<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[MasturBLOG - Blog masturbación]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/masturblog/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Biografía masturbatoria de un chico corriente]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[Me voy a masturbar a otra parte]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/masturblog/c_42.htm]]></link><description><![CDATA[Hola<br/><br/>El día que todos sabíamos que algún día tenía que llegar ha llegado más pronto de lo que esperaba.  No tengo (no se me ocurren) nuevas historias que contar, motivo por el cual últimamente no he actualizado mucho el blog.  Nada en realidad.<br/><br/>Los que aún leais esto antes de que desactive el blog, debeis saber que he juntado todos los relatos que aquí fui escribiendo poco a poco y lo he publicado en la sección "Autosatisfacción" de www.todorelatos.com.  Lo podeis encontrar bajo el triste título (no se me ocurría otro) de "La masturbación y yo".<br/><br/>Si os pasais por allí y teneis cuenta de usuario, os agradecería que lo puntuarais con un 5.  No voy a ganar ni un euro, pero tal vez sí algún lector más.<br/><br/>Estoy buscando nuevos temas sobre los que escribir, relacionados o no con la masturbación.  Si teneis alguna curiosidad sobre mi que no os haya podido saciar, os agradecería que me lo dejarais como comentario en este mismo post, y tal vez un día cuelgue uno nuevo con la respuesta.<br/><br/>También podeis hablar conmigo de forma más privada en mi correo electrónico, o en MSN.  Siempre estaré allí para vosotros.<br/><br/>Quería daros las gracias por escribir esos comentarios que dieron vida a mi blog, por esos emails que tan gustosamente he respondido siempre que he podido, y por esas personas con las que he hablado por MSN y que jamás perderé.<br/><br/>Espero que mi placer haya sido el vuestro.  Yo, por lo menos, os aseguro que he tenido mucho mientras escribía cada post.<br/><br/>Haced que este adiós no sea un hasta siempre.<br/><br/>masturweb@hotmail.com<br/>]]></description><author><![CDATA[Viktor]]></author></item><item><title><![CDATA[Matemática de la masturbación]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/masturblog/c_41.htm]]></link><description><![CDATA[Amigos lectores, he de confesar una cosa.  Me encanta masturbarme.  <br/><br/>Hay cosas en la vida que, por mucho que las hagas, nunca quedas satisfecho.  El sexo es una de ellas y, dentro del sexo, la masturbación.  <br/><br/>Llevo masturbándome casi 15 años.  Eso constituye más de la mitad de mi vida.  <br/><br/>Lo he hecho con frecuencia.  Dudo mucho que haya estado por debajo de las 1500.  Probablemente esté más cerca de las 2000.<br/><br/>He dedicado cada vez, como poco, 15 minutos de media.  Ello supone más 375 horas.  Una gran paja de casi 16 días.<br/><br/>Lo he hecho en no menos de 3 países y 12 provincias españolas, lo que supone docenas de localidades, centenares de lugares.<br/><br/>La energía descargada podría dar luz a una ciudad de miles de habitantes.  <br/><br/>Probablemente muchos de mis lectores lo hayan hecho mucho más.  Seguro que muchos han disfrutado el doble.  Pero el placer que yo he recibido no tiene precio.  <br/><br/>La realidad es que todavía no he logrado sentirme satisfecho.  A una buena sesión puede que le siga otra no tan buena, pero la siguiente seguro que supera a la anterior.  Es un ansia retroalimentado, permanentemente insatisfecho, que se hace y se rehace en contínua ascensión.<br/><br/>Me encanta el sexo.  Me encanta la masturbación.<br/><br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Viktor]]></author></item><item><title><![CDATA[Hacía tiempo que no me acordaba...  (masturbarme bajo los efectos del alcohol)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/masturblog/c_40.htm]]></link><description><![CDATA[Seguro que no soy el único que, una vez terminada la Universidad, tuvo que replantearse el futuro sin tener muy claro qué hacer.  Mis posibilidades más claras eran dos.  En primer lugar, volver a mi pueblo y buscar algún trabajo allí de lo que fuera, a ser posible de lo mío.  No me llamaba nada la atención, sobre todo porque en el entorno de mi tierra no había ninguna empresa en la que realmente pudiera sentirme feliz y realizado.  La segunda posibilidad era quedarme donde estaba, es decir, en la ciudad en la que había estudiado, y buscar algún trabajo relacionado con lo mío.  Dentro de lo que cabe, me siento bastante afortunado.  Aunque normalmente cobraba muy mal, en realidad siempre pude dedicarme a lo que a mí me gustaba.  <br/><br/>Aunque mi vida dejó de ser la de un estudiante puro y duro, en realidad yo seguía sintiendome un estudiante como los demás.  En eso contribuyó que mis nuevos compañeros de piso eran también estudiantes, claro.  <br/><br/>La principal diferencia respecto a los últimos años es que los fines de semana ya no me quedaba en la ciudad.  Pocos amigos de la Facultad se habían quedado como yo y perdimos bastante el contacto.  Ante la falta de planes para el fin de semana, todos los viernes volvía a mi pueblo, como en los viejos tiempos.<br/><br/>Tengo recuerdos imborrables de aquellos fines de semana con mis amigos de toda la vida.  El karma fue tan compreto y la sensación de plenitud espiritual tan indudable que tal vez esa fuera la época menos pajillera de mi vida.  Lo que no quiere decir que no me masturbara...<br/><br/>Siempre he tenido cierta tendencia a masturbarme después de volver de fiesta.  Dicen que el alcohol reduce la potencia sexual, pero lo cierto es que más mal que bien, lo hacía mucho de esa manera.   La época que os estoy contando fue, sin duda, la más prolija al respecto.<br/><br/>Digamos que, al volver a casa tan tarde, lo más habitual es que tus padres estén durmiendo desde hace horas.  La situación es, pues, parecida a quedarse solo en casa.  Con las implicaciones que ya sabeis que eso tiene en mi persona.  <br/><br/>Con el estómago algo revuelto y la cabeza dando vueltas,  era bastante habitual que, al encontrarme con una casa oscura y silenciosa, decidiera pasar unos minutos más despierto, jugando a lo que más me gusta.  <br/><br/>La variante número uno era la simple y tradicional.  Vaciado de la vejiga nada más entrar por la puerta, papel higiénico al bolsillo y entrada triunfal en mi cuarto dispuesto a masturbarme a discreción y sin miramientos.  El papel, como tantas otras veces, acababa lleno de semen en algún cajón de mi cuarto a la espera de tirarlo por el retrete a la mañana siguiente.<br/><br/>La variante número dos era entrar en la sala del ordenador y cerrar la puerta, con la intención de navegar sin más rumbo que el que acertaba a perpetrar mi semi-inconsciente cabeza.  Unas veces recalaba en páginas de relatos eróticos, otras en (normalmente infructuosas) sesiones de chat y, las menos, en la búsqueda de un porno que, bajo ningún concepto, podía dejar señales de vida en la caché del ordenador de mi padre.  Solía terminar corriéndome en el cuarto de baño.<br/><br/>La variante número tres la puse en práctica pocas veces pero era fruto de la típica perversión de mi mente calenturienta y la tenía que probar.  Al regresar de noche, el camino hacia mi casa solía estar desierto.  El camino, además, incluye un tramo de descampado que hay que atravesar hasta llegar a mi barrio.  Por supuesto, si la calle solía estar desierta, el descampado lo estaba más.<br/><br/>Aunque ya me quedaba poco para llegar a casa, era rara la ocasión en que atravesaba ese descampado sin parar a mear junto a un matorral.  Si nadie podía verme mientras meaba...  ¡Tampoco nadie podría verme mientras me masturbaba!  Y así lo hice al menos dos veces, rápido y ojo avizor.  No es especialmente satisfactorio pero es algo por lo que todo aficionado a la masturbación tiene que pasar para poderlo recordar.<br/><br/>Volviendo a la variante número uno, solo me queda por contar un par de anécdotas.  Por ejemplo, el día en que me desperté por la mañana con la luz encendida, completamente vestido y... ¡con un condón en el bolsillo de la chaqueta!.  ¡A saber en qué bar lo había comprado!  <br/><br/>Pero la anécdota más divertida fue cuando me desperté completamente desnudo con los pies encima de la almohada.  Entre las tinieblas de la resaca no solo sentí mis testículos vacíos, sino que había dormido junto al papel que contenía los recuerdos de mi corrida.  ¡Sin duda, debió ser intensa!<br/><br/>Continuará...<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Viktor]]></author></item><item><title><![CDATA[Oda a la masturbación femenina]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/masturblog/c_39.htm]]></link><description><![CDATA[Navegando por la web en estos días de calor y tiempo libre, he encontrado un interesantísimo <a target="artículo" href="http://www.elconfidencial.com/cache/2007/07/10/84_masturbacion_femenina_liberadas.html">artículo </a> sobre la importancia del clítoris, la masturbación y la liberación de prejuicios en la sexología de la mujer.  Una lectura muy recomendada para mis, probablemente, escasas (no inexistentes) lectoras, especialmente para las que han llegado hasta mi blog buscando información sobre la masturbación pero que, como en tantas ocasiones, se han encontrado con el machismo de la Red.<br/><br/>Dignas de mención, la siguientes y valiosísimas lecciones:<br/><br/><i><b>La estimulación del clítoris es sumamente importante en la obtención del placer y orgasmo femeninos. (..) El problema es que en muchas ocasiones durante el coito (..) no se estimula el clítoris, ya que el glande del clítoris se encuentra fuera de la entrada vaginal.</b><br/></i><br/><i><b>La mayoría de las mujeres cuando se masturba hace simplemente lo que más placer le da: estimular el glande del clítoris, que por cierto, no está precisamente en la vagina.</b></i><br/><br/><i><b>Es importante que la mujer aprenda a conocer su propio cuerpo, sus genitales, que se observe en un espejo frecuentemente los mismos (los genitales femeninos son muy hermosos y limpios), que dedique tiempo a acariciarse a sí misma, a mimar tu cuerpo sin castigarlo con dietas estrictas o comparaciones con modelos de belleza irreales... </b></i><br/><br/>El último párrafo es sobresaliente, no solo por ser el<b> leit-motiv </b>de mi blog, sin también por ser válido para ellos y para ellas, un verdadero canto a la paz universal y a la humanidad:<br/><br/><i><b>La masturbación no sólo no produce efectos negativos sino que tiene muchos beneficios: relaja, es una forma de liberar tensión, gozar, experimentar con el propio cuerpo, y supone un buen entrenamiento a la hora de conocer la forma de obtener placer y orgasmos. La masturbación (femenina y masculina) en muchos casos resulta beneficiosa para la vida erótica en pareja, ya que permite conocer el propio cuerpo, y saber cómo obtener orgasmos y placer.</b></i><br/><br/>La autora, todo hay que decirlo, es <b>María Victoria Ramírez</b>, psicóloga, y la fuente, <b>El Confidencial</b>.  <br/><br/>Continuará...<br/>]]></description><author><![CDATA[Viktor]]></author></item><item><title><![CDATA[Calor y masturbación en verano]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/masturblog/c_38.htm]]></link><description><![CDATA[Hace bastante tiempo que no actualizo el blog.  Mea culpa.  Tal vez el haberme aproximado al presente me ha hecho perder la linealidad en el relato, yendo más herrático de lo esperado, perdiendo el entusiasmo de los inicios.  La llegada del verano, del calor, del hastío estival, ha devuelto mi vida a prácticas del pasado, a situaciones que me hicieron ser grande en el mundo de la masturbación.  Mi mente se ha vuelto a llenar de planes de futuro, de fantasías realizables, de sensaciones que quiero probar y alcanzar.  <br/><br/>Estoy de vacaciones.  Horas y horas de tiempo libre que aprovecho para ver películas, leer libros, navegar, charlar, salir con los amigos...  Y para mi hobby favorito.  Sigo siendo un adicto.  Me encanta masturbarme.<br/><br/>Tal vez en los últimos posts habreis visto reflejada mi rutina masturbatoria.  Durante los últimos meses, he tenido tardes enteras de soledad en mi casa, tardes que, por supuesto, he aprovechado vaciando mis testículos de ponzoñosos hungüentos, pero con una rutina que pudo llegar a ser el principio del fin.  Ahora lo veo claro.  Debería de haberme dado cuenta antes.  La innovación, la búsqueda de nuevas metas es algo fundamental en el sexo, no solo en pareja, sino también en lo que autosatisfacción se refiere.<br/><br/>El verano, las vacaciones, los nuevos horarios, los nuevos entornos me han devuelto a viejas y mejores etapas.  Tiempos en los que masturbarme era cada día un arte.  Momentos en los que era el cuerpo el que me decía el momento más adecuado y satisfactorio y no viceversa.  Lo carnal sobre el tiempo y no el tiempo sobre lo carnal.  Tener horarios de soledad ha sido siempre mi sueño pero, una vez cumplido, me doy cuenta del mal que puede hacer.<br/><br/>En definitiva, las vacaciones me han dado fuerzas y nuevas ideas para tener un retorno a la vida diaria en el que planifico plena intensidad pajillera.  Toquemos madera.<br/><br/>La luz, hace unos días.  O mejor dicho, hace unas noches.  Hice el descubrimiento de la temporada.<br/><br/>Corría el mes de diciembre cuando os contaba que, hace muchos años, utilizaba un adaptador para ver la televisión a través de mi videoconsola portatil.  El motivo que me llevó a comprar dicho adaptador: ver las películas porno que los sábados se emitían por las cadenas locales de mi zona.  Sin que nadie se enterara.<br/><br/>La Game Gear hace años que fue jubilada, pero ahora ha hecho acto de presentación en mi vida la PSP de Sony.    La consola no es nueva.  Hace casi un año que la tengo.  Pero, como venia diciendo, hace unas noches descubrí un nuevo uso, genial y de gran futuro.  <br/><br/>Para los que no me conozcais os digo que vivo en un piso alquilado con unos compañeros.  Actualmente estoy pasando unos días en casa de mis padres, lugar en el que estoy pasando gran parte de las vacaciones.  La intimidad es aquí prácticamente inexistente.  Tras años sin verme en esta situación, mi mente vuelve a tener que volar para encontrar momentos y lugares en los que satisfacerme sin levantar sospechas.  Os remito a la lectura de toda mi época pre-universitaria para guiaros en este tema.  <br/><br/>La PSP, de repente, se alzó como la solución.  De madrugada, en mi caluroso cuarto, ventana abierta de par en par, recién apagada la luz, escasa ropa...  Y caliente, muy caliente, por dentro.  No podía evitarlo, necesitaba meneármel.  Desesperado, miré a mi alrededor...  Y allí estaba.  La encendí.  A oscuras y en silencio, como antaño hiciera con la Game Gear.  Solo que esta vez, estuve navegando por Internet por páginas que tengo en mi mente grabadas a fuego.<br/><br/>Fue espectacular.  Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien yo solo.  Cerca de dos horas masturbándome, mirando cuerpos de infarto, leyendo relatos ardientes.  Genial.  <br/><br/>Un nuevo mundo se vino a mi mente.  No solo tengo que esperar a la silenciosa noche, sino que también me la puedo llevar al cuarto de baño y navegar allí con ella.  Mi próximo objetivo: cargar de imágenes y de vídeos la memoria de la consola para disfrutar de ella también en mis viajes a lo largo del año.  <br/><br/>Esto es todo por ahora.  De aquí a que termine las vacaciones, prometo actualizar al menos otra vez más.  Mientras tanto, y para no parar el ritmo por nuevas faltas de ideas, me presento voluntario a que me inundeis a preguntas, sobre mí mismo y sobre mi masturbación claro.  Las responderé en próximos posts.<br/><br/>Continuará...<br/>]]></description><author><![CDATA[Viktor]]></author></item><item><title><![CDATA[Mi perfil en Adult Friend Finder]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/masturblog/c_37.htm]]></link><description><![CDATA[Quizá muchos de vosotros conozcais la web AdultFriendFinder.com.   <i>La página de relaciones personales sexuales y swinger más grande del mundo</i>.  <br/><br/>¿Alguien ha dicho que no?  <br/><br/>Si sois más inocentes de lo que supongo de un lector de mi blog, solo indicar que se trata de una especie de Meetic pero más terrenal.  En lugar de amor "y lo que surja", sus visitantes buscan sexo.  Y si surge algo más, allá cada cual con sus sentimientos.<br/><br/>Aunque no me paguen, hoy quiero hacer un poco de publicidad de este portal, uno de los que mejor ha sabido comprender cuál es el uso que la gente en realidad da a Internet.  <br/><br/>Para empezar, darse de alta es gratis y para hacer solo hay que dar una pequeña descripción de quién eres, cómo eres y qué es lo que buscas.  En líneas generales, todos buscamos lo mismo...  Pero si en la vida real cada persona es un mundo, en la vida sexual cada persona es un universo.<br/><br/>Tras darte el alta, y partiendo en lo que has rellenado, te mandan con cierta periodicidad un interesante resumen de contactos de tu misma edad e intereses.  ¿Lo malo?  A partir de aquí todo es de pago.  No muy caro, pero para los que están acostumbrados a tenerlo todo gratis por Internet se les hará un mundo.<br/><br/>No he pagado nunca aunque tengo entre mis planes hacerlo algún día.  Más por curiosidad que por otra cosa.  <br/><br/>Aunque no tengo datos, mis cálculos son que la proporción debe ser más o menos de 20 chicos por cada chica.  Siempre es así.  Los motivos por lo que siempre es así no sabría decirlos a ciencia cierta aunque ya he comentado algunas de mis opiniones.  Lo único cierto es que si las chicas fueran tan lanzadas para esto como lo somos nosotros, la Tierra sería Sodoma y Gomera y la humanidad apenas habría tenido tiempo para la evolución.  Envidia sana que tengo.<br/><br/>¿El motivo por el que pongo este post en un blog dedicado a la masturbación?  Para masturbarse como Dios manda hay que saberlo todo sobre el sexo.  Y haber tenido la curiosidad de probar todo lo que pasa por nuestras manos.<br/><br/>El tema es que esta tarde se me ocurrió entrar a recordar cuál era mi perfil.  Me encantó.  El día que lo redacté estaba especialmente inspirado.  Es el siguiente:<br/><br/><b>Quieres conocer: </b><br/><i>Una mujer</i><br/><b>Para: </b><br/><i>Chat erótico/email/fantasías telefónicas <br/>Otras actividades "Alternativas" </i><br/><b>Texto:</b><br/><i>Tengo una fantasía especial: me encanta la masturbación y me gustaría hacerlo contigo.  Vernos, hablarnos, tocarnos mientras lo hacemos, intercambiar experiencias, aprender mutuamente...</i><br/><br/>Como sois las chicas...  ¡Yo leo algo así y pago lo que sea para poder hablar con ella!<br/><br/>Continuará...<br/>]]></description><author><![CDATA[Viktor]]></author></item><item><title><![CDATA[El inmenso placer de acariciar el glande]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/masturblog/c_36.htm]]></link><description><![CDATA[Queridos amigos y amigas de MasturBLOG.  No es norma habitual en este blog poner enlaces a contenidos externos.  Navegando por Internet he encontrado de todo.  El que quiero compartir con vosotros es uno de los actos de masturbación más excitantes que he visto.  Absolutamene intenso, absolutamente realista, absolutamente genial.<br/><br/>No hace más de un año, compré en un supermercado uno de los nuevos tarritos de lubricante Durex Play.  La experiencia fue mucho más allá de mi expectativas.  Si bien es verdad que lo único que inicialmente buscaba era saciar mi curiosidad hacia el producto, puedo decir que las cosas nuevas que sentí han alcanzado la categoría de imborrables de la memoria.<br/><br/>Como muchas de las cosas que relato en este blog, la situación era única y probablemente fuera muy difícil de repetir en sus circunstancias.  Cada calentamiento y cada acto masturbatorio, especialmente aquellos calificables como épicos e inolvidables,  son únicos y excepcionalmente difíciles de repetir.  Probablemente este fuera uno de ellos.<br/><br/>Durex Play acción Calor fue mi elección.  Lo abrí y lo utilicé un par de veces, si bien la verdaderamente brutal no fue una de las primeras <br/><br/>Es necesaria muy poca cantidad de líquido para obtener un resultado extremadamente resbaladizo.  El pene en erección se convierte en algo muy diferente al tacto, bastante más de lo que cabía esperar.  Si tuviera que compararlo con algo, sería con el gel de baño que utilizaba hace tiempo en mis duchas pajeras, pero sin el inconveniento del escozor que muchas veces quedaba como recuerdo del acto.  Tal vez se parezca también mucho al líquido lubricante de la húmeda vagina de una mujer, o a la dulce saliva de su boca en el pene, pero con las variantes que voy a explicar.<br/><br/>Como ya he dicho, tal vez la zona más sensible del cuerpo humano es el glande masculino.  Tan sensible que el rozor provoca un dolor nada satisfactorio.  Son pocas, muy pocas, las ocasiones en que el dolor se convierte en placer.  Y en esas ocasiones, el placer es mundial.<br/><br/>Utilizar lubricante tiene muchas ventajas y novedades respecto a lo que para mí es una masturbación tradicional.  Rara vez había tocado, directamente, el glande en mis pajas.  El rozamiento con el mismo era siempre de forma indirecta, con el agua tibia de la ducha, con el suave algodón de la almohada...  Pero nunca con las manos.<br/><br/>Las primeras veces que utilicé el lubricante lo hice con el desconocimiento de quien prueba algo nuevo, y aún bajo el tupido velo de la ignorancia solo realizaba los movimientos habituales.  Sensaciones diferentes para los mismos gestos.  El día que, al verter el lubricante sobre el glande, di el giro radical de tocar el glande con las manos, por poco no caigo de rodillas.  <br/><br/>Si soy sincero, no volví a repetir el descubrimiento.  Los minutos que estuve acariciando el glande por primera vez en mi vida fueron tan sensacionales que solo los he vuelto a repetir con el contacto de la lengua ajena sobre el glande.  Un flechazo de placer que va directo del pene al cerebro y satura todo cuanto rodea.  Una arcada que te atraviesa, te deja sin capacidad de defensa y te autobliga a no hacerlo más intensamente.  La frontera entre el placer y el dolor se transforma en casi inexistente.  El orgasmo solo llega cuando, superada la capacidad de resistencia, abandonas el glande, vuelves a la posición habitual, sujetas el pene y te corres violentamente.<br/><br/>Descubrí el vídeo que os enseño a continuación hace muy poco tiempo.  Es, tal vez, el más descriptivo de cuantos podría encontrar al respecto de lo que os quiero comunicar.  Los estertores de placer del chico solo son superados por la cara de placer de la chica al provocarlos y por un manejo magistral (sin duda, el mejor que mis ojos han visto nunca) de las manos.  Una paja de las que hacen prometer amor eterno, de las que cautivan almas y conciencias humanas.  <br/><br/>Personalmente, no sé si conseguiría aguantar los seis minutos que dura el vídeo; al menos no sin acabar follándomela salvajemente.  <br/><br/>Espero que lo disfruteis.<br/><br/><b>http://tomablog.com/multi/franc.php</b><br/><br/>Valoración de Durex Play.  <br/><br/><b>Nota:</b>  9/10<br/><b>Lo mejor: </b> Se puede utilizar en seco sin dejar restos y sin producir el irritante escozor del gel de baño.  Si se sabe utilizar te dará recuerdos imborrables.<br/><b>Lo peor:  </b>La lubricación excesiva puede prolongar la masturbación demasiado (en el tiempo, claro)<br/><br/>Continuará...<br/>]]></description><author><![CDATA[Viktor]]></author></item><item><title><![CDATA[Zonas erógenas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/masturblog/c_35.htm]]></link><description><![CDATA[Nunca me ha gustado vestir con ropa ceñida.  Me molesta, me agobia, me da calor.  No puedo con ella.  No quiero decir que vista ropa talla XL, ni siquiera L.  Tampoco quiero decir que vaya con los pantalones por las rodillas.  Lo cierto es que soy bastante clásico vistiendo, vaqueros y camiseta es mi ropa habitual.  La camiseta siempre por fuera, claro.<br/><br/>Lo malo es que la sociedad es la que es y no siempre uno se puede vestir como quiere.  Aunque normalmente voy a currar con ropa sport, no deja de llegar siempre el día en que tengo que ir un poco más arreglado.  Eso es lo que ha ocurrido, por ejemplo, hoy.  <br/><br/>Postergo unos días mi  prometido post sobre las nuevas técnicas y juguetes sexuales para hacer una pequeña reflexión sobre las zonas erógenas.<br/><br/>Cada ser tiene sus zonas erógenas.  Se podría decir, que hay tantas zonas erógenas como hombres sobre la tierra.  Una de las mías (no por ello muy explotada) son los pezones.  Unas cosquillitas o unos lamidos en los mismos me ponen a cien.<br/><br/>El caso es que hoy he descubierto algo de lo que no me había dado cuenta hasta ahora.  La ropa ceñida es molesta, da calor...  Pero al rozar sobre los pezones hace reaccionar la líbido de forma casi inapreciable pero constante.  He llegado a casa cachondo perdido.<br/><br/>¿Cuáles son vuestras zonas erógenas?  ¿Qué parte del cuerpo te tocan y te ponen a cien?<br/><br/>Los pezones no son mi única zona erógena, si bien tampoco tengo muchas.  En los programas sobre sexualidad suelen comentar que la zona inferior de los testículos, o incluso la zona que está entre los testículos y el culito, son zonas muy erógenas.  La verdad es que a mi lo que me pone a cien es una buena mamada en la zona que sobresale del glande, en ese punto donde empieza el pellejo.  El lamido de la punta de una lengua en ese punto me dobla.<br/><br/>Pero me dobla aún más una lamida inversa, es decir, la que se hace con el 69 y similares.  Un lametazo en la parte más visible del glande es eléctrico.  Me cruza de tal manera que no puedo evitar dar un respingo cada vez que me lo hacen.  Se me pone tan dura, que tras un par de minutos haciéndolo me podría estar media hora, una hora metiendo y sacando.  En muchas ocasiones, incluso, he tenido que masturbarme una vez ella ha llegado al orgasmo.<br/><br/>Existe una manera de sentir esa misma sensación a través de la masturbación.<br/><br/>Continuará...<br/>]]></description><author><![CDATA[Viktor]]></author></item><item><title><![CDATA[Aventuras de proximidad]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/masturblog/c_34.htm]]></link><description><![CDATA[Tras catorce años buscando el nirvana de la masturbación, aún me encuentro lejos, muy lejos de él.  Año a año me he encontrado con necesidades nuevas, diferentes, imposibles de saciar.  La ausencia de necesidades de otro tipo (sexualmente me encuentro satisfecho) tal vez ha reducido la intensidad y la frecuencia de los actos.  Pero lejos de desaparecer de mi vida, aparecen nuevos retos que difíciles de superar.  No puedo evitarlo.  Es superior a mi ser.  Años después, sigo sintiendo mi líbido por las nubes cada vez que me encuentro solo en casa.  Mi curiosidad me puede e Internet consigue calmarme pero no saciarme.<br/><br/>Las técnicas del pasado pasaron a la historia.  El morbo está en mi disco duro y en mis contactos del Messenger.  También en los chats y en las páginas de descarga.  Casi todos mis actos son de pié y delante de una pantalla.  Vídeos, relatos, imágenes y charlas.  <br/><br/>El papel higiénico sigue escondido en mi armario.  Sentado delante de la pantalla, busco en mis enlaces o en las carpetas ocultas en algún lugar que solo yo conozco.  Los pocos sitios web que no son de pago son la fuente de gran parte de mi placer.  Estancado tal vez, quizá por la falta de intimidad, las visitas inesperadas y el sexo de pareja en mis fines de semana.  La ropa desaparece pausadamente mientras me despido y cierro la puerta con pestillo poco antes de irme a la cama.  De pié, papel en mano, ejercitando los músculos de mis piernas que se estiran y se contraen mientras mi mano masajea de forma más o menos regular las zonas erógenas de mi trabajado pene.  Mirada fija en la pantalla, ojo avizor a interferencias externas, concentración máxima. A poco de alcanzar el orgasmo, papel en mano para evitar manchas primero y papel al cajón o al retrete después.<br/><br/>Otras veces me recreo más.  Necesito un día entero para hacerlo y pocas veces dispongo de él.  Lo aprovecho entero.<br/><br/>En los últimos tiempos he experimentado y sacado buen provecho de numerosos objetos creados al efecto.  Comprados secretamente y escondidos por poco tiempo en lugares recónditos de mi cuarto.  Mi máxima privacidad masturbatoria es desconocida hasta para los que están más cercanos, incluso sexualmente hablando.  Pienso seguir probando e informando en este blog de los resultados.  Si hay alguien interesado en que pruebe su producto (casero o profesional) solo tiene que dejar un comentario o mandarme un correo a la dirección que aparece a la derecha.  Frustrado crítico de cine se ofrece para ser crítico de productos sexuales orientados a la autosatisfacción.  ¡Y lo hago gratis!<br/><br/>Continuará...<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Viktor]]></author></item><item><title><![CDATA[Curiosidad]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/masturblog/c_33.htm]]></link><description><![CDATA[El fluir del tiempo no tiene tregua.  Hace casi diez meses empecé con mi gran relato existencial.  Horas y horas dedicadas al ejercicio sexual, en su mayor parte en soledad, que ahora he compartido con vosotros.  <br/><br/>Aún tengo muchas cosas que contar. <br/><br/>El tiempo que medió entre el fin de mi virgo sexual y el máximo apogeo cibernético fue de una intensidad irreductible.  Completamente conocedor de todas mis posibilidades individuales, toda mi curiosidad se concentró en conocer todos los detalles del sexo en las mujeres.  Cómo lo viven, cómo lo sienten, cómo reacciona su cuerpo ante el sexo, la masturbación y el orgasmo.  Grandes incógnitas que mi mente aún tenía y que necesitaba saciar.  <br/><br/>Hice grandes amigas por Internet.  Con todas (o con casi todas) compartí todas mis intimidades, en la misma medida en que ellas compartían conmigo las suyas.  Con alguna estuve hablando más de dos años, siempre con un tono muy caliente, aprendiendo muchas cosas y soñando con algún día hacer realidad nuestros siempre inconfesables deseos.  A ninguna la llegué a conocer en persona.  Relaciones que mantuve hasta que ellas quisieron, siempre dentro del respeto y del deseo mutuo.<br/><br/>Con el tiempo fueron apareciendo unas y desapareciendo otras.  A alguna aún la echo de menos.<br/><br/>Mi más íntima relación la tuve con Ana.  No solo me enseñó cosas maravillosas, sino que también me demostró que una mujer puede tener deseos aún más intensos que los nuestros.  En todos los sentidos, incluso incestuosos.  Nunca la conocí, y un día desapareció de mi vida totalmente, sin dejar rastro.  <br/><br/>Otra chica que dejó huella fue Claudia, con quien tuve una breve pero satisfactoria relación.  El hecho más destacado fue compartir por teléfono, sin mediar palabra, su masturbación y orgasmo.  En su caso fue el sentimiento de culpa lo que hizo que un buen día decidiera dar fin a nuestro secreto.<br/><br/>Mis grandes temas de conversación eran la masturbación femenina y la pérdida de la virginidad.  Mi gran curiosidad, el orgasmo en la mujer y la humedad que genera.  Su tacto, su olor, su sabor...  La vagina en general era y es mi gran pasión.  Mi morbo más inconfesable: la eyaculación femenina.<br/><br/>En definitiva, horas y horas de conversaciones cibernéticas que dieron luz sobre un mundo que nunca tiene la luz suficiente.<br/><br/>Continuará...<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[Viktor]]></author></item></channel></rss>
