Matutino de áureas sensaciones
¡Buenos días!
¡Buenísimos! ... Suave y apacible día de otoño, algo más fresquito que ayer, que parece flotar en una tenue brisa, y con una áurea aura que lo inunda todo, como las arrebatadoramente hermosas copas de los árboles de la ribera, punteadas de ocres y amarillo, a través de las cuales se filtra el dorado maná de Helios. Preciosa estampa que parece envuelta en un halo, en un aura de magia y misterio.
Ayer por la noche estuve en el cine viendo el film argentino "El aura", de Fabián Bielinsky, y con Ricardo Darín. Muy buena película sobre un taxidermista, que es epiléptico (aura significa, entre otras cosas, sensación que precede a un ataque epiléptico), algo autista, propenso a la ensoñación y el ensimismamiento, con una fabulosa memoria fotográfica, y con veleidades de ladrón.
Al principio, debido a su ritmo autista, cansino y desconcertante no acabó de engancharme del todo, pero poco a poco, con ese mismo ritmo, vamos asistiendo a tranquilos giros argumentales, nada que ver con los frenéticos giros de las películas canónicas (como de proporción áurea) de ese género, las de ingeniosísimos ladrones, como por ejemplo la anterior y también muy buena película de su director, "Nueve reinas". Como siempre, final sorprendente, pero siempre impregnado, como toda la película, por ese halo parsimonioso y misterioso.
Pues ahí van las citas de sabiduría ajena, con mucho aura, es decir, aceptación general por vuestra parte, que me consta:
-"La razón es la facultad soberana del alma, la fuente de todo conocimiento, el principio determinativo de toda acción humana". (Platón).
-"La sabiduría, después de todo, no es otra cosa que la experiencia". (Anónimo).
-"Ser puntual solo significa que su error lo cometerá a tiempo". (Una de las leyes de Murphy).
-"Suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y fusionan". (Voltaire).
Besos y abrazos,
Don.
¡Buenísimos! ... Suave y apacible día de otoño, algo más fresquito que ayer, que parece flotar en una tenue brisa, y con una áurea aura que lo inunda todo, como las arrebatadoramente hermosas copas de los árboles de la ribera, punteadas de ocres y amarillo, a través de las cuales se filtra el dorado maná de Helios. Preciosa estampa que parece envuelta en un halo, en un aura de magia y misterio.
Ayer por la noche estuve en el cine viendo el film argentino "El aura", de Fabián Bielinsky, y con Ricardo Darín. Muy buena película sobre un taxidermista, que es epiléptico (aura significa, entre otras cosas, sensación que precede a un ataque epiléptico), algo autista, propenso a la ensoñación y el ensimismamiento, con una fabulosa memoria fotográfica, y con veleidades de ladrón.
Al principio, debido a su ritmo autista, cansino y desconcertante no acabó de engancharme del todo, pero poco a poco, con ese mismo ritmo, vamos asistiendo a tranquilos giros argumentales, nada que ver con los frenéticos giros de las películas canónicas (como de proporción áurea) de ese género, las de ingeniosísimos ladrones, como por ejemplo la anterior y también muy buena película de su director, "Nueve reinas". Como siempre, final sorprendente, pero siempre impregnado, como toda la película, por ese halo parsimonioso y misterioso.
Pues ahí van las citas de sabiduría ajena, con mucho aura, es decir, aceptación general por vuestra parte, que me consta:
-"La razón es la facultad soberana del alma, la fuente de todo conocimiento, el principio determinativo de toda acción humana". (Platón).
-"La sabiduría, después de todo, no es otra cosa que la experiencia". (Anónimo).
-"Ser puntual solo significa que su error lo cometerá a tiempo". (Una de las leyes de Murphy).
-"Suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y fusionan". (Voltaire).
Besos y abrazos,
Don.






Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones.
Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos.
Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente.
Donato Ibáñez Melero.