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Matutinos: Reflexiones de película
Cuaderno de bitácora cinéfilo con mis divagaciones de tierra adentro.
¿Qué son los matutinos?
Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones. Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos. Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente. Donato Ibáñez Melero.
Sindicación
 
Cuentitis matutina
(Martes, 26 de septiembre de 2006)

¡Buenos días!

¡Pero qué malito que estoy! ... estos miserables virus gripales de otoño me tienen, aunque ya no tanto, bastante jodido ... creo que hoy no iré al cole ... pero ¡si ya llevo casi toda la mañana en él!), ... y me dedicaré a contar cuentos, ya que nadie me los cuenta.

Días de plácido y soleadísimo otoño, algo frescos (en torno a 9ºC) fuera de las horas que rodean el mediodía (y esto no es un cuento). Mis hadas y ninfas ribereñas parece que no me hacen mucho caso, justo en uno de los momentos en que más las necesito ... no sé si mis musas me han abandonado o es que el embotamiento neuronal, provocado por los revoltosos y ya no tan virulentos virus, me atenaza ... no sé ...

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película de animación por ordenador, "La increíble (¡pero cierta!) historia de Caperucita Roja" ("Hoodwinked"), de Cory y Todd Edwards y Tony Leech. Interesante película de la que esperaba algo más. Una especie de apócrifa versión del cuento de Perrault, en la que con estilo de cine negro se cuentan varias versiones de la historia, al más puro estilo que inició Akira Kurosawa con "Rashomon": según Caperucita, el lobo, el leñador y la abuelita.

Como dije, especie de historia de cine negro en el que la policía investiga los hechos acaecidos, y donde las apariencias engañan. Tiene una animación algo defectuosa (se nota que se hizo con pocos medios), pero no importa, pues la historia es original, con homenajes a otras películas, y un batiburrillo apócrifo de diversos cuentos (al estilo de la magistral "Schrek", la 1 y la 2), aunque bastante menos que en "Schrek". Sin embargo me disgustaron bastante ciertos localismos gringos. De todas formas, en algunos momentos me eché unas buenas risas.

Pues para que no os las den con queso y poder distinguir las cuentitis vitales, nada como un poquito de sabiduría ajena:

-"A más doctores, más dolores". (refrán).

-"El que dice una mentira no se da cuenta del trabajo que emprende, pues tiene que inventar otras mil para sostener la primera". (Alexander Pope).

-"Si me engañas una vez, tuya es la culpa. Si me engañas dos, la culpa es mía". (Anaxágoras).

-"Cree a aquellos que buscan la verdad; duda de los que la han encontrado". (André Gidé).

Besos y abrazos,

Don.
No