logotipo

img_google
Matutinos: Reflexiones de película
Cuaderno de bitácora cinéfilo con mis divagaciones de tierra adentro.
¿Qué son los matutinos?
Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones. Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos. Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente. Donato Ibáñez Melero.
Sindicación
 
Matutino cartográfico
(Jueves, 13 de septiembre de 2007)

¡Buenos días!

Como en cada matutino, trataré de representar en esta virtual simulación de un folio blanco de dos dimensiones alguna pequeña zona de mi particular hiperespacio neuronal, bastante ignoto, incluso para mí mismo. Otra página más de mi cuaderno de bitácora mesetario, de tierra adentro. Por otra parte, además, como aviso para navegantes, debería cartografiar este mundo ribereño de hadas, ninfas y sirenas... estas últimas que aparecen de cuando en cuando por el río procedentes de lejanos mares, y que tratan de cautivarme, cual si fuera Ulises, con sus fatales cantos... fatales no sé si por nefastos o por inevitables... más bien creo que lo segundo.

¿Y el clima?... pues no demasiado de acuerdo con los mapas de previsión meteorológica, que anunciaban algo de lluvia, pero salvo unas tenues nubes grises, que dejan pasar mucha luz, nada de nada. Tal vez sean el anuncio de tormentas vespertinas. La temperatura, deliciosa, en torno a 25ºC, con ligera sensación de bochorno (lo que abunda en las tormentas vespertinas), muy aliviada por la sutilísima brisa, que aporta algo de frescor. En definitiva, casi paradisíacas sensaciones caribeñas (o similar).

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La carta esférica", de Imanol Uribe, y con Carmelo Gómez y Aitana Sánchez Gijón. Basada en una novela homónima de Arturo Pérez Reverte, nos relata una historia de aventuras, con toques de cine negro, sobre tesoros en el mar y otros secretos. Muy de actualidad la historia por las noticias de este verano de los contenciosos de nuestro gobierno con ciertos expoliadores de tesoros sumergidos.

Buena película, con alguna sensación de déjà-vu, entretenida y con toques de humor, que me gustó y con la que pasé un muy buen rato, sobre la codicia, con mujer (especie de sirena) fatal y su antagonista (el anti-héroe perdedor y vampirizado), y sobre esquilmar tesoros hundidos. Como anécdota, una escena parecía totalmente un famosísimo cuadro de Dalí, el de una mujer asomada a una ventana. Además, los actores estaban estupendos, como estupendísima estaba (en el aspecto carnal esta vez) uno de mis amores platónicos de casi siempre, la esplendorosa Aitana... ¡estaba como para estrellarse contra un acantilado a una sola insinuación suya!...

Ahora, un poco de sabiduría ajena, a modo de coordenadas que os guíen por la procelosa existencia:

- "La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos". (Platón).

- "La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre; pero el oro no apaga jamás la avaricia". (Plutarco).

- "Conviene deshacerse pronto del fantasma de la ambición, por el único sistema eficaz, que consiste en satisfacerla; después, pero solo después, acabar la vida en una sabiduría que ya puede ser sincera, porque conoce bien lo que desprecia". (André Maurois).

- "De aquél que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de cualquier cosa por dinero". (Benjamín Franklin).

- "Por nuestra codicia lo mucho es poco; por nuestra necesidad lo poco es mucho". (Francisco de Quevedo).

Besos y abrazos,

Don.
No