Masturbación en la Residencia Universitaria (2)
Vivir solo cambió radicalmente mi nuevo estilo de vida y dió un empujón hacia adelante. No solo me masturbaba indiscriminadamente, sino que también empecé a ordenar mi vida de la manera más hedonista posible.
Romper las pequeñas normas es una de las sensaciones más gratificantes que existen, a la par que liberadoras. Mi nueva situación me permitía tomarme pequeñas libertades que hasta entonces no me estaban permitidas. Una de esas cosas que ahora me podía permitir tiene relación con los horarios de la ducha.
En el hogar, normalmente, existe una ley no escrita que te indica en qué horarios es correcto darse una buena ducha y en cuáles no lo es tanto. Para mí, romper con eso era un pequeño tesoro. No solo me duchaba cuándo más me apetecía, sino que lo hacía todas las veces que quería. Antes de ir a clase, después, a media tarde, antes de salir de fiesta... Sublime.
La ducha es uno de los objetos más sexuales que existen. Y todos podemos disfrutar de él en nuestras casas. Estar bajo el agua caliente produce un efecto, incluso, sedante. Y a mí me maravillaba.
Por supuesto, no me masturbaba cada vez que me ponía duchaba. Hubiera supuesto un desgaste físico imposible. Pero también lo hacía. Quién lo duda.
Por encima de la bañera, la ducha es un objeto imprescindible en todo hogar; pero lo es sobre todo en la casa de un soltero. Ningún sitio más adecuado para relajarse, para no pensar en nada, para vaciar tu mente de todo aquello que no sea edificante. Solo es necesario encender el grifo, desnudarse, dar un paso hacia adelante y sentir el agua caliente caer sobre la piel. Sencillo y valioso. Si un día tengo la suerte de poder comprarme una casa, ésta tendrá ducha en lugar de bañera. No lo dudo.
Pero vayamos a lo que nos interesa. La ducha privada que gozaba no solo tenía propiedades relajantes, sino también excitantes. Viviendo en la residencia universitaria, podía masturbarme cuando me lo pedía el cuerpo y lo hacía, generalmente, en la ducha. El agua caliente que caía sobre mi en ese metro cuadrado puede aprovecharse de infinitas formas. Para ello, adoptaba las más diversas posiciones. El agua puede caer sobre ti si estas de pie, pero también agachado, tumbado boca arriba, tumbado boca abajo, arrodillado… La variedad es infinita y el orgasmo, por supuesto, intenso y libre. Tal vez, las mejores pajas de mi vida.
Conforme pasaba el tiempo me tomé más libertades. Tras el primer episodio con mi vecina, estuve un tiempo cortado, procurando hacer el menor ruido posible, de forma que ella no escuchara mis aventuras como yo había escuchado la suya.
Pero el tiempo, la costumbre y el morbo fue cambiandolo todo en mi cabeza. Cada vez me gustaba más la idea de que ella me escuchara y se excitara como yo me excitaba cada vez que ella se duchaba. Mis sesiones eran más largas e intensas cada día, y cada vez hacía menos esfuerzo para no hace ruido. Más bien todo lo contrario. Del silencio total que había acompañado mi sexo en solitario durante toda la vida, pasé a hacer todo el ruido que necesitaba. Nunca demasiado, pero sí el suficiente.
No dudo que más de una vez fue evidente lo que hacía. Moriré con la duda de si ella me escuchó algún día. Y también de si se masturbaba mientras yo jugaba.
Continuará...
¿Habeis espiado a alguien mientras se masturbaba? ¿Habeis escuchado a algún vecino, compañero de piso... mientras lo hacía? ¿Qué sentisteis? Deja un comentario o envía un mensaje a masturweb@hotmail.com
Romper las pequeñas normas es una de las sensaciones más gratificantes que existen, a la par que liberadoras. Mi nueva situación me permitía tomarme pequeñas libertades que hasta entonces no me estaban permitidas. Una de esas cosas que ahora me podía permitir tiene relación con los horarios de la ducha.
En el hogar, normalmente, existe una ley no escrita que te indica en qué horarios es correcto darse una buena ducha y en cuáles no lo es tanto. Para mí, romper con eso era un pequeño tesoro. No solo me duchaba cuándo más me apetecía, sino que lo hacía todas las veces que quería. Antes de ir a clase, después, a media tarde, antes de salir de fiesta... Sublime.
La ducha es uno de los objetos más sexuales que existen. Y todos podemos disfrutar de él en nuestras casas. Estar bajo el agua caliente produce un efecto, incluso, sedante. Y a mí me maravillaba.
Por supuesto, no me masturbaba cada vez que me ponía duchaba. Hubiera supuesto un desgaste físico imposible. Pero también lo hacía. Quién lo duda.
Por encima de la bañera, la ducha es un objeto imprescindible en todo hogar; pero lo es sobre todo en la casa de un soltero. Ningún sitio más adecuado para relajarse, para no pensar en nada, para vaciar tu mente de todo aquello que no sea edificante. Solo es necesario encender el grifo, desnudarse, dar un paso hacia adelante y sentir el agua caliente caer sobre la piel. Sencillo y valioso. Si un día tengo la suerte de poder comprarme una casa, ésta tendrá ducha en lugar de bañera. No lo dudo.
Pero vayamos a lo que nos interesa. La ducha privada que gozaba no solo tenía propiedades relajantes, sino también excitantes. Viviendo en la residencia universitaria, podía masturbarme cuando me lo pedía el cuerpo y lo hacía, generalmente, en la ducha. El agua caliente que caía sobre mi en ese metro cuadrado puede aprovecharse de infinitas formas. Para ello, adoptaba las más diversas posiciones. El agua puede caer sobre ti si estas de pie, pero también agachado, tumbado boca arriba, tumbado boca abajo, arrodillado… La variedad es infinita y el orgasmo, por supuesto, intenso y libre. Tal vez, las mejores pajas de mi vida.
Conforme pasaba el tiempo me tomé más libertades. Tras el primer episodio con mi vecina, estuve un tiempo cortado, procurando hacer el menor ruido posible, de forma que ella no escuchara mis aventuras como yo había escuchado la suya.
Pero el tiempo, la costumbre y el morbo fue cambiandolo todo en mi cabeza. Cada vez me gustaba más la idea de que ella me escuchara y se excitara como yo me excitaba cada vez que ella se duchaba. Mis sesiones eran más largas e intensas cada día, y cada vez hacía menos esfuerzo para no hace ruido. Más bien todo lo contrario. Del silencio total que había acompañado mi sexo en solitario durante toda la vida, pasé a hacer todo el ruido que necesitaba. Nunca demasiado, pero sí el suficiente.
No dudo que más de una vez fue evidente lo que hacía. Moriré con la duda de si ella me escuchó algún día. Y también de si se masturbaba mientras yo jugaba.
Continuará...
¿Habeis espiado a alguien mientras se masturbaba? ¿Habeis escuchado a algún vecino, compañero de piso... mientras lo hacía? ¿Qué sentisteis? Deja un comentario o envía un mensaje a masturweb@hotmail.com
Comentario:
me encanta este tipo de relatos
ademas soy mujer separad y una vez que otra lo tengo que hacer me encantaria contactar personas para chjarlar
ademas soy mujer separad y una vez que otra lo tengo que hacer me encantaria contactar personas para chjarlar
Comentario:
seria bueno hacer un club de esto me gustaria saber mas
Comentario:
Que magnífica ocasión de coincidir en éste blog con gente q es adicta a pajearse como yo... a ver si se animan y dejan sus correo o forma de contacto... creo q podemos hacer de la paja una cultura on line y poder intercambiar experiencias, técnicas, etc.
Comentario:
Acabo de descubrir el blog y ya tienes aquí a un lector asiduo. Es morboso y poco habitual conocer la vida sexual de una persona desde este punto de vista.
Yo no he tenido la suerte de sorprender a nadie mientras se masturbaba aunque reconozco que en algún sueño erótico pillaba a mi hermana haciéndolo... A mi novia sí que le gusta ver como yo lo hago, más de una vez me ha pedido que lo hiciera delante de ella. Y también me lo ha hecho a mi claro.
Un saludo y hasta pronto!
Yo no he tenido la suerte de sorprender a nadie mientras se masturbaba aunque reconozco que en algún sueño erótico pillaba a mi hermana haciéndolo... A mi novia sí que le gusta ver como yo lo hago, más de una vez me ha pedido que lo hiciera delante de ella. Y también me lo ha hecho a mi claro.
Un saludo y hasta pronto!
Comentario:
Que delicia de aventura!!! y que bien que la describes!
Me identifico plenamente contigo cuando mencionas q apenas adquieres tu libertad y privacidad, lo mejor para celebrarla es una super PAJA y muchas más después.
Sobre haber espiado a alguien... mmm siempre uno lo tiene en la mente, pero no siempre se dan las circunstancias... lo q si me ha pasado es que cuando he ido a un baño publico he coincidido con otro (s) meando y bueno por allí y te casi muestran con desparpajo su polla... cada quien disfruta su meada pero él sólo imaginar q cada uno también le da diferente a su polla es una fantasía q sule rondar mi mente... me gustaría hacer un colectivo de varios amigos pajeandonos... bueno comenzando con uno y luego más... Algún comentario?????????
Me identifico plenamente contigo cuando mencionas q apenas adquieres tu libertad y privacidad, lo mejor para celebrarla es una super PAJA y muchas más después.
Sobre haber espiado a alguien... mmm siempre uno lo tiene en la mente, pero no siempre se dan las circunstancias... lo q si me ha pasado es que cuando he ido a un baño publico he coincidido con otro (s) meando y bueno por allí y te casi muestran con desparpajo su polla... cada quien disfruta su meada pero él sólo imaginar q cada uno también le da diferente a su polla es una fantasía q sule rondar mi mente... me gustaría hacer un colectivo de varios amigos pajeandonos... bueno comenzando con uno y luego más... Algún comentario?????????





