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Matutinos: Reflexiones de película
Cuaderno de bitácora cinéfilo con mis divagaciones de tierra adentro.
¿Qué son los matutinos?
Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones. Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos. Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente. Donato Ibáñez Melero.
Sindicación
 
Bajo los matutinos
(Martes, 19 de junio de 2007)

¡Buenos días!

Me siento reconfortado bajo el paraguas protector de estas vaporosas nubes que no se licuan, por el fresco abrigo de este exuberante verdor ribereño, por las cálidas miradas de mis hadas y ninfas y, por supuesto, por esos vivificantes rayos de sol que de cuando en cuando escapan del marcaje de las nubes. La primavera sigue su curso, más fresca de lo habitual, pero siempre reconfortante. Es como si estuviera en mi propio hogar, al amparo de los matutinos.

Ayer por la tarde estuve viendo una estupenda película, que me encantó y que desde ya os recomiendo. Se trató de "Bajo las estrellas", de Félix Viscarret, y con Alberto San Juan (grandísimo actor), Emma Suárez, Julián Villagrán, y Violeta Rodríguez (adorable niña). Historia de un algo canalla, crápula y muy simpático perdedor, que malvive en Madrid y que reniega de sus orígenes, en Estella (Navarra), y que tiene que volver a regañadientes a su pueblo por la grave enfermedad de su padre. Una fascinante, divertida y socarrona mirada a la idiosincrasia paleta y pueblerina (en todos sus aspectos socio-políticos); una especie de fábula tragicómica sobre el regreso al hogar y de como esto puede cambiarte la vida, que se desarrolla muchas veces en sórdidos y destartalados ambientes post-industriales. Además, como un sutílisimo velo que apenas cubre pequeñas partes del film, es también una mirada ácida a la situación política y de violencia de la zona, a ratos fabulada, a ratos hiperrealista.

Tanto el director como el novelista que escribió la novela en que se basa la película son de la zona y conocen bien el percal. Por tanto, deberíais verla todos aquellos nativos de la zona, los que seáis de cualquier pueblo, los que, como yo, sin serlo, hayáis veraneado en los de vuestros ancestros, e incluso, también, para urbanitas de rancio abolengo. Vuelvo a insistir, muy recomendable y muy divertida (cuando no va por el lado dramático).

Bueno, ahora que vamos llegando al final, regresamos al amparo de la sabiduría matutina:

- "La violencia es el último refugio del incompetente". (Isaac Asimov).

- "Confiar en todos es insensato, pero no confiar en nadie es neurótica torpeza". (Juvenal).

- "Siempre he sospechado que el gusto público es un producto híbrido de la afectación y el dogmatismo". (Robert Louis Stevenson).

- "Hombre que vive entre intrigas durante algún tiempo no puede ya pasarse sin ellas; cualquier otra manera de vida le resulta lánguida". (Jean de la Bruyère).

- "La ciencia es universal; el arte, nacional; la necedad, nacionalista". (Maurice Ravel).

- "Las cosas son como son porque fueron como fueron". (Sir Fred Hoyle).

- "Un día alguien me enseñó un vaso de agua medio lleno. Y me preguntó si estaba medio lleno o medio vacío. Yo me bebí el agua, y se acabó el problema". (Alejandro Jodorowsky).

Besos y abrazos,

Don.
No