logotipo

img_google
MasturBLOG - Blog masturbación
Biografía masturbatoria de un chico corriente
Acerca de
Nombre Viktor
Lugar Hemisferio Norte
Aficiones Cine, Sexo
Cita favorita "No me masturbo cuando hace frío"

MasturBLOG es el relato de mis experiencias con la masturbación, desde la más tierna infancia hasta ayer por la mañana. Mi recomendación como autor es que lo leas desde el principio.

Contacto: masturweb@hotmail.com
Sindicación
 
Masturbación, porno y la búsqueda del Playboy perdido
Los hombres practicamos la masturbación visual. Esto es, la imaginación no nos sirve, sino que necesitamos de estímulos externos. Es entonces cuando entramos en el maravilloso círculo vicioso mundo del porno.

Durante mis primeros meses me masturbé profusamente. En ese tiempo, me imaginé a mí mismo realizando el acto sexual. Pero, a veces, la imaginación no es suficiente. Especialmente cuando lo haces por puro instinto. La curiosidad que sentía por conocer las verdaderas características del sexo era brutal. Y lo que a mí me causaba verdadera curiosidad es, ha sido y será las características del cuerpo de la mujer, especialmente de aquellas partes que siempre están escondidas.

¿A qué me refiero?

No me lo creo. ¿Aún no lo has pillado?

Me refiero (a quién si no) a la vagina (coño, conejo) femenina.

No olvidaré nunca lo sensacional que fue ver uno en vivo por primera vez. Sentir por primera vez su humedad es algo que te queda grabado a fuego. Penetrarlo por primera vez se te graba en el corazón. Pero eso es otro tema, y aún quedaban muchos años para eso.

En el verano de mis 14 años compré mi primer Playboy. Como dije, hay días en los que estás tan salido que eres capaz de casi cualquier cosa, y en aquel momento necesitaba eso. Durante varios días, sondeé la ciudad en bicicleta a la búsqueada del quiosco adecuado. El lugar tenía que cumplir una serie de características: barrio en el que no conociera a nadie, que no estuviera en un sitio muy visible ni fuera frecuentado por mucha gente, y sobre todo que tuviera pinta de ponerme pegas cuando se lo pidiera.

El día que me decidí, estaba a la par nervioso y excitado. Es más, estaba muy nervioso y muy excitado. Compré la revista con temblores en las manos, la escondí debajo de mi camiseta y me fui para leerla a un lugar en la que parecía que no había nadie.

El problema de la revista no era tanto meterla en casa como saber dónde guardarla, para lo que opté por una lúcida idea: no esconderla en mi casa. Cerca de mi barrio, por un camino a las afueras, había una montañita de escombros que parecía abandonaba. Era necesario ir en bici, pero no tardaba más de cinco minutos en llegar. Cada vez que tenía oportunidad, me iba hasta allí, cogía la revista, la llevaba hasta casa y en el cuarto de baño o mientras me duchaba me pajeaba indiscriminadamente.

Ya había visto algunas revistas porno en casa de un amigo. Y fue, sencillamente, como ver la luz por primera vez. Una imagen oscura y sucia que nos esconden desde la infancia pero que nos vuelve locos los instintos.

“A esta se la acaban de follar” dijo uno de los dos chavales que ojeaban aquella revista, refiriéndose a una de las chicas. “Todavía tiene el coño abierto”. Estuve allí unos minutos y ni siquiera toqué las revistas (era la primera que veía algo así, la vergüenza aún me dominaba) pero el momento no se le olvidará en la vida.

El caso es que pensé que la revista Playboy sería similar a éstas. Pero Playboy no es porno, es una revista erótica, así que no tenía lo que necesitaba. Sólo en una pequeña foto de una de sus páginas se vislumbraba, muy difuminadamente, la rajita. Cuando me deshice de la revista (una semana después, aproximadamente) esa foto fue lo único que conservé. Estuvo algunos meses en mi cartera, y la tiré cuando tuve sospechas de que mi madre había estando curioseando en ella. Aún así, me fue bastante útil durante mucho tiempo...

Continuará...

 
Comentario:

ijhlñlkjhñoihñ
 
Comentario:
Querido Viktor... harías bien en incluir o pedir q otros pusieran sus historias pajeras... como dices en algún párrafo, esta es una practica q se aprende en la juventud y no se deja de hacer NUNCA... es más pajearse aveces es MUCHO + placentera q una follada y sobretodo x q mantenemos nuestra aunonomia y privacidad de placer...

Si alguien q lee ésto quiere contactarme para saber sobre mis pajas, háganlo q gustoso les comentaré sobre mis practicas y fantasías masturbatorias, ok?

Salud y sigan pajeandose, q es el placer Máximo de un hombre independiente...
 
Comentario:
quiero ver fotos
 
Comentario:
quiero ver fotos
 
Comentario:
quiero saber tengo un hijo varonvy
 
Comentario:
quiero ver fotos
No