El inmenso placer de acariciar el glande
Queridos amigos y amigas de MasturBLOG. No es norma habitual en este blog poner enlaces a contenidos externos. Navegando por Internet he encontrado de todo. El que quiero compartir con vosotros es uno de los actos de masturbación más excitantes que he visto. Absolutamene intenso, absolutamente realista, absolutamente genial.
No hace más de un año, compré en un supermercado uno de los nuevos tarritos de lubricante Durex Play. La experiencia fue mucho más allá de mi expectativas. Si bien es verdad que lo único que inicialmente buscaba era saciar mi curiosidad hacia el producto, puedo decir que las cosas nuevas que sentí han alcanzado la categoría de imborrables de la memoria.
Como muchas de las cosas que relato en este blog, la situación era única y probablemente fuera muy difícil de repetir en sus circunstancias. Cada calentamiento y cada acto masturbatorio, especialmente aquellos calificables como épicos e inolvidables, son únicos y excepcionalmente difíciles de repetir. Probablemente este fuera uno de ellos.
Durex Play acción Calor fue mi elección. Lo abrí y lo utilicé un par de veces, si bien la verdaderamente brutal no fue una de las primeras
Es necesaria muy poca cantidad de líquido para obtener un resultado extremadamente resbaladizo. El pene en erección se convierte en algo muy diferente al tacto, bastante más de lo que cabía esperar. Si tuviera que compararlo con algo, sería con el gel de baño que utilizaba hace tiempo en mis duchas pajeras, pero sin el inconveniento del escozor que muchas veces quedaba como recuerdo del acto. Tal vez se parezca también mucho al líquido lubricante de la húmeda vagina de una mujer, o a la dulce saliva de su boca en el pene, pero con las variantes que voy a explicar.
Como ya he dicho, tal vez la zona más sensible del cuerpo humano es el glande masculino. Tan sensible que el rozor provoca un dolor nada satisfactorio. Son pocas, muy pocas, las ocasiones en que el dolor se convierte en placer. Y en esas ocasiones, el placer es mundial.
Utilizar lubricante tiene muchas ventajas y novedades respecto a lo que para mí es una masturbación tradicional. Rara vez había tocado, directamente, el glande en mis pajas. El rozamiento con el mismo era siempre de forma indirecta, con el agua tibia de la ducha, con el suave algodón de la almohada... Pero nunca con las manos.
Las primeras veces que utilicé el lubricante lo hice con el desconocimiento de quien prueba algo nuevo, y aún bajo el tupido velo de la ignorancia solo realizaba los movimientos habituales. Sensaciones diferentes para los mismos gestos. El día que, al verter el lubricante sobre el glande, di el giro radical de tocar el glande con las manos, por poco no caigo de rodillas.
Si soy sincero, no volví a repetir el descubrimiento. Los minutos que estuve acariciando el glande por primera vez en mi vida fueron tan sensacionales que solo los he vuelto a repetir con el contacto de la lengua ajena sobre el glande. Un flechazo de placer que va directo del pene al cerebro y satura todo cuanto rodea. Una arcada que te atraviesa, te deja sin capacidad de defensa y te autobliga a no hacerlo más intensamente. La frontera entre el placer y el dolor se transforma en casi inexistente. El orgasmo solo llega cuando, superada la capacidad de resistencia, abandonas el glande, vuelves a la posición habitual, sujetas el pene y te corres violentamente.
Descubrí el vídeo que os enseño a continuación hace muy poco tiempo. Es, tal vez, el más descriptivo de cuantos podría encontrar al respecto de lo que os quiero comunicar. Los estertores de placer del chico solo son superados por la cara de placer de la chica al provocarlos y por un manejo magistral (sin duda, el mejor que mis ojos han visto nunca) de las manos. Una paja de las que hacen prometer amor eterno, de las que cautivan almas y conciencias humanas.
Personalmente, no sé si conseguiría aguantar los seis minutos que dura el vídeo; al menos no sin acabar follándomela salvajemente.
Espero que lo disfruteis.
http://tomablog.com/multi/franc.php
Valoración de Durex Play.
Nota: 9/10
Lo mejor: Se puede utilizar en seco sin dejar restos y sin producir el irritante escozor del gel de baño. Si se sabe utilizar te dará recuerdos imborrables.
Lo peor: La lubricación excesiva puede prolongar la masturbación demasiado (en el tiempo, claro)
Continuará...
No hace más de un año, compré en un supermercado uno de los nuevos tarritos de lubricante Durex Play. La experiencia fue mucho más allá de mi expectativas. Si bien es verdad que lo único que inicialmente buscaba era saciar mi curiosidad hacia el producto, puedo decir que las cosas nuevas que sentí han alcanzado la categoría de imborrables de la memoria.
Como muchas de las cosas que relato en este blog, la situación era única y probablemente fuera muy difícil de repetir en sus circunstancias. Cada calentamiento y cada acto masturbatorio, especialmente aquellos calificables como épicos e inolvidables, son únicos y excepcionalmente difíciles de repetir. Probablemente este fuera uno de ellos.
Durex Play acción Calor fue mi elección. Lo abrí y lo utilicé un par de veces, si bien la verdaderamente brutal no fue una de las primeras
Es necesaria muy poca cantidad de líquido para obtener un resultado extremadamente resbaladizo. El pene en erección se convierte en algo muy diferente al tacto, bastante más de lo que cabía esperar. Si tuviera que compararlo con algo, sería con el gel de baño que utilizaba hace tiempo en mis duchas pajeras, pero sin el inconveniento del escozor que muchas veces quedaba como recuerdo del acto. Tal vez se parezca también mucho al líquido lubricante de la húmeda vagina de una mujer, o a la dulce saliva de su boca en el pene, pero con las variantes que voy a explicar.
Como ya he dicho, tal vez la zona más sensible del cuerpo humano es el glande masculino. Tan sensible que el rozor provoca un dolor nada satisfactorio. Son pocas, muy pocas, las ocasiones en que el dolor se convierte en placer. Y en esas ocasiones, el placer es mundial.
Utilizar lubricante tiene muchas ventajas y novedades respecto a lo que para mí es una masturbación tradicional. Rara vez había tocado, directamente, el glande en mis pajas. El rozamiento con el mismo era siempre de forma indirecta, con el agua tibia de la ducha, con el suave algodón de la almohada... Pero nunca con las manos.
Las primeras veces que utilicé el lubricante lo hice con el desconocimiento de quien prueba algo nuevo, y aún bajo el tupido velo de la ignorancia solo realizaba los movimientos habituales. Sensaciones diferentes para los mismos gestos. El día que, al verter el lubricante sobre el glande, di el giro radical de tocar el glande con las manos, por poco no caigo de rodillas.
Si soy sincero, no volví a repetir el descubrimiento. Los minutos que estuve acariciando el glande por primera vez en mi vida fueron tan sensacionales que solo los he vuelto a repetir con el contacto de la lengua ajena sobre el glande. Un flechazo de placer que va directo del pene al cerebro y satura todo cuanto rodea. Una arcada que te atraviesa, te deja sin capacidad de defensa y te autobliga a no hacerlo más intensamente. La frontera entre el placer y el dolor se transforma en casi inexistente. El orgasmo solo llega cuando, superada la capacidad de resistencia, abandonas el glande, vuelves a la posición habitual, sujetas el pene y te corres violentamente.
Descubrí el vídeo que os enseño a continuación hace muy poco tiempo. Es, tal vez, el más descriptivo de cuantos podría encontrar al respecto de lo que os quiero comunicar. Los estertores de placer del chico solo son superados por la cara de placer de la chica al provocarlos y por un manejo magistral (sin duda, el mejor que mis ojos han visto nunca) de las manos. Una paja de las que hacen prometer amor eterno, de las que cautivan almas y conciencias humanas.
Personalmente, no sé si conseguiría aguantar los seis minutos que dura el vídeo; al menos no sin acabar follándomela salvajemente.
Espero que lo disfruteis.
http://tomablog.com/multi/franc.php
Valoración de Durex Play.
Nota: 9/10
Lo mejor: Se puede utilizar en seco sin dejar restos y sin producir el irritante escozor del gel de baño. Si se sabe utilizar te dará recuerdos imborrables.
Lo peor: La lubricación excesiva puede prolongar la masturbación demasiado (en el tiempo, claro)
Continuará...
Comentario:
Hola. El vídeo es im-presionante! No sé si comparto tu pasión por el Durex Play pero sí por la masturbación, igual que todos y todas las que seguimos tu blog. Un saludo pajillero!
Comentario:
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