Matutino como una rosa
(Viernes, 26 de octubre de 2007)
¡Buenos días!
A pesar del entorno de nubes grises y fresco desazonante que no invita a excesivas alegrías, al mirar por el ventanal me concentro en los parterres de la Avenida del Arlanzón y en las coloridas flores que los adornan, y que simulan primavera sobre el fondo de una pletórica ribera henchida de otoño ... ¡y me siento como una rosa! ...
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Las 13 rosas", de Emilio Martínez Lázaro, y con Pilar López de Ayala, Verónica Sánchez, Marta Etura, y Nadia de Santiago, entre otras muchas, todas tan lozanas y hermosas como rosas de rosaleda, muy especialmente Verónica, uno de mis amores platónicos. Conmovedora historia basada en hechos reales que se desarrolla en los primerísimos días de la posguerra civil española durante unos pocos meses de 1939. Una historia sobre lo absurdo y los sinsentidos de las insidias, delaciones, represiones, venganzas, y todo lo demás, que suelen darse en toda posguerra, que suelen ser mucho más crueles que las propias guerras, que ya es decir. Las 13 acabaron fusiladas por el solo hecho de pensar distinto. No es una historia partidista, sino que se critica a diestro y a siniestro. Necesaria y muy buena película.
Ahora un poco de sabiduría ajena que tal vez nos haga sentirnos como rosas:
- "¿Por qué se mata a personas que han matado a otras personas? ¿Para demostrar que no se debe de matar a las personas?". (Norman Mailer).
- "La ira es como el fuego; no se puede apagar sino al primer chispazo. Después ya es tarde". (Papini).
- "La intolerancia puede ser definida aproximadamente como la indignación de los hombres que no tienen opiniones". (Gilbert K. Chesterton).
- "El furor de la intolerancia es el más loco y peligroso de los vicios, porque se disfraza con la apariencia de la virtud". (Robert Southey).
- "En nosotros todo lo excusamos; en los prójimos, nada; queremos vender caro y comprar barato". (San Francisco de Sales).
Besos y abrazos,
Don.
¡Buenos días!
A pesar del entorno de nubes grises y fresco desazonante que no invita a excesivas alegrías, al mirar por el ventanal me concentro en los parterres de la Avenida del Arlanzón y en las coloridas flores que los adornan, y que simulan primavera sobre el fondo de una pletórica ribera henchida de otoño ... ¡y me siento como una rosa! ...
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Las 13 rosas", de Emilio Martínez Lázaro, y con Pilar López de Ayala, Verónica Sánchez, Marta Etura, y Nadia de Santiago, entre otras muchas, todas tan lozanas y hermosas como rosas de rosaleda, muy especialmente Verónica, uno de mis amores platónicos. Conmovedora historia basada en hechos reales que se desarrolla en los primerísimos días de la posguerra civil española durante unos pocos meses de 1939. Una historia sobre lo absurdo y los sinsentidos de las insidias, delaciones, represiones, venganzas, y todo lo demás, que suelen darse en toda posguerra, que suelen ser mucho más crueles que las propias guerras, que ya es decir. Las 13 acabaron fusiladas por el solo hecho de pensar distinto. No es una historia partidista, sino que se critica a diestro y a siniestro. Necesaria y muy buena película.
Ahora un poco de sabiduría ajena que tal vez nos haga sentirnos como rosas:
- "¿Por qué se mata a personas que han matado a otras personas? ¿Para demostrar que no se debe de matar a las personas?". (Norman Mailer).
- "La ira es como el fuego; no se puede apagar sino al primer chispazo. Después ya es tarde". (Papini).
- "La intolerancia puede ser definida aproximadamente como la indignación de los hombres que no tienen opiniones". (Gilbert K. Chesterton).
- "El furor de la intolerancia es el más loco y peligroso de los vicios, porque se disfraza con la apariencia de la virtud". (Robert Southey).
- "En nosotros todo lo excusamos; en los prójimos, nada; queremos vender caro y comprar barato". (San Francisco de Sales).
Besos y abrazos,
Don.






Estas reflexiones, que llevo escribiendo desde 1999, están estructuradas cual si de un diálogo interior se tratara; es decir, para comenzar rompiendo el hielo e ir templando el ambiente, un poquito de climatología, la meteorológica y la íntima, y de sus interacciones.
Después, un poco de cinefilia, que nos ayude a mejor entrever los misterios de nuestra vida gracias a la lente con filtro, ya sea ésta de microscopio o de telescopio, que es el cine; que todos tenemos más o menos miopía o hipermetropía cuando observamos, tanto a nuestras circunstancias como a nosotros mismos.
Por último, unas citas ajenas con las que complementar ese conocimiento atesorado, casi siempre en bastante relación con lo que se cuenta en las películas, así como también con el título de cada página extraída con azarosa premeditación del diario virtual que he ido imaginando últimamente.
Donato Ibáñez Melero.