Penúltimo matutino
(Martes, 27 de marzo de 2007)
¡Buenos días!
Pues sí, como suele decirse en las noches de copas ... "¡vamos a tomarnos la penúltima!" ... que cada matutino que escribo, justo en ese momento, es el penúltimo, que nunca se sabe cuando se acabará todo. De hecho, el clima así parece comportarse, que a pocos días de pasado el punto equinoccial de primavera, parece que al invierno, ausente durante casi toda su estación, le ha entrado morriña y no quiere despedirse, pues tras las copiosísimas nevadas en los días alrededor del equinoccio de primavera, ahora tenemos grises y desapacibles días de lluvia y destemplanza (este mediodía 4ºC bastante húmedos). A ver si el invierno decide que su tiempo ya pasó y se va sin que le lloremos mucho más de lo necesario, que lo viejo no da mucha pena que se vaya, que ya cumplió con su ciclo natural y es ley de vida. De todas formas todos sabemos que volverá y le recibiremos con calor para entonces.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El último show" ("A prairie home companion"), de Robert Altman, y con un numerosísimo y coral reparto. Historia que nos relata la última emisión de un caduco programa radiofónico de variedades, realizado en directo durante los últimos 30 ó 40 años en el teatro una pequeña ciudad de la América profunda, en el medio oeste norteamericano. Al son de música country se nos cuenta la vida de ese pequeño microcosmos de raros personajes, de un modo coral, marca de la casa, de Robert Altman, el creador de un género cinematográfico tan en boga hoy en día como el de vidas cruzadas. Fue la última de Robert Altman antes de morir (quien pareció presentir su final). La película en cuestión me aburrió bastante, a pesar de algunos pequeños y escasos destellos, debido sobre todo a que no le saqué apenas segundas lecturas. Una pena, pues la mayoría de sus películas que he visto fueron, cuando menos, muy buenas.
Ahora, a lo penúltimo, antes de despedirme hasta la próxima, un poquito de sabiduría ajena:
- "Si no se conoce todavía la vida, ¿cómo será posible conocer la muerte?". (Confucio).
- "Tener tranquilo el ánimo y alegre el humor a la hora de comer y de dormir es una de las normas cuya práctica contribuye más a prolongar la vida". (Bacon).
- "Las viejas ideas se llaman prejuicios; las nuevas, caprichos". (Doudan).
- "El olvido es, antes que nada, aquello que queremos olvidar; pero nunca ha sido factor de avance. No podemos llegar a ser vanguardia de nada ni de nadie, ni siquiera de nosotros mismos, si decidimos que el pasado no existe". (Mario Benedetti).
- "Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado". (Miguel de Unamuno).
Seamos, pues, padres. Besos y abrazos,
Don.
¡Buenos días!
Pues sí, como suele decirse en las noches de copas ... "¡vamos a tomarnos la penúltima!" ... que cada matutino que escribo, justo en ese momento, es el penúltimo, que nunca se sabe cuando se acabará todo. De hecho, el clima así parece comportarse, que a pocos días de pasado el punto equinoccial de primavera, parece que al invierno, ausente durante casi toda su estación, le ha entrado morriña y no quiere despedirse, pues tras las copiosísimas nevadas en los días alrededor del equinoccio de primavera, ahora tenemos grises y desapacibles días de lluvia y destemplanza (este mediodía 4ºC bastante húmedos). A ver si el invierno decide que su tiempo ya pasó y se va sin que le lloremos mucho más de lo necesario, que lo viejo no da mucha pena que se vaya, que ya cumplió con su ciclo natural y es ley de vida. De todas formas todos sabemos que volverá y le recibiremos con calor para entonces.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El último show" ("A prairie home companion"), de Robert Altman, y con un numerosísimo y coral reparto. Historia que nos relata la última emisión de un caduco programa radiofónico de variedades, realizado en directo durante los últimos 30 ó 40 años en el teatro una pequeña ciudad de la América profunda, en el medio oeste norteamericano. Al son de música country se nos cuenta la vida de ese pequeño microcosmos de raros personajes, de un modo coral, marca de la casa, de Robert Altman, el creador de un género cinematográfico tan en boga hoy en día como el de vidas cruzadas. Fue la última de Robert Altman antes de morir (quien pareció presentir su final). La película en cuestión me aburrió bastante, a pesar de algunos pequeños y escasos destellos, debido sobre todo a que no le saqué apenas segundas lecturas. Una pena, pues la mayoría de sus películas que he visto fueron, cuando menos, muy buenas.
Ahora, a lo penúltimo, antes de despedirme hasta la próxima, un poquito de sabiduría ajena:
- "Si no se conoce todavía la vida, ¿cómo será posible conocer la muerte?". (Confucio).
- "Tener tranquilo el ánimo y alegre el humor a la hora de comer y de dormir es una de las normas cuya práctica contribuye más a prolongar la vida". (Bacon).
- "Las viejas ideas se llaman prejuicios; las nuevas, caprichos". (Doudan).
- "El olvido es, antes que nada, aquello que queremos olvidar; pero nunca ha sido factor de avance. No podemos llegar a ser vanguardia de nada ni de nadie, ni siquiera de nosotros mismos, si decidimos que el pasado no existe". (Mario Benedetti).
- "Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado". (Miguel de Unamuno).
Seamos, pues, padres. Besos y abrazos,
Don.






Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones.
Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos.
Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente.
Donato Ibáñez Melero.