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Matutinos: Reflexiones de película
Cuaderno de bitácora cinéfilo con mis divagaciones de tierra adentro.
¿Qué son los matutinos?
Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones. Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos. Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente. Donato Ibáñez Melero.
Sindicación
 
Matutino de batalla
(Jueves, 13 de julio de 2006)

¡Buenos días!

Otra tautología en el título, pues estos matutinos son ya de lo más cotidiano, como también ya lo está empezando a ser este particular verano burgalés en el que no hace demasiado calor, con una tenue capa de turbiedad nubosa que nos arropa, mientras allende el sur el sol y el calor se enseñorean sin contemplaciones.

Ayer por la tarde estuve viendo otra de esas películas del ciclo veraniego en versión original (subtitulada), la mejicana "Batalla en el cielo", de Carlos Reygadas ... y efectivamente, aunque os parezca extraño, estaba subtitulada ... tan solo unas pocas frases al principio (¡y en español-mejicano!), aunque no me habría venido mal que la subtitularan casi entera, pues a pesar de lo poco que se hablaba, entendía bien poco de las expresiones mejicanas, muy ayudado por el cerradísimo acento.

Película extraña, muy pesada de ver, de mirada entre extasiada, atónita y autista; de personajes a los que se les podría aplicar los mismos adjetivos. Historia de la que saqué en claro (algo difícil de extraer algo) que de lo que nos habla es de violencia, secretos, culpa, remordimiento y absurdos ritos religiosos de redención, bastante inútiles para aliviar culpas.

Bueno, pues para bien batallar contra los avatares vitales, nada como un poquito de sabiduría ajena:

-"Si rezas porque con eso crees que eres bueno, o si haces ejercicio para marcar tus pectorales, tus razones no son poderosas, eres carne de cañón y vas a abandonar. Tienes que estar convencido y encontrar razones más sublimes que den un sentido, no aparente sino real, al comportamiento". (Fernando Sartorius).

-"Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarlo; cuando veas a un hombre malo, examínate a ti mismo". (Confucio).

-"El primer castigo del culpable es que no podrá ser jamás absuelto por el tribunal de su conciencia". (Juvenal).

-"Si llevas a cabo una acción vergonzosa, no esperes mantenerla oculta. Aunque lograras esconderla para los demás, tu conciencia sabría dónde está". (Isócrates).

-"Gracias a Dios, todavía soy ateo". (Luis Buñuel).

Amén. Besos y abrazos,

Don.
No