Un matutino inasequible al desaliento
(Miércoles, 19 de septiembre de 2007)
¡Buenos días!
Aunque parece que el verano se nos va, pues quedan muy pocos días para el equinoccio otoñal, el próximo domingo 23 de septiembre, no pierdo la esperanza de que nos abandone del todo, a pesar de otro día que, aunque soleado, es bastante fresco y otoñal, ya que siempre nos quedará el veranillo de San Miguel para dar nuestro canto del cisne veraniego antes de sumirnos en la melancolía otoñal y el osuno adormecimiento invernal. Así que no desfallezcamos que todavía nos queda algún que otro coletazo veraniego con el que solazarse.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Un corazón invencible" ("A mighty heart"), de Michael Winterbottom ... curioso apellido el de este buen director que podría traducirse como "abajo el invierno", lo que me viene que ni pintado para este arranque matutino ... bueno, que me despisto, de Michael Winterbottom y con Angelina Jolie (precioso ángel), digna de pertenecer a mi fauna de hadas ribereñas.
Basada en hechos reales, en el secuestro, asesinato y despiece de un periodista norteamericano en Pakistán, por parte de unos descerebrados que dicen luchar por no sé qué, nos relata, desde el punto de vista de su embarazada mujer, esos angustiosos días de espera y búsqueda de soluciones, tensos e intensos, y del coraje de esa mujer. Buena película.
Ahora, para tratar de hacer honor al título, a modo de ayuda, nada como un poquito de sabiduría ajena:
- "Cuando se teme a alguien es porque a ese alguien le hemos concedido poder sobre nosotros". (Hermann Hesse).
- "¿Por qué se mata a personas que han matado a otras personas? ... ¿Para demostrar que no se debe matar a las personas?". (Norman Mailer).
- "Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa". (Proverbio chino).
- "La razón es un monarca condenado a luchar de continuo con las pasiones sublevadas". (Jaime Balmes).
- "Un hijo que nace, hace olvidar a los que yacen". (refrán).
Besos y abrazos,
Don.
¡Buenos días!
Aunque parece que el verano se nos va, pues quedan muy pocos días para el equinoccio otoñal, el próximo domingo 23 de septiembre, no pierdo la esperanza de que nos abandone del todo, a pesar de otro día que, aunque soleado, es bastante fresco y otoñal, ya que siempre nos quedará el veranillo de San Miguel para dar nuestro canto del cisne veraniego antes de sumirnos en la melancolía otoñal y el osuno adormecimiento invernal. Así que no desfallezcamos que todavía nos queda algún que otro coletazo veraniego con el que solazarse.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Un corazón invencible" ("A mighty heart"), de Michael Winterbottom ... curioso apellido el de este buen director que podría traducirse como "abajo el invierno", lo que me viene que ni pintado para este arranque matutino ... bueno, que me despisto, de Michael Winterbottom y con Angelina Jolie (precioso ángel), digna de pertenecer a mi fauna de hadas ribereñas.
Basada en hechos reales, en el secuestro, asesinato y despiece de un periodista norteamericano en Pakistán, por parte de unos descerebrados que dicen luchar por no sé qué, nos relata, desde el punto de vista de su embarazada mujer, esos angustiosos días de espera y búsqueda de soluciones, tensos e intensos, y del coraje de esa mujer. Buena película.
Ahora, para tratar de hacer honor al título, a modo de ayuda, nada como un poquito de sabiduría ajena:
- "Cuando se teme a alguien es porque a ese alguien le hemos concedido poder sobre nosotros". (Hermann Hesse).
- "¿Por qué se mata a personas que han matado a otras personas? ... ¿Para demostrar que no se debe matar a las personas?". (Norman Mailer).
- "Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa". (Proverbio chino).
- "La razón es un monarca condenado a luchar de continuo con las pasiones sublevadas". (Jaime Balmes).
- "Un hijo que nace, hace olvidar a los que yacen". (refrán).
Besos y abrazos,
Don.






Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones.
Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos.
Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente.
Donato Ibáñez Melero.