logotipo

img_google
MasturBLOG - Blog masturbación
Biografía masturbatoria de un chico corriente
Acerca de
Nombre Viktor
Lugar Hemisferio Norte
Aficiones Cine, Sexo
Cita favorita "No me masturbo cuando hace frío"

MasturBLOG es el relato de mis experiencias con la masturbación, desde la más tierna infancia hasta ayer por la mañana. Mi recomendación como autor es que lo leas desde el principio.

Contacto: masturweb@hotmail.com
Sindicación
 
Masturbación en la Residencia Universitaria (1)
Mi cuartito lo conformaban: una cama, una mesa, una silla, un armario empotrado y un pequeño aseo con ducha. Un aparato de aire acondicionado y un radiador dotaban el habitáculo de buena temperatura todo el año.

Las paredes eran bastante finas, por lo que, en general, se podía escuchar con bastante claridad todo que hacían y decían en los cuartos vecinos. No tardé mucho en descubrirlo. Sin ir más lejos, la primera noche. Toda una sorpresa.

Aquel día, me acosté pronto en la cama. Aún no conocía a nadie, era ya de noche y el día siguiente tenía que madrugar. Serían, aproximadamente, las 12 y media cuando alguien entró en la habitación de al lado. Escuché perfectamente el golpe de puerta y los movimientos por el cuarto. Cinco minutos después se encendía el grifo de la ducha. ¡Era increíble! ¡Se escuchaba tan próximo que parecía que el sonido venía de mi propio baño!

Un abrumador sentimiento de vergüenza me invadió de repente. Si yo escuchaba lo que allí ocurría, quien estuviera en la habitación de al lado no tardaría en escucharme a mí. Sin ir más lejos, en mi puntual visita de todas las mañanas.

Estaba enfrascado en mis pensamientos cuando, de repente, un nuevo ruido procedente de la ducha puso mi corazón a mi mil y alzó mi polla como un cañón. No. No podía ser. ¡Un gemido! ¿Seguro? Sigiloso, me incorporé a la vez que centraba mis cinco sentidos uno solo: el oído. Un segundo, dos segundos... ¡Y otro gemido! Éste mucho más placentero y prolongado que el anterior. ¡Mi vecina, que aún desconocía mi presencia, se estaba masturbando! No tengo palabras para decir lo que sentí en ese momento. Una mezcla de vergüenza ajena, euforia y excitación, que abrió un nuevo mundo que aún tardé en racionalizar. No era el momento para romper el silencio. Ella no sabía que yo estaba allí y yo aún no me atrevía a dejarme oír. Pero la veda estaba abierta. Con 18 años, la masturbación está en el aire y allí todos nos masturbábamos.

Continuará...

Deja tus comentarios
Email privado: masturweb@hotmail.com

 
Comentario:
cgjhghj ghjghj
No