Matutino exprés
(Martes 1 de agosto de 2006)
¡Buenos días! ... aunque ya casi tardes que se me está echando encima la mañana ...
Rápidamente escribo este matutino en otro delicioso día de paradigmático verano a la vera del Arlanzón, caluroso pero sin apreturas ni sofocos fuera de norma, nada que ver con allende el sur, donde seguro se estarán cociendo en sus propios humores.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo otra película dentro del ciclo veraniego en versión original subtitulada. Se trató de la producción hispano-lusa "Sud-Express", de Chema de la Peña y Gabriel Velázquez, y con un montón de actores y actrices primerizos. Muy buena película, de maneras documentales, aunque no lo sea, que nos relata un buen puñado de historias de personajes en diversas poblaciones, grandes y pequeñas, que jalonan el recorrido del Sud-Express, tren que hace el recorrido Paris-Lisboa y viceversa.
Película multilingüe y multicultural, pues está hablada en francés, español, portugués, marroquí, y euskera; que está jalonada con algunos momentos de humor y que nos habla de vanas ilusiones, de ilusiones rotas, algunas de las cuales son recobradas de un modo furtivo o fugaz ... vamos, como la vida misma.
Rápidamente y sin más, paso a la sabiduría ajena con unas buenas citas a modo de buen y reconfortante café express:
-"Bienaventurado el que nada espera, porque nunca sufrirá desengaños". (Alexander Pope).
-"El que vive de esperanzas corre el riesgo de morirse de hambre". (Benjamín Franklin).
-"No debemos sujetar nuestra nave con una ancla sólo ni nuestra vida con una sola esperanza". (Epicteto).
Besos y abrazos,
Don.
¡Buenos días! ... aunque ya casi tardes que se me está echando encima la mañana ...
Rápidamente escribo este matutino en otro delicioso día de paradigmático verano a la vera del Arlanzón, caluroso pero sin apreturas ni sofocos fuera de norma, nada que ver con allende el sur, donde seguro se estarán cociendo en sus propios humores.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo otra película dentro del ciclo veraniego en versión original subtitulada. Se trató de la producción hispano-lusa "Sud-Express", de Chema de la Peña y Gabriel Velázquez, y con un montón de actores y actrices primerizos. Muy buena película, de maneras documentales, aunque no lo sea, que nos relata un buen puñado de historias de personajes en diversas poblaciones, grandes y pequeñas, que jalonan el recorrido del Sud-Express, tren que hace el recorrido Paris-Lisboa y viceversa.
Película multilingüe y multicultural, pues está hablada en francés, español, portugués, marroquí, y euskera; que está jalonada con algunos momentos de humor y que nos habla de vanas ilusiones, de ilusiones rotas, algunas de las cuales son recobradas de un modo furtivo o fugaz ... vamos, como la vida misma.
Rápidamente y sin más, paso a la sabiduría ajena con unas buenas citas a modo de buen y reconfortante café express:
-"Bienaventurado el que nada espera, porque nunca sufrirá desengaños". (Alexander Pope).
-"El que vive de esperanzas corre el riesgo de morirse de hambre". (Benjamín Franklin).
-"No debemos sujetar nuestra nave con una ancla sólo ni nuestra vida con una sola esperanza". (Epicteto).
Besos y abrazos,
Don.






Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones.
Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos.
Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente.
Donato Ibáñez Melero.