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Matutinos: Reflexiones de película
Cuaderno de bitácora cinéfilo con mis divagaciones de tierra adentro.
¿Qué son los matutinos?
Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones. Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos. Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente. Donato Ibáñez Melero.
Sindicación
 
Bodorrios matutinos
(Jueves, 2 de agosto de 2007)

¡Buenos días!

Se nos han vuelto a casar, tras unos días de enfado y separación, el sol bonachón y la fresca brisa del norte, muy fresca, voluble y casquivana, como siempre por estos lares; y lo han hecho sin apenas fasto y boato, con nocturnidad y alevosía, que entré por la tarde en el cine arropado por la cálidísima calma chicha de estos días, y salí de noche ligeramente aterido por esa fresca ... no sé si de frío, emoción general o enamoramiento repentino, lo que hizo que recorriera por todo mi ser un escalofrío.

Pues eso, ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película italiana en V.O.S. en el ciclo de verano. Se trató de "La segunda noche de bodas" ("La seconda notte di nozze"), de Pupi Avati, y con Antonio Albanese, Katia Ricciarelli, y Neri Marcore. Buena película, una tragicomedia entre amable y ligeramente amarga sobre un bonachón y tontorrón aldeano, con infinitas ansias de amar y ser amado, que se quiere casar, en contra de la opinión familiar, con la viuda (antiguo amor platónico de adolescencia) de su hermano, fallecido en la II Guerra Mundial, que vuelve del norte con su pícaro hijo, y que se desarrolla en los primeros momentos de la posguerra, los de mayor miseria y penurias. Estos dos personajes, madre e hijo, revolucionarán el tranquilo pueblo sureño, pues a ella la consideran una descocada y el hijo es todo un frescales.

Ahora, sencillamente, sin fasto alguno, os propongo unas citas de sabiduría ajena, con las que tal vez queráis intimar y casar:

- "La fastuosidad del vestíbulo varía de manera inversamente proporcional a la solvencia de la empresa". (Una de las leyes de Murphy).

- "El fasto es útil porque aporta belleza y sueños a los pobres: como si un hada buena se inclinara sobre sus sufrimientos y no un oscuro funcionario o una dama de la caridad de cara tan triste que a aquellos a quienes pretende ayudar les dan ganas de consolarla". (Kénizé Mourad).

- "El hombre prudente mira bien lo que promete". (refrán).

- "Los ricos no han de buscar en el matrimonio hacienda, sino gusto, que el gusto alarga la existencia, y los disgustos entre los casados la acortan". (Miguel de Cervantes).

- "He podido observar que la alegría de las personas que solamente viven físicamente es cien veces más jovial que la de aquellos que piensan". (Jules Michelet).

Besos y abrazos,

Don.
 
Mágico enfrentamiento matutino
(Miércoles, 1 de agosto de 2007)

¡Buenos días!

Aquí, con la nariz pegada al ventanal, miro a la ribera, frente a mí y dudo, y ando en dura pugna conmigo mismo sobre que hacer, si atravesar con mis mágicos superpoderes el cristal y trasladarme a retozar con las hadas y ninfas que revolotean indolentes por los alrededores, o no mostar ese mágico poderío y aguantarme en mis luchas internas. No lo sé. Por lo demás, otro día de explosivo verano, perfecto, y sin demasiados agobios a la vera del Arlanzón.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo otra película del ciclo de verano en V.O.S. Se trató de la japonesa "Shinobi", de Ten Shimoyama, y con Yukie Nakayama y Jô Odagari. Nos relata un cuento sobre dos enfrentados clanes de ninjas, que se desarrolla en el s.XVII, con su historia de amor de Montescos y Capuletos, con montones de luchas fantásticas, con superpoderes y todo, al estilo de "los 4 fantásticos" de la Marvel (y de cualesquiera otros de sus superhéroes), que me recordó mucho a películas de ese estilo y que parecía el preludio de un videojuego.

Estupenda banda sonora, hermosas imágenes, con ese preciosismo oriental tan típico, y hermosísimas actrices. Se reflexionaba sobre lo absurdo de las guerras. Por lo demás, poco más, pues le faltó hondura. Se parecía mucho, tan solo en la cáscara, a dos maravillosas películas de Zhang Yimou, "Hero" y "La casa de las dagas voladoras", de donde tomaba muchas referencias (ved sus respectivos matutinos en http://blogs.ya.com/matutinos/200705.htm#218, cuando hablaba hace poco de "La maldición de la flor dorada", también de Zhang Yimou), además de que tenía unos toques de "Lady Halcón".

Ahora, un poquito de sabiduría ajena a la que os enfrento y me enfrento para tratar de que nos aporte algo de magia a nuestras vidas:

- "Perdonando una ofensa se puede convertir en amigo a un enemigo, y a un perverso en un hombre de nobles sentimientos. Que consolador y hermoso es este triunfo que vence en grandeza a todas las horribles victorias de la venganza". (Silvio Pellico).

- "Se cree en la sangre que corre y se duda de las lágrimas". (Alfred de Musset).

- "Debe educarse la idea de que los que se imaginan que las virtudes guerreras son más apreciables que las que tienen por fin la felicidad del estado". (Marco Tulio Cicerón).

- "El amor, como la hierba, como los árboles y la música de la vida, es solo para la corteza del mundo; viene y se va, igual que un sueño. Pero debajo está el deber, como una capa ruda de piedra, una inmensa carga, que nadie puede mover". (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.