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El delirante diario de un cuasi periodista
Mi vida, mi profesión y algo más...
Acerca de
Hola, me presento, soy Daniel y soy en cierta forma, como les voy a decir..., como la maquette de un periodista, la muestra gratis, pero en fin esa es mi profesión, al menos eso dice el diploma tornasolado que suelo colgar en el living de casa (hace juego con el empapelado) cuando llegan visitas. Por donde empezar… que escribir…, bueno de todos modos ¡que importa¡, si a esto no lo va a leer nadie, así que daré rienda suelta a mis dedos, que ha decir verdad nunca escribieron nada….
Sindicación
 
Gracias a una vaca de la Eulogia
Hace unos días, la ciudad, parecía dormida, no presentaba nada nuevo, como si el tiempo se hubiese detenido en ella, como si los matices se hubiesen resumido en un blanco y negro… pero yo no podía quedarme estático esperando un signo, un movimiento que pudiera darme letra para redactar algo (y pagar mis cuentas); así que revisando los archivos me acorde de Doña Eulogia Tapia, una mujer que vive en las montañas, en medio de la nada, que a decir verdad ¡nunca hizo nada¡ pero que el destino la bendijo con la fama.
Doña Eulogia se hizo famosa a través de unos músicos taquilleros que la conocieron y la incluyeron en sus temas, como símbolo de la mujer campesina…
Tome un bus para llegar donde vive la Eulogia, de allí cuatro horas a caballo por empinadas cornisas hasta llegar a su rancho… y todo eso para que?; para preguntar las mismas cosas que le vienen preguntando desde hace unos veinte años, pero bueno había que matizar la nota…
Cuando terminé el reportaje, salimos hasta el patio de su pequeña granja situada en la cima de un cerro, juntos admirábamos aquel paisaje sin decir nada, hasta que lo escuchamos a su marido gritando y pidiéndonos ayuda, Don Avilo (así se llama el consorte) hacía de partero con una vaca. Corrimos para asistirlo cuando estaba naciendo el ternero, bueno para ser sincero, yo los miraba mientras ellos hacían el trabajo, por que a mi la verdad esas cosas no me van. Fue grande la sorpresa cuando el vacuno se dispuso a expulsar de sus entrañas una segunda criatura, nos miramos los tres con signos de admiración, mientras que pude descifrar en los gestos de la Eulogia un cierto dejo de superioridad, como diciéndome sin pronunciar palabra alguna ¡Así soy yo, y así son mis vacas¡, pero bueno,. en cierta forma tenia razón, no es común mellizos de vaca, por lo que el destino una vez mas la tocaba con su varita mágica...habrán pasado unos diez o quince minutos de nacido el segundo cuadrúpedo, cuando la vaca giro su cabeza y con cara de desesperación comenzó a mugir de nuevo, anunciando UN TERCER TERNERO, esto si que era de no creer, nuevamente los parteros hicieron su trabajo y luego con biberones amamantamos a los recién nacidos (aramos dijo un mosquito).
De vuelta en la ciudad, anuncie las buenas nuevas, noticia que dio la vuelta al mundo, pague mis deudas y no me hice cargo de ningún ternero.
A partir de aquella aventura, comencé a observar atentamente a mi corpulenta vecina, tal vez, quien sabe, un día de estos tenga una nueva primicia...

Daniel
 
Comentario:
Esto debe ser una forma bastante entretenida de prácticar eso que dice lo que has colgado en el living "periodista". Al fin y al cabo se trata de eso, de escribir. Yo es que soy nueva en esto de los blogs, y para mi veo una forma bonita de desahogarte escribiendo como un diario sin k t lo pille tu hermana pequeña. Jeje. Dejemos entonces como bien dices los dedos que hablen solos.
 
Comentario:
Sabes lo que me ha pasado? En el 95% de los blogs, el artículo más nuevo, sale arriba. Asi que ni me molestaba en mirar para abajo a ver si habia nuevo post.
Hay q ver cuantos dias hace q lo escribiste.
Y la pobre Eulogia, pare que te pare, pobrecita, si ya duele uno, imagínate 3.
No nos has contado qué nombres les pusieron a las crias. Porque si Eulogia y Avilo son nombres curiosos no quiero saber cómo se llamarán éstos.
Esperando tus noticias prontas me despido.

Un eso! (de vaca)
No