Corrupciones y vicios matutinos
(Viernes, 15 de septiembre de 2006)
¡Buenos días!
Fresquita mañanita a la vera del Arlanzón, con 8ºC esta mañana, y rondando los 15ºC pasado el mediodía. Densas nubes muy grises que de cuando en cuando dejan escapar algún rayito de sol. Y yo aquí, entregado a mis vicios mañaneros, mirón de la ribera y sus encantos; encantos florales, de flora y femenina fauna, todavía henchidas de esplendor veraniego. Quedan aún bastantes días para que la floresta empiece a corromper su verdor foliar y a tornarlo en amarilla madurez ... ¡qué paradoja!, el tiempo invertido en este mundo foliar, pues lo normal suele ser que una vez que maduras empieces a corromperte ... así que niños y niñas que me escucháis, ¡no maduréis nunca!, que será el inicio de vuestra corrupción, conservad siempre el rescoldo de algo de infantil insensatez, y algún pequeño vicio que otro.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Corrupción en Miami" ("Miami vice"), de Michael Mann, y con Colin Farrell, Jamie Foxx, Gong Li y Luis Tosar. Buena película, que me decepcionó algo por su trama, una mera historia de polis y traficantes de drogas, aunque eso sí, bastante improbables policías vestidos de diseño y con coches de superlujo ... pero, ¿qué puede esperarse de un remake de la famosa e innovadora serie televisiva policiaca de los 80? Serie televisiva de la que era productor el director del film, del que he visto excelentes películas, como "El dilema" ("The insider"), o la más reciente "Collateral", sin olvidarme de "El último mohicano", por una de las mejores bandas sonoras que jamás haya oído, y a pesar de estar basada en la lectura favorita de mi adolescencia.
Sin embargo, como la serie, el film me entusiasmó por sus excelentes hechuras: estupenda fotografía, muy oscura; y estupenda banda sonora. Además me gustó por una de las señas de identidad de la serie, y una por las que fué innovadora: la implicación emocional entre los policías y algunos "malos" ... pero es que si la mala es Gong Li, de la que me enamoré platónicamente hace unos 20 años cuando la descubrí en la excepcional y hermosísima película de Zhang Yimou, como todas las suyas, "La linterna roja", entonces es muy fácil enamorarse de las "malas" ... ¡qué buenas están! ... y la cosa no tiene tanto mérito.
Pues ahora, como especie de antioxidante para intentar mitigar excesivas corrupciones y vicios, nada como un poquito de sabiduría ajena:
-"El hombre sin espíritu musical y que no se conmueve con la armonía de dulces sonidos, es capaz de todas las traiciones, insidias y latrocinios". (William Shakespeare).
-"Ver un asesinato por televisión puede ayudarnos a descargar los propios sentimientos de odio. Si no se tuvieran esos sentimientos, podrán obtenerse en el descanso publicitario". (Alfred Hitchcock).
-"Ninguno nace libre de vicios; y el hombre más perfecto es aquel que sólo tiene los pequeños". (Horacio).
-"Si quieres conocerte, mira la conducta de los demás; si quieres conocer a los demás, mira en tu propio corazón". (Friedrich von Schiller).
Besos y abrazos,
Don.
¡Buenos días!
Fresquita mañanita a la vera del Arlanzón, con 8ºC esta mañana, y rondando los 15ºC pasado el mediodía. Densas nubes muy grises que de cuando en cuando dejan escapar algún rayito de sol. Y yo aquí, entregado a mis vicios mañaneros, mirón de la ribera y sus encantos; encantos florales, de flora y femenina fauna, todavía henchidas de esplendor veraniego. Quedan aún bastantes días para que la floresta empiece a corromper su verdor foliar y a tornarlo en amarilla madurez ... ¡qué paradoja!, el tiempo invertido en este mundo foliar, pues lo normal suele ser que una vez que maduras empieces a corromperte ... así que niños y niñas que me escucháis, ¡no maduréis nunca!, que será el inicio de vuestra corrupción, conservad siempre el rescoldo de algo de infantil insensatez, y algún pequeño vicio que otro.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Corrupción en Miami" ("Miami vice"), de Michael Mann, y con Colin Farrell, Jamie Foxx, Gong Li y Luis Tosar. Buena película, que me decepcionó algo por su trama, una mera historia de polis y traficantes de drogas, aunque eso sí, bastante improbables policías vestidos de diseño y con coches de superlujo ... pero, ¿qué puede esperarse de un remake de la famosa e innovadora serie televisiva policiaca de los 80? Serie televisiva de la que era productor el director del film, del que he visto excelentes películas, como "El dilema" ("The insider"), o la más reciente "Collateral", sin olvidarme de "El último mohicano", por una de las mejores bandas sonoras que jamás haya oído, y a pesar de estar basada en la lectura favorita de mi adolescencia.
Sin embargo, como la serie, el film me entusiasmó por sus excelentes hechuras: estupenda fotografía, muy oscura; y estupenda banda sonora. Además me gustó por una de las señas de identidad de la serie, y una por las que fué innovadora: la implicación emocional entre los policías y algunos "malos" ... pero es que si la mala es Gong Li, de la que me enamoré platónicamente hace unos 20 años cuando la descubrí en la excepcional y hermosísima película de Zhang Yimou, como todas las suyas, "La linterna roja", entonces es muy fácil enamorarse de las "malas" ... ¡qué buenas están! ... y la cosa no tiene tanto mérito.
Pues ahora, como especie de antioxidante para intentar mitigar excesivas corrupciones y vicios, nada como un poquito de sabiduría ajena:
-"El hombre sin espíritu musical y que no se conmueve con la armonía de dulces sonidos, es capaz de todas las traiciones, insidias y latrocinios". (William Shakespeare).
-"Ver un asesinato por televisión puede ayudarnos a descargar los propios sentimientos de odio. Si no se tuvieran esos sentimientos, podrán obtenerse en el descanso publicitario". (Alfred Hitchcock).
-"Ninguno nace libre de vicios; y el hombre más perfecto es aquel que sólo tiene los pequeños". (Horacio).
-"Si quieres conocerte, mira la conducta de los demás; si quieres conocer a los demás, mira en tu propio corazón". (Friedrich von Schiller).
Besos y abrazos,
Don.






Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones.
Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos.
Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente.
Donato Ibáñez Melero.