechas, así que improvisaré una buena pajilla. ¿Cuáles son vuestros planes? Espero vuestros comentarios y os recuerdo mi email personal: masturweb@hotmail.com

Un saludo y ¡FELIZ AÑO!

Etiquetas:   
 
Juguetes sexuales caseros
Madrid. 2006. Hoy día existe todo un arsenal de juguetes sexuales. Yo mismo he comprado varios. Aparatos de todo tipo con un único objetivo: hacernos disfrutar.

Si hacemos un pequeño esfuerzo, podemos enumerar varios tipos de juguetes. Vibradores, consoladores, bolas chinas... También los hay masculinos; pero solo los femeninos me han causado, de siempre, verdadera curiosidad. Desarrollaré este tema más adelante.

Todo lo que sea capaz de dar placer debe ser motivo de investigación. Experimentar diferentes técnicas es divertido; pero si éstas se acompañan de nuevas e intensas sensaciones, el disfrute es indescriptible.

Nuestras casas están llenas de objetos que nos pueden hacer gozar intensamente. Solo hay que saber buscarlos. Quiero dedicar este post a mi mejor invento. Un juguete casero fabricado a base de papel higiénico que siempre me acompañó los grandes días de sexo solitario.

La masturbación masculina está esclavizada por la eyaculación. El orgasmo, que debería de ser el momento de mayor intensidad, se convierte muchas veces en un engorro. Correrse significa buscar un sitio en el que eyacular, y no siempre se eyacula en el momento (ni en el lugar) más adecuado.

La idea consistía en fabricar algo que me permitiera tener un orgasmo en cualquier sitio, sin tener que salir corriendo en el último momento hacia el baño, o sin tener que ir a todas partes con el papel higiénico en la mano. La operación es sencilla.

Los ingredientes son: pene en erección, rollo de papel higiénico y gel de manos. Se toma el rollo de papel higiénico y se procede a envolver el pene en erección como si de un regalo se tratara. Son necesarias varias capas, de manera que el volumen final sea, al menos el doble de grueso que el pene al natural. Medio rollo de papel higiénico, aproximadamente.

La base es más sencilla, con dar vueltas con el rollo basta. La punta es más complicada y requiere de cierta práctica: no debe haber fugas. El resultado final debe ser un buen molde. Compacto y no demasiado ajustado.

Por muy suave que sea, el papel resulta molesto al rozar contra el prepucio. Para amortiguar este efecto, es necesario rociar de gel el interior del invento. La ffunción del gel es la misma que la del líquido lubricante de una vagina. Y también lo son las sensaciones de introducir el pene en ese molde perfecto y lubricado.

El placer que este juguete me proporcionó fue tan extraordinario que se hizo habitual en mis juegos de soledad. Eso sí, solo la empleaba en ocasiones especiales. Y cuando hablo de ocasiones especiales me refiero a mis maratones masturbatorias, es decir, aquellas que protagonizaba cuando disponía de la casa entera para mi.

Elaborar mi “masturbator” (así lo llamaba) requería no solo de habilidad, sino de también de una situación especial. Es decir, tenía que estar especialmente salido: solo así tenía la polla lo suficientemente dura para disfrutar de verdad con ella.

Las ventajas del “masturbator” son varias, pero yo las resumiré en tres. En primer lugar, te libras de las manos en tus juegos sexuales. En segundo lugar, permite el orgasmo libre, es decir, cuándo y dónde quieras. Y en tercer lugar y, tal vez, más importante, aporta una sensación muy similar al acto sexual real. Es decir, si te frotas con una almohada, sentirás como si verdaderamente te estuvieras follando a la almohada, etc. Obviamente, eso solo lo pude confirmar muchos años más tarde

Continuará...

¿Has diseñado tus propios juguetes sexuales? Deja tu comentario y cuéntanoslo. ¡Y no dejes de participar en la encuesta de mi post anterior!
 
Chicos y chicas
MasturBLOG está dedicado exclusivamente al mundo de la masturbación. Se trata de mi gran bitácora vital, desde el día en que descubrí el sexo hasta hoy.

Muchos de mis lectores serán tan pajeros (desde el punto de vista positivo de la palabra) como lo he sido yo; y seguro que otros muchos me superarán. Algunos se sentirán identificados, otros encontrarán nuevas ideas, muchos sentirán cierto morbo leyendo cosas que nunca nadie sabrá. Entre vosotros hay chicos y hay chicas, porque todos hemos disfrutado sacándole el máximo partido a nuestra gran sensibilidad natural. Espero que sigais ahí mucho tiempo más.

En todo este tiempo, he contado solo aquellas cosas que, desde mi humilde persona, he sabido contar. Tal vez he generado en vosotros alguna pregunta, o existe algún aspecto en el que no me haya detenido pero que pueda ampliar. Si es así, o si simplemente quereis contactar conmigo, recordad que mi dirección de correo electrónico privado es: masturweb@hotmail.com

Hasta el momento, no he hecho más que relatar anécdotas de mis tres o cuatro primeros años masturbándome. Desde la primera vez que lo hice a los doce, han pasado algo más de trece años que aún tardaré varios meses más en relatar. Durante todo ese tiempo, cuento con vosotros.

¿Quién hay ahí? ¿Cómo sois? ¿Qué os interesa? Me sería de gran ayuda que todo el que lea este blog deje aquí su comentario, respondiendo a todas o a varias preguntas que se me ocurren a continuación:

- ¿Eres chico o chica?
- ¿Cuántos años tienes?
- ¿Es la primera vez que me visitas o vienes con cierta frecuencia?
- ¿Cuál es tu opinión?
- ¿Cómo puedo mejorar?

Solo puedo decir que supondría para mí un gran estímulo tener un gran número de comentarios, públicos (en el blog) o privados (en el correo electrónico)

¡Gracias de antemano!
 
Masturbación visual
Empieza diciembre. Buen mes para seguir con la historia erótica de mi masturbación.

Como bien sabéis, me encanta el cine. Pero este hobby lo desarrollé en realidad muchos años después, en la Universidad. Hasta entonces apenas paraba delante del televisor para ver una película. Y, si iba al cine, era para ver las típicas películas de adolescentes que poco o nada tienen de interesantes.

Es curioso, creo que la edad de mi despertar sexual fue también el que inauguró mi conocimiento del mundo del porno. Siempre he pensado qué piensa un niño que ve porno sin entender qué es el sexo.

Todo empezó un día de mi primer verano “pajero”. Aburrido en uno de esos largos días estivales, fui a casa de un amigo con la esperanza de jugar un rato con su Nintendo. O eso creo. El caso es que, cuando entré, no estaba solo sino con dos amigos más. Suyos, no míos. Me miraron en completo silencio. “¿Qué pasa aquí?”, pensé para mis adentros.

Tardé poco en saberlo. Tras la falsa alarma, reiniciaron el vídeo y vi lo que hacían. Mi primera secuencia porno. Era la típica película, entre cutre y más cutre. Pero me sorprendió. Y mucho. No me imaginaba el sexo así. Tal vez... Sí, mi primer recuerdo sobre el porno se puede resumir en una palabra: repulsión. No puedo dar más explicaciones al respecto.

El porno se disfruta en soledad. Ver una película en la compañía clandestina de unos amigos provoca una enorme y difícilmente disimulable erección, pero no da más juego que ese.

Acceder al porno hoy día es tremendamente sencillo. Pero a mediados de los 90 había que esforzarse bastante más, con el hándicap añadido de que era menor de edad y vivía en casa de mis padres.

Poco a poco empecé a ingeniármelas para ver películas en la clandestinidad. Empecé por llevarme un pequeño televisor a mi cuarto y a encender la tele cuando todo el mundo dormía. Escaso éxito. Otra posibilidad era ver la película del Canal Plus. Soy uno de esos doscientos mil españoles que, según los datos de audiencia, veían el porno sin estar abonados. Pocos años después, un canal local empezó a emitir sexo explícito los sábados por la noche. Fue todo un descubrimiento. Y me consta que casi todos los de mi edad lo veíamos.

La mente sucia genera más ideas que la mente limpia, no tengo duda. Otra forma de ver porno sin que mis padres se enteraran me costó un dinero de mis ahorros, pero fue una idea bastante ingeniosa (y cara). La PSP de la época era la Game Gear. Dicha consola tenía un pequeño adaptador que servía para sintonizar la televisión. ¿Qué mejor sitio para poner la tele por la noche sin que nadie se percate de ello? De hecho, creo que fue el único uso que le di al aparato...

Siendo más mayor (17 o así) me fui en bici al videoclub en el que normalmente alquilaba videojuegos y alquilé una película. Mis sensaciones del momento, muy similares a cuando compré el Playboy. Bicicleta, estudio sistemático del lugar y nervios, muchos nervios. El título de la película escogida: “Bella, rubia y muy viciosa”. Cuando fui a pagar, la dependienta me preguntó (como es normal) si tenía 18 años. No sabía que pudiera mentir de una manera tan convicente. Fue un día extraordinario, no se puede nadie imaginar la locura de sexo intenso y continuado que me pegué durante todo el día. Uno de los días solo en casa más aprovechados de mi vida.

Devolví la película aquella misma noche. Suerte que no me encontré con ningún amigo en el camino

Continuará...